Título original: Bugonia
Dirección: Yorgos Lanthimos
Guion: Will Tracy (basado libremente en Save the Green Planet! de Jang Joon-hwan)
Producción: colaboran entre otros Ari Aster (quien influenció la contratación del guion y el cambio del sexo del personaje principal)
País: coproducción entre Irlanda, Corea del Sur y Estados Unidos
Estreno previsto: 7 de noviembre de 2025 en España
Duración: 118min.
Idioma: inglés
Reparto principal: Emma Stone como Michelle Fuller, Jesse Plemons como Teddy, Aidan Delbis como Don, Alicia Silverstone, Stavros Halkias.
Significado de Bugonia. Del griego βουγονία, bougonia, es una antigua creencia mediterránea de que las abejas pueden generarse espontáneamente en cuerpos muertos, especialmente de animales como el buey.
Inspiración: La película es un remake en inglés de la cinta coreana de culto Save the Green Planet!(2003), de Jang Joon-hwan.
Temas principales: conspiración contemporánea, paranoia, poder corporativo, discurso irracional, manipulación psicológica, la frontera entre lo absurdo y lo creíble.
Sinopsis
Michelle Fuller es la directora ejecutiva de una poderosa empresa farmacéutica (Auxolith Corp., según algunas fuentes). Con disciplina, determinación y una mezcla de ambición y control, ha construido un imperio que ejerce influencia en muchos ámbitos.
Dos jóvenes obsesionados con teorías conspiranoicas, Teddy y Don, están convencidos de que ella no es humana, sino una extraterrestre infiltrada con la misión de destruir La Tierra o prosperar a costa de la humanidad. Creen que Michelle envía señales a su “nave nodriza” o tiene conexión con fuerzas alienígenas superiores (a veces a través de metáforas bioquímicas, biológicas o tecnológicas).
Deciden entonces secuestrarla, encerrarla en un entorno controlado, someterla a interrogatorios extremos, aislarla, incluso raparle la cabeza para impedir “comunicaciones” externas, y presionarla emocional y psicológicamente para que revele su verdadero propósito o abandone su simulacro humano. A lo largo del cautiverio surgirán dinámicas tensas: Michelle intentará demostrar su humanidad, resistir, sobrevivir y buscando el control de su secuestro. Teddy y Don deberán lidiar con sus obsesiones, sus límites morales, su propia fragilidad entre la creencia y la locura.
El relato avanza entre lo claustrofóbico y lo expansivo, apuntando a que el acto de creer puede deformar la realidad y convertirlo todo en una maquinaria opresiva.
Hablando de la película…
Colaboración ya consolidada con Emma Stone. Este film marca la cuarta ocasión en que Lanthimos trabaja con Emma Stone, tras The Favourite, Poor Things y Kinds of Kindness. Esta circunstancia ofrece una ventaja: confianza mutua, conocimiento de los recursos de la actriz, sabiendo que Stone asume riesgos físicos y psicológicos.
Transformación física: cabeza rapada. Emma Stone aceptó raparse la cabeza para el papel, como parte del sometimiento que su personaje sufre y para acentuar la desposesión de su identidad humana aparente.
Elección del remake y cambio de género. En el origen del proyecto, Ari Aster participó como productor y fue clave en la contratación del guion y la decisión de transformar el personaje central en una mujer.
Rodaje en Grecia. La filmación incluye localizaciones como la playa de Sarakiniko en la isla de Milos en Grecia.
Festivales. Bugonia fue seleccionada para competir en el Festival de Venecia. lo cual indica la ambición del proyecto por posicionarse como filme de autor y provocador.
Cambio de distribuidora. A diferencia de sus anteriores colaboraciones, en Bugonia participan Universal Pictures y Focus Features en la distribución, señal de que el proyecto apunta a un alcance global más comercial que puramente de nicho.
Mucho se habla y con razón, criticar a Lanthimos y sus discursos conspiranoicos. El delirio colectivo intelectual, del poder corporativo y de la identidad fragmentada, entre las víctimas y victimarios.
La película no solo muestra lo peligroso del conspiracionismo irracional, de “estos dos tipos locos que secuestran a una directora porque creen que es un extraterrestre”, sino de colocar al espectador en una zona gris: ¿qué ha hecho Michelle Fuller para merecer semejantes sospechas? ¿Acaso su poder, sus decisiones empresariales, su dominio sobre los mercados, no contienen en sí mismas una forma de deshumanización?
De modo que el secuestro puede entenderse como el acto más explícito de resistencia irracional, pero el control corporativo, sistémico, psicológico que ejerce Michelle en su mundo cotidiano puede funcionar como otro tipo de cárcel: menos visible, más extendida, más legítima. En ese sentido, la película podría estar trazando una línea entre la paranoia popular extrema y la tiranía institucional. Preguntándose: ¿cuál es peor? ¿la locura desenfrenada o la legitimidad sistemática?
El prólogo de las abejas: una alegoría del colapso de la organización humana
La película abre con una secuencia aparentemente documental: un enjambre de abejas desorientadas, revoloteando sin rumbo, y la voz de un narrador que describe el fenómeno de la colonia colapsada. Ese proceso real en que las obreras abandonan a la reina y desaparecen sin dejar rastro. Se denomina colony collapse disorder; en Bugonia, Lanthimos lo convierte en un síntoma moral y de civilización.
Porque, si el planeta Tierra, el panal está siendo saqueado por la especie humana, entonces no solo las abejas están perdiendo su centro, sino que los humanos mismos han abandonado a su reina interior, su principio de orden, propósito o armonía.
Lo más perturbador de ese inicio es que no sabemos si la película nos está invitando a empatizar con la reina abandonada (la poderosa ejecutiva, símbolo de orden y jerarquía) o con las obreras desorientadas (los conspiranoicos que “se rebelan”). La ambigüedad es brillante: ambos grupos están perdidos. Unos han huido sin rumbo; la otra está condenada a reinar sobre el vacío.
La colmena como espejo de la sociedad contemporánea
Lanthimos usa el mito de la bugonia (las abejas naciendo del cadáver del buey) como metáfora de renacimiento forzado: la vida que surge de la muerte, pero artificialmente, sin equilibrio natural. Dado éste supuesto, la película girará en torno a una pregunta inquietante: ¿puede una civilización “revivir” tras su colapso moral, o lo que surge de su cadáver será una especie de humanidad alienada.
Lanthimos como moralista ecológico y su chiste cósmico.
“Las abejas abandonan su reina como la humanidad abandona su instinto de preservación.” Además se atreve a escenificarlo con un chiste cósmico. Que no voy a descubrir. Aconsejo ver la película por el mensaje que plantea: “¿Y sí el mundo está manipulado, pero no por dioses o alienígenas, sino por la estupidez humana?”. Lanthimos propone una metáfora sobre la infantilización del pensamiento moderno. Da que pensar…
Amor DiBó
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