sábado, 23 de mayo de 2026

The Drama de Kristoffer Borgli en MOOBY Gran Sarrià Club

MOOBY Gran Sarrià Club

¿A que ahora tienes curiosidad de qué encontré, al volver a ver The Drama 

en menos de un mes?. 

The Drama la nueva película de Kristoffer Borgli protagonizada por Zendaya y Robert Pattinson


Casi diría yo que hice trabajo de campo cinematográfico con reincidencia voluntaria. Me fijé en el libro que es motivo de contacto entre los protagonistas The Damage de Haper Ellison. No es un libro real sino una obra ficticia creada específicamente para la película de Kristoffer Borgli. Borgli ha dicho que The Damage es en realidad un proyecto en el que ha estado trabajando como su propia película. Eso es muy interesante porque   el libro deja de ser atrezo y pasa a ser semilla narrativa.


Si The Damage no existe y Borgli ha dicho que en realidad es un proyecto suyo, entonces la película hace algo muy curioso: mete una película futura dentro de una película presente. Una especie de muñeca rusa creativa.Y el título ya es una pista enorme, The Damage, El Daño.


El daño.

Porque en The Drama el tema no es realmente el secreto de Zendaya. El tema es: ¿qué hace una verdad perturbadora al vínculo? ¿Qué daño deja? ¿Cómo deforma la imagen ideal del otro? Y mira qué bonito queda simbólicamente. El libro une a la pareja al primer contacto. El contenido (el daño) separa a la pareja. Es casi una premonición escondida a plena vista. Además, conociendo a Borgli y su gusto por los dobles niveles (Dream Scenario ya jugaba con identidad, fama y proyecciones), no me extrañaría que The Damage fuera una idea que él todavía esté “incubando” y la haya dejado aquí como huevo cinematográfico. Además si el libro aparece varias veces, habría que recordar quién lo sostiene en cada momento. Porque en cine los objetos viajan. Y cuando cambian de manos, cambian de significado.


Bueno el siguiente punto que he valorado precisamente es una cuestión de valor moral, valga la redundancia. Cuatro personajes que cometen una maldad inconfesable hasta ese momento que se encuentran degustando el menú de la boda, antes de que ésta suceda. Cuatro historias inconfesables y que hablan de la maldad humana. La primera, el protagonista que se esconde detrás de su novia porque son atacados por un perro y la utiliza de escudo humano. La segunda, la protagonista, encierra un niño en un cajón de armario de una caravana en medio del bosque, se va a su casa, hay alarma en el pueblo de que el niño ha desaparecido, ella está presente en cómo reacciona la gente, no dice nada y a la mañana siguiente las personas encuentran al niño. La tercera persona hace mobbing online a un niño y la cuarta persona, que es el personaje de Zendaya, explica que en su adolescencia pensó coger el fusil de su padre y entrar en el colegio para hacer una masacre. Tres protagonistas están moralmente tranquilizados porque el delito (no consumado) de Zendaya es el más fuerte. Esta conclusión me pareció muy perturbadora. El futuro marido al final de la película comprende la motivación de su esposa porque él es inglés y opina que en el colectivo americano asumen, cualquiera que pueda entrar en un colegio y hacer una masacre. La película organiza una mesa de confesiones sobre la maldad humana, delitos sin consumación o sin castigo.


Los cuatro personajes no son asesinos. No son criminales condenados. Son personas normales que cargan con una sombra:

Primero: supervivencia egoísta → usa a su pareja como escudo ante el perro. Segundo: crueldad pasiva → provoca un daño y observa el sufrimiento colectivo sin intervenir. Tercero: violencia digital → el daño moderno, sin contacto físico. Zendaya: violencia imaginada → el crimen que nunca sucedió. Los otros tres quedan moralmente absueltos porque aparece una culpa/daño “más grande”. “Lo mío no fue tan grave…” Y hay otra capa interesante, ninguno consumó el acto extremo.


La película no está juzgando crímenes. Está juzgando la posibilidad del mal. ¿Qué hacemos con alguien que pensó algo terrible y no lo hizo?. Lo definimos ¿Por la intención, por la acción, por el arrepentimiento?


La interpretación del personaje de Pattinson (británico frente al imaginario estadounidense) me parece interesantísima porque él acaba desplazando la pregunta: No piensa tanto “¿mi futura esposa es peligrosa?” sino “¿Y si ésta fantasía no es solo  suya? ¿Y si forma parte de una ansiedad colectiva americana?”. Y ahí el personaje deja de verla como monstruo individual para verla como síntoma. Eso no la absuelve. Pero cambia el foco. “The Drama no habla de una mujer con un secreto. Habla de cuatro personas que sobreviven moralmente comparando sus sombras.” La película propone una inquietante bolsa de valores ética: cuando aparece una culpa gigantesca, las pequeñas dejan de cotizar.


Y finalmente se plantea la fascinación de la adolescencia por las amas, su estética, ese querer conocer que es la muerte. Propia de la ignorancia al rito de paso adolescente.


El encuentro temprano con la violencia como parte del crecimiento humano. The Drama toca algo parecido. La confesión de Zendaya no habla necesariamente de una asesina frustrada. Puede leerse como una adolescente fascinada por el poder, la muerte y el límite. La adolescencia hace preguntas peligrosas porque aún no conoce el peso real de las respuestas.Hay una edad donde la muerte todavía es una idea estética, abstracta,  cinematográfica. No tiene rostro. No tiene ataúd. No tiene padres llorando. Y quizá Borgli plantea precisamente eso: ¿Qué hacemos con los pensamientos monstruosos de la adolescencia?. Las armas tienen una estética. Han tenido fascinación visual desde la espada medieval hasta el revólver del western o el fusil moderno. Poder, rito, identidad, transformación. “A cierta edad las armas parecen objetos; después descubres que siempre apuntaban a personas.”

Amor DiBó @amordibo
Fotógrafo: Ton Fabregat @fabregatgrau

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