Conferenciante | Ex Policía Nacional · Suicidio policial, violencia y pederastia · Formo equipos de RRHH y docentes que salvan vidas desde el conocimiento real
"Como escritora especializada en temas de denuncia social, he dedicado parte de mi trabajo a visibilizar realidades que con frecuencia permanecen ocultas o silenciadas, violaciones, pederasta, víctimas nunca nombradas de ETA.
La problemática del suicidio en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, es una cuestión que considero de enorme relevancia humana y social".
Entrevista a Yolanda Trancho por Amor DiBó
Hace algún tiempo comencé una investigación sobre los suicidios laborales en Francia. El punto de partida fueron varias noticias que me impactaron y que estaban relacionadas con funcionarios, policías y otros colectivos profesionales sometidos a una fuerte presión psicológica. Como suele ocurrirme, una pregunta llevó a otra.
Buscando comprender mejor este fenómeno encontré documentales, películas y reportajes franceses que abordaban el sufrimiento laboral, la soledad profesional y, en algunos casos, el suicidio como desenlace trágico. El cine, una vez más, me ofrecía una puerta de entrada para entender una realidad compleja.
Sin embargo, al trasladar la mirada a España descubrí algo que llamó poderosamente mi atención. Mientras en Francia existen obras audiovisuales que se atreven a explorar estas cuestiones, en nuestro país la presencia de este tema en el cine y el documental parece mucho más limitada. No es que el problema no exista. Las noticias demuestran que existe. La pregunta es otra: ¿por qué apenas lo vemos reflejado en nuestras pantallas?
Esa inquietud me llevó hasta Yolanda Trancho, ex Policía Nacional, conferenciante y divulgadora en materia de suicidio policial, violencia y prevención. Una reciente publicación suya en redes sociales, en la que denunciaba el impacto de varios suicidios entre agentes de las fuerzas de seguridad, me animó a contactar con ella.
Lo que inicialmente iba a ser una simple consulta terminó convirtiéndose en una conversación profunda sobre el silencio, el estigma, la salud mental y la dificultad de pedir ayuda en profesiones donde la fortaleza parece una obligación permanente.
Pero esta entrevista también deja abierta una cuestión más amplia que trasciende el ámbito policial y se adentra en el terreno cultural: ¿por qué determinados sufrimientos sociales encuentran representación en el cine mientras otros permanecen prácticamente invisibles?
Quizá esa sea una de las preguntas más importantes de todas. Porque las películas hablan de aquello que una sociedad decide mirar. Y sus silencios, a veces, hablan de aquello que todavía no se atreve a mirar.
¿Quién cuida al que está acostumbrado a cuidar de los demás? ¿Por qué cree que la sociedad
conoce tan poco esta realidad?
Nadie, o muy pocos, por desgracia, solo se habla cuando en una unidad alguien decide quitarse la vida.
El agente aprende desde el primer día a ser el que resuelve, el que protege, el que aguanta, el que guarda su malestar. Mostrar vulnerabilidad se percibe como una fisura en esa armadura. Ningún agente dice estar mal, o que una intervención le ha dejado marcado. Y la sociedad no lo conoce porque nosotros mismos lo ocultamos. Nos han enseñado a ser fuertes, a ser invulnerables. Hemos construido un relato del agente invulnerable que nos ha terminado atrapando a todos.
Continúa la entrevista...








