“Quizá el problema no sea que la inteligencia artificial nos controle algún día… sino que, mucho antes, nosotros ya hayamos aprendido a pensar como sistemas cerrados.”
El 16 de Julio de 2025 me encontré con una noticia inquietante y que, cuando encontrara un minuto, me podría a saber que había pasado ó por lo menos, hacerme una idea.
Trabajaban en la NASA y en Silicon Valley, pero acabaron cometiendo seis asesinatos brutales: así son los Zizians, la secta que cree que la inteligencia artificial nos controlará a todos
https://www.lavanguardia.com/neo/sociedad-neo/20250726/10914010/trabajaban-nasa-silicon-valley-acabaron-cometiendo-seis-asesinatos-brutales-asi-son-zizians-secta-cree-inteligencia-artificial-controlara-todos.html?utm_source=chatgpt.com
Sí, no es raro que me haya llamado la atención, porque es una de esas historias reales que parecen escritas para una película de ciencia ficción… pero con final criminal. Voy a separar lo que se sabe con bastante seguridad de lo que es más difuso o discutido.
¿Quiénes eran los “Zizians”?
Los llamados Zizians no eran una secta clásica al estilo religioso. Más bien surgieron como un grupo marginal dentro de comunidades tecnológicas y filosóficas en EE. UU., especialmente en el entorno de Silicon Valley. Muchos miembros eran jóvenes muy brillantes, algunos con paso por instituciones como la NASA o universidades de élite. Procedían del mundo del racionalismo, la IA y el “effective altruism” (corriente que intenta maximizar el bien con lógica científica). Sin embargo acabaron derivando hacia algo mucho más extremo.
¿Qué creían exactamente?
Su ideología era una mezcla bastante peculiar y en algunos puntos, muy radical. Miedo extremo a la inteligencia artificial: creían que podía acabar dominando o destruyendo a la humanidad. Veganismo radical: consideraban el sufrimiento animal como un mal moral absoluto. Anarquismo y transhumanismo: rechazo de normas sociales y búsqueda de una evolución “posthumana”. Ideas extrañas como que los hemisferios del cerebro podían tener “identidades distintas”. En resumen: una mezcla de filosofía, ética extrema y paranoia tecnológica.
La figura central: “Ziz”
El grupo gira en torno a una persona conocida como Ziz (Jack LaSota). Jack LaSota tiene formación en ingeniería, incluso con contacto con la NASA. Muy activa en foros sobre IA y racionalismo. Llegó a simular su propia muerte en un momento dado. Reclutaba perfiles vulnerables pero muy inteligentes. Algunos la describen como líder, aunque el grupo no siempre se reconocía como tal. Jack Lasota, una mujer transgénero de 34 años de edad, quien aparentemente lidera esta organización junto a Michelle Zajko, de 32 años, y Daniel Blank, de 26, acusados de invasión a la propiedad y obstrucción de la justicia.
https://www.bbc.com/mundo/articles/c0kgjk80ng8o
Lasota se graduó de ingeniería de sistemas en la Universidad de Alaska Fairbanks en 2013 y, de acuerdo a lo que ha publicado en su blog, se mudó a San Francisco tres años después.
Allí escribió que había solicitado empleo en varias compañías tecnológicas y realizó una breve pasantía en la NASA- donde comenzó a contactarse con personas involucradas en el movimiento racionalista, una tendencia popular en Silicon Valley.
Lasota comenzó a escribir en su blog con el alias de "Ziz", pero pronto dejó de agradarle a la mayoría de los racionalistas debido a que sus escritos tomaron caminos bizarros.
El blog incluye publicaciones de miles de palabras de extensión, en las que se mezclan las experiencias personales de Lasota con teorías sobre la tecnología y la filosofía y comentarios esotéricos sobre la cultura pop, la codificación informática y otros temas.
En un punto, durante una larga diatriba sobre la serie de televisión The Office y la Inteligencia Artificial, entre otros temas, escribió: "Me he dado cuenta que ya no tolero a las personas. Ni siquiera a los racionalistas. Y voy a vivir mi vida en completa soledad, escondiendo mis reacciones a los demás. He perdido mi habilidad para ver la belleza, por eso ahora puedo ver el mal".
¿Y los asesinatos?
Aquí está lo más oscuro. Las autoridades han vinculado al entorno de los Zizians con al menos seis muertes violentas en EE. UU. Los casos relacionados incluyen a un agente de la patrulla fronteriza muerto en un tiroteo. Un propietario atacado brutalmente (apuñalamientos múltiples y violencia extrema). Un matrimonio asesinado. Y otros enfrentamientos mortales dentro del propio grupo. En total, los hechos se reparten en varios estados.
No todos los miembros han sido condenados, y en algunos casos se habla de “personas de interés” o conexiones indirectas, no de culpabilidad probada.
¿Secta o grupo radical?
Aquí hay debate. Los medios y las autoridades los llaman secta o grupo de culto violento. Ellos mismos rechazan esa etiqueta. Funcionaban más como una red informal con ideas compartidas, no una organización clásica. Aun así, el patrón de radicalización + aislamiento + violencia hace que muchos expertos los encuadren como culto contemporáneo tecnológico.
Lo inquietante de fondo
Lo que hace este caso especialmente perturbador y muy “Siglo XXI”, es que no surge de una religión tradicional. No surge de la ignorancia. Surge de mentes altamente formadas en tecnología y ética. Eran personas que “querían salvar el mundo… y acabaron en el caos”.
En una lectura más profunda podemos llegar a pensar en la suplantación de la realidad por sistemas ideológicos cerrados. El paso de la hiper-racionalidad al delirio. El miedo contemporáneo: ya no es Dios, ni el Estado, es la inteligencia artificial como entidad moral. Casi parece un guion donde la razón, llevada al extremo, se convierte en otra forma de fe.
Lo inquietante no es que fueran personas “desequilibradas” sin más. Lo inquietante es que muchos venían de entornos altamente formados y racionales, gente que trabajaba o se movía en órbitas como la NASA o el ecosistema tecnológico de Silicon Valley. Ahí es donde la historia se vuelve interesante y perturbadora por ser una radicalización “inteligente”
Esto tiene algo muy cinematográfico y muy humano. Personas que quieren salvar el mundo, pero acaban creando una realidad paralela donde todo está justificado. Casi como si el villano no fuera la IA… sino la incapacidad de convivir con la incertidumbre.
Hablando de cine...










