Green Wave (2024) — de Xu Lei
Ficha técnica y datos relevantes
Título original chino: 前程似锦 (literalmente “Un prometedor porvenir”).
Director: Xu Lei.
País: China, año 2024.
Duración: según el festival de Barcelona 106 min.
Género: Comedia dramática / “dramedy” con fuerte componente generacional.
Sinopsis breve: Wei Fei, un guionista en Pekín que sueña con ser escritor “serio”, vive de bohemia, bebiendo, esperando un éxito que nunca llega. Su padre, Lao Wei, viene del pueblo con una pieza de cerámica que podría valer mucho, y los dos se enfrentan y reconocen sus ingenuidades, sus fallos de expectativas, sus sueños.
Anécdotas y curiosidades
- El propio padre del director está en el reparto: Xu Chaoying, padre de Xu Lei, interpreta a Lao Wei. Esto aporta al film una dimensión casi autobiográfica, o al menos íntima.
- Xu Lei reconoce que la película no se basa en un conflicto extremo entre padre e hijo, sino en una distancia común, cotidiana, entre dos personas que viven juntos o cerca pero se sienten extraños.
- El título chino “Promising Future” (前程似锦) se transforma en “Green Wave” para su circulación internacional, lo cual quizá está cargado de ironía: la “ola verde” o “ola prometedora” que no resulta tan oleada.
- Durante la promoción, Xu Lei habló de cómo creció en el campo (“rural area”) y más tarde se desplazó a la ciudad, y de cómo ya de joven percibía que no entendía del todo su origen. Esa sensación se traslada a la película.
- La película fue seleccionada como apertura del Far East Film Festival en Udine (Italia) en 2025.
- En el relato aparece la cerámica hallada en la demolición de la casa ancestral del padre, lo que funciona como símbolo de valor, herencia, ruina y oportunidad. Esta pieza aparece como impulso narrativo y metáfora.
- Xu Lei menciona que quiso dejar “espacio” en la película para que el espectador pueda “verter sus propias emociones”.
Hablando de la película...
Temas que plantea y que invitan a la reflexión
Brecha generacional y expectativas: el hijo urbano bohemio vs. el padre rural trabajador. Ambas partes tienen metas, anhelos, pero también errores. La película muestra que ninguno tiene la “respuesta”, ambos están extraviados.
Sueños vs. realidad: Wei Fei sueña con la literatura, con trascender, pero vive en una precariedad emocional y profesional. Lao Wei sueña con que su hijo triunfe, o con que la cerámica sea la salvación. Ambos “apostando” a algo mínimo.
Identidad y pertenencia: el espacio rural/city, el “volver” del padre, el hijo que vive lejos del origen. Xu Lei habla de cómo no entendía del todo el pueblo del que venía. Ese extrañamiento se percibe.
Valor (real y simbólico): la cerámica como objeto de valor material, pero también como reflejo de la herencia familiar, del pasado que no se puede simplemente demoler sin consecuencias.
Ambigüedad emocional en las relaciones familiares: no hay grandes peleas, ni catarsis explosivas. Hay silencios, miradas, incomunicación. Xu Lei dice que quería retratar “lo que está ausente”.
La precariedad de la creatividad en la ciudad: el guionista que se hunde en el sofá, redes sociales, filtros de éxito; la industria que tuerce su guión. Hay una mirada crítica al mundo del cine y de los “éxitos” culturales.
Humor melancólico: Aunque se presenta como comedia dramática, la risa es lenta, algo amarga. Invita a ver en lo risible una melancolía latente.
Más reflexiones...
- En Green Wave, la “ola verde” no es la ola triunfal del éxito, sino un oleaje leve que acaricia la orilla del fracaso, de la esperanza rota, del desajuste entre lo que queremos ser y lo que somos.
- La película nos sitúa ante la incómoda verdad de que quizá la familia sigue siendo lo único que nos queda, aunque no la valoremos como se debería. Lao Wei y Wei Fei terminan reconociéndose, no por una gran reconciliación, sino por un reconocimiento mutuo: “Aquí estamos, aunque no somos lo que esperabas”.
- En el entorno urbano moderno —la ciudad de la creación, de los sueños acumulativos— la película retrata la soledad disfrazada de bohemia. Gente que “vive de sueños”, pero el precio es la invisibilidad, la angustia y el estancamiento.
- En lo rural, la demolición de la casa del padre puede leerse como metáfora del derribo de las raíces, de la herencia que va siendo olvidada o subestimada. Y la cerámica surge de ese derrumbe: ¿tesoro real o ilusión? Lo mismo que los sueños del hijo.
- Nos invita a preguntarnos: ¿cuándo dejamos de aspirar a lo que “deberíamos” y empezamos a valorar lo que realmente somos? ¿Y qué pasa con esa tensión entre “ser exitoso” y “ser auténtico”?
3 escenas clave de Green Wave
1. El hallazgo entre las ruinas.
Tras la demolición de la vieja casa familiar, Lao Wei rebusca entre los escombros y encuentra una pieza de cerámica intacta. La cámara permanece fija, casi documental, mientras él la limpia con el borde de su manga.
2. La cena incómoda
Padre e hijo se sientan a cenar juntos en el apartamento del hijo. El padre insiste en hablar de dinero, el hijo intenta cambiar de tema con bromas; el tono se vuelve pasivo-agresivo, hasta que ambos callan. La televisión encendida llena el silencio.
3. El final en la costa (la “ola verde”)
En el tramo final, padre e hijo caminan juntos por una playa o un malecón grisáceo. No hay grandes revelaciones; el mar apenas se mueve. Lao Wei deja la cerámica sobre la arena, como si devolviera algo al mundo. El hijo lo observa, sin palabras.
Estas tres escenas resumen el viaje completo: del hallazgo (pasado) a la confrontación (presente) y la aceptación (futuro).
Kelly Clemencia
Instagram: @kellyclemencia

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