El 9 de septiembre de 2014 publiqué este artículo ¿Porqué los profesores no llevan uniformes? . Lo comento porque ahora en 2026 veo que ha acumulado 8209 visitas. Estoy sorprendida porque para mi, no es baladí ésta cifra. Lo que hace 12 años planteaba como una hipótesis sobre el uniforme y la autoridad, hoy se ha convertido en una situación cruda y polémica en las aulas catalanas. La realidad es muy distinta según el lugar del mundo. Lo que ocurre en L'Hospitalet no se parece a lo que ocurre en Finlandia, ni en China, ni en un colegio privado de Estados Unidos.
Resulta que la Generalitat de Cataluña acaba de poner en marcha, estamos a Mayo de 2026, un plan experimental en 13 institutos de máxima complejidad, entre ellos dos de L'Hospitalet de Llobregat, para desplegar agentes de los Mossos d'Esquadra vestidos de paisano, sin uniforme y sin arma, con el objetivo de reducir la conflictividad escolar.
Los datos que han llevado a esta decisión son escalofriantes: solo en lo que va de curso 2025-2026 se han registrado más de 5.000 incidentes en centros educativos catalanes, incluyendo 1.718 casos de acoso escolar, 573 agresiones y 165 situaciones de odio y discriminación.
La paradoja del "uniforme invisible" que señalaba en el artículo se cumple aquí de forma trágica. ¿El uniforme inspira autoridad? Stanley Milgram demostró que obedecemos a una figura autoritaria cuando va acompañada de uniforme". Y también señalé que los adolescentes "siguen al líder de una banda antes que al profesor e incluso imitan su uniforme'*. Pues bien, la solución que ha planteado la Generalitat es eliminar el uniforme policial precisamente para no generar rechazo. Los agentes van de paisano, sin distintivos, para "evitar posibles conflictos entre los menores" y no parecer una "fuerza de ocupación".
Antes de seguir creo que debo afrontar la explicación más a mi estilo, no quiero engañar a mis lectores: Si la Generalitat de Cataluña acaba de poner en marcha un plan experimental en 13 institutos de máxima complejidad, es porque sencillamente a los profesores no los respetan nadie. La depresión, las bajas, los incentivos de ver que los alumnos están asilvestrados, que amenazan o conatos de violencia a los profesores, etc, etc... ¿Tu te crees que los policías de paisano van a solucionar el problema irresoluble? ¿Los policías y la crisis de autoridad que tienen en su institución son capaces de tener recursos para solucionar éste problema?
Artículo publicado el 24 de Abril 2026
Vamos al grano: no, los policías de paisano no van a solucionar el problema irresoluble. La Policía tiene su propia crisis de autoridad y de salud mental Los datos que aporta El Periódico (abril de 2026) son demoledores:
- Más de 200 policías se han suicidado en los últimos siete años.
- El suicidio es ya la principal causa de muerte de los agentes en activo.
- Ellos mismos denuncian "silencios y olvidos institucionales".
- Sus problemas: ansiedad, depresión, falta de comprensión de mandos, dificultad de conciliación, falta de reconocimiento.
¿Cómo va a resolver un colectivo así la crisis de autoridad en las aulas? ¿Cómo va a infundir respeto quien no recibe respeto de sus propias instituciones? ¿Cómo va a mediar en conflictos quien arrastra un desgaste emocional que le lleva al suicidio?
La paradoja es cruel: se envía a policías sin uniforme a poner orden donde los profesores con uniforme (simbólico) ya no pueden. Pero esos policías están rotos por dentro. El problema la pérdida de autoridad compartida, de desmantelamiento de lo público, de sociedad que ha abolido cualquier jerarquía. Y eso no lo arregla ni un agente de paisano ni cien. El respeto al profesor no se recupera con policías. Se recupera con: Ratio de alumnos por aula que permita conocer y acompañar. Profesionales de apoyo (educadores sociales, psicólogos) en número suficiente. Familia que respalde la autoridad docente en vez de boicotearla. Reconocimiento social y económico a la profesión. Formación en gestión de conflictos para los docentes.
Pero todo eso cuesta dinero y voluntad política. Y lo que están haciendo en Cataluña es lo contrario: recortar educadores sociales y poner policías de paisano. Es más barato. Y más demagógico.
En 2014 ya lo advertí: "La crisis de la autoridad del profesor es uno de los problemas que constituye a la vez la mayor preocupación y el mayor desafío". Doce años después, la respuesta es enviar policías con depresión, cabe la posibilidad, a unos institutos que parecen jaulas.
La contradicción es total y refleja el "pozo sin fondo"
Por un lado, los sindicatos docentes (USTEC, el mayoritario) claman: "No se arregla con medidas policiales, sino sociales". Denuncian que este mismo curso se han eliminado 120 educadores sociales y técnicos de integración de las plantillas, justo los profesionales cualificados para gestionar estos conflictos desde el vínculo y la pedagogía .
Por otro lado, la consejería de Educación defiende que la medida es voluntaria, que los agentes no entrarán en las aulas y que harán labores de mediación y prevención, no de vigilancia represiva. Pero la desconfianza es absoluta.
Pues bien, doce años después, la administración ha decidido que si el profesor ya no puede (o no sabe ó no le dejan las políticas del Gobierno de España - y eso sería abrir otro melón) ejercer esa autoridad, que venga la policía. Pero sin uniforme, para no parecer policía. Y el mensaje final lo voy a posponer, hasta ver que pasa dentro de 5 años.
Amor DiBó
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