lunes, 9 de marzo de 2026

PARLANChINES. El Arquitecto de Stéphane Demoustier con Magí Beltrán (I'inconnu de la Grande Arche)


PARLANChINES. El Arquitecto de Stéphane Demoustier con Magí Beltrán
(I'inconnu de la Grande Arche)

Magí Beltrán nos pone en el contexto histórico de ¿quién era Mitterrand para encargar esta obra arquitectónica de dimensiones extraordinarias a un arquitecto danés totalmente desconocido: Johan Otto von Spreckelsen? Magí Beltrán nos habla de La Cagoule (nombre con el que popularmente se conoció al Comité Secreto de Acción Revolucionaria), Orden de la Francisca, Stanlingrado, Chateau Chinon, De Gaulle, Cohabitación en Francia, Mitterrand y su astróloga Elizabeth Teissier, Rennes-Le-Château,

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¿La Arquitectura es moda en el Cine?: El Arquitecto de Stéphane Demoustier y The Brutalist de Brady Corbet


“Mitterrand, astrología y arquitectura: el extraño universo detrás de la Grande Arche”: El Arquitecto

Conversación con Magí Beltrán

La película El Arquitecto (L'inconnu de la Grande Arche) de Stéphane Demoustier parte de una historia real sorprendente: la construcción de la Grande Arche de La Défense en París, un proyecto impulsado por el presidente François Mitterrand y que terminó en manos de un arquitecto prácticamente desconocido, el danés Johan Otto von Spreckelsen

Para hablar de esta película y del contexto histórico que la rodea, en Parlanchines conversamos con Magí Beltrán, que nos ayuda a entender que detrás de un edificio monumental puede esconderse una auténtica novela política.


Mitterrand y la arquitectura como gesto de poder

Uno de los puntos centrales de la conversación es entender quién era realmente Mitterrand y por qué decidió impulsar proyectos arquitectónicos gigantescos.

Durante su presidencia, el mandatario socialista promovió los llamados “Grands Travaux”, grandes obras públicas que debían dejar una huella monumental en París: la Biblioteca Nacional, la pirámide del Louvre o la Grande Arche de La Défense.

La arquitectura se convertía así en una forma de narrativa política: un presidente que desea inscribir su mandato en la historia mediante símbolos visibles.


El misterio del arquitecto desconocido

El concurso internacional para la Grande Arche reunió a algunos de los estudios de arquitectura más prestigiosos del mundo. Sin embargo, el ganador fue una sorpresa total: Johan Otto von Spreckelsen, un profesor de arquitectura danés que apenas había construido su propia casa y cuatro capillas.

La película narra precisamente esa paradoja: un hombre sin fama, de pronto responsable de uno de los proyectos más ambiciosos de la Francia contemporánea.

El problema es que la visión ideal del arquitecto chocó con la realidad política, económica y burocrática que rodeaba la obra.


Política francesa: redes, símbolos y sombras

La conversación con Magí Beltrán va más allá de la película y se adentra en el ecosistema político y cultural de Francia.

Aparecen temas como:

  • La Cagoule, organización secreta de extrema derecha de los años treinta.

  • La Orden de la Francisca, condecoración vinculada al régimen de Vichy.

  • La compleja relación entre Mitterrand y De Gaulle.

  • La cohabitación política en Francia.

  • El papel de Château-Chinon, feudo político de Mitterrand.

Todo ello sirve para entender que la política francesa está llena de capas históricas, símbolos y redes de poder.


Astrología, esoterismo y poder

Uno de los aspectos más curiosos del mito mitterrandiano es su relación con la astróloga Elizabeth Teissier, que llegó a formar parte de su círculo de confianza.

En el debate aparece también el imaginario esotérico que rodea lugares como Rennes-le-Château, un enclave envuelto durante décadas en teorías sobre sociedades secretas y misterios históricos.

Más que anécdotas extravagantes, estos elementos ayudan a comprender cómo, en la cultura política francesa, lo racional convive a veces con lo simbólico y lo misterioso.


¿Está la arquitectura de moda en el cine?

La conversación también conecta El Arquitecto con otra película reciente: The Brutalist, de Brady Corbet. Ambos filmes exploran la figura del arquitecto como artista obsesivo enfrentado al poder político y económico. No es casual: la arquitectura representa una forma muy visible de conflicto entre tres fuerzas:

La visión individual del creador. Los intereses del poder político. Las limitaciones económicas y sociales

El cine parece haber descubierto que detrás de los edificios hay historias humanas intensas, incluso trágicas.


Cuando un edificio cuenta una historia

La historia de la Grande Arche demuestra algo fascinante: la arquitectura no es solo técnica ni estética. Es también: política, ambición personal, negociación, lucha de egos y, en ocasiones, tragedia creativa.

La película de Demoustier convierte ese proceso en un relato sobre cómo el poder puede aplastar o deformar una visión artística, incluso cuando el resultado final se convierte en un icono urbano.

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