sábado, 17 de octubre de 2026

SITGES 2026. SICK . Agata Trzebuchowska


Sinopsis

Durante las vacaciones de verano, Maks (Konrad Kąkol), un adolescente de 16 años, y su hermana mayor Emma (Katarzyna Łubik), de 19, se trasladan a una casa rural polaca para cuidar de su abuela Hanna (Monika Niemczyk), cuya salud se encuentra muy deteriorada.

La casa, que durante la infancia había representado un espacio familiar y protector, se convierte en un lugar sofocante y extraño. La abuela apenas reconoce a sus nietos y manifiesta comportamientos cada vez más inquietantes.

Emma, que atraviesa una crisis personal tras el final de su carrera deportiva, busca refugio en las drogas. Maks, por su parte, observa cómo la relación con su hermana comienza a transformarse, pasando de la rivalidad habitual entre hermanos a una intimidad que amenaza con traspasar límites prohibidos.

El calor del verano, el aislamiento, la enfermedad y el despertar de una sexualidad confusa construyen una atmósfera donde el afecto familiar y el horror comienzan a confundirse.

Sick es el debut en el largometraje de la cineasta polaca Agata Trzebuchowska, conocida internacionalmente por protagonizar Ida (2013), dirigida por Paweł Pawlikowski. 

El cartel de Sick muestra una serpiente desprendiéndose de su piel. Después de ver la película, esa imagen adquiere un significado particularmente inquietante. La extraordinaria recuperación de la abuela, las sustancias con las que parece intoxicar a sus nietos y la progresiva transformación de los vínculos familiares encuentran en la muda de la serpiente una posible explicación simbólica.

Pero ¿quién está mudando realmente de piel? ¿La anciana que recupera su vitalidad o los jóvenes que abandonan definitivamente los límites de su relación fraternal?

Hablando de la película...

La recuperación espectacular de la abuela podría ser precisamente la primera pista de que podríamos estar ante una forma de vampirismo, aunque no necesariamente el vampirismo tradicional de sangre y colmillos.

Lo inquietante es la inversión dónde una anciana que debería encontrarse cada vez más debilitada comienza a recuperar su vitalidad mientras los dos jóvenes se adentran en una situación física y emocional cada vez más perturbadora.

Porque, si existe esa conexión, la película adquiere una dimensión todavía más siniestra.

El parasitismo espiritual y la energía sexual.

La abuela podría representar tres cosas simultáneamente. El vampirismo energético: recupera la vitalidad mientras los nietos quedan atrapados en una situación cada vez más extraña. La sexualidad como instrumento de dominación: la atracción entre los hermanos podría formar parte de una influencia que no comprenden ni controlan. La transmisión de algo oscuro entre generaciones: la casa familiar deja de ser un refugio y se convierte en el lugar donde reaparecen impulsos reprimidos.

Preguntas que me provoca la película. ¿La abuela provocaba deliberadamente esa atracción incestuosa entre los hermanos o se aprovechaba de algo que ya estaba latente entre ellos. ¿Quién se alimenta de quién?

En Sick, la abuela recupera la vida mientras sus nietos parecen perder el control de la suya. Lo verdaderamente perturbador no es lo que sucede, sino descubrir quién está alimentando a quién.

La casa está despertando a una sexualidad perturbadora que no se limita a los dos hermanos. Porque se puede llegar a pensar que la casa fuera el verdadero centro de esa corrupción familiar. La abuela podría ser su origen, su beneficiaria o simplemente otra persona atrapada en ella.

El desenlace resulta todavía más perturbador. Los hermanos consiguen matar a la abuela y, aparentemente liberados de su influencia, terminan manteniendo relaciones sexuales en medio del bosque.

Quizá la abuela nunca fue la causa, sino el catalizador de algo que ya existía. O quizá su influencia continúa incluso después de desaparecer.

En cualquier caso, el bosque, que podría representar un espacio de liberación, se convierte en el escenario donde finalmente se consuma el tabú.

Si tuviera delante a Agata Trzebuchowska, directora de Sick, intentaría hacerle cinco preguntas que fueran más allá de las habituales sobre el rodaje, los actores o las influencias cinematográficas.

SICK — Cinco preguntas para Agata Trzebuchowska

1. La abuela y el vampirismo energético

La abuela experimenta una recuperación física extraordinaria mientras sus nietos se adentran en una espiral de comportamientos perturbadores. ¿Concibió usted a esta anciana como una especie de vampiro que se alimenta de la energía vital y sexual de los jóvenes, o representa algo más profundo relacionado con la vejez y el miedo a la muerte?

2. La sexualidad y los límites familiares

La relación entre Maks y Emma evoluciona hacia una atracción incestuosa. ¿Pretendía mostrar un deseo que ya existía entre los hermanos o una transformación provocada por la presencia de la abuela y la atmósfera de la casa?

3. El bosque y el desenlace

Después de matar a la abuela, los hermanos consuman su relación sexual en medio del bosque. ¿Debemos interpretar ese desenlace como una liberación de las fuerzas que los dominaban o, por el contrario, como la demostración de que han heredado aquello que intentaban destruir?

4. De Ida a Sick: la mirada de una cineasta

El público internacional la conoció como protagonista de Ida, una película marcada por el silencio, la identidad, la religión y los secretos familiares. En su debut como directora de largometrajes, Sick, vuelve a explorar los vínculos familiares, pero desde el horror corporal y la transgresión. ¿Existe una conexión artística entre ambas películas o considera que Sick representa una ruptura con aquella experiencia?

Emma, la seducción y la autodestrucción

Emma la describo como una «Lolita», su comportamiento provocador, con esa mezcla de seducción, desafío y aparente despreocupación por las consecuencias. Pero hay una diferencia fundamental: Emma no es una niña. Además, el alcohol y los ansiolíticos añaden una dimensión psicológica de evasión, desinhibición, vulnerabilidad o una necesidad de escapar de su propia realidad. 

¿Emma está seduciendo a su hermano o también está siendo arrastrada hacia una situación que no controla?. Porque, en una película titulada Sick (Enfermo), todavía tenemos que averiguar quién está verdaderamente enfermo: la abuela, los hermanos o toda la estructura familiar.

Estamos en 2026, en una sociedad en la que el cine parece haber derribado prácticamente todos los tabúes. Su película aborda el incesto, la decadencia física, la sexualidad y la violencia familiar. ¿Qué necesidad artística o qué reflexión sobre nuestra sociedad la llevó a contar precisamente esta historia? ¿Qué quería aportar al espectador que no se hubiera explorado anteriormente?.


A ver de gustarme no me ha gustado a mi ver el incesto por tabú, como si nos ponemos serios ninguna aberración sexual.

El cine puede abordar comportamientos profundamente perturbadores sin que eso signifique justificarlos. Pero también es legítimo preguntarse si una película los explora con profundidad o si se limita a utilizarlos como recurso para escandalizar.

Sick no me ha gustado. No porque considere que el cine deba evitar determinados temas, sino porque me pregunto qué aporta su representación. El incesto, la enfermedad, la violencia y la degradación de los vínculos familiares se acumulan en una historia que busca incomodar al espectador. Pero ¿esa incomodidad conduce a alguna reflexión o se convierte en un fin en sí misma?

¿Era necesaria esta película en 2026?

No como una sentencia de censura, sino como una pregunta sobre su necesidad artística.

Sick está bien realizada, no lo discuto. La directora sabe construir una atmósfera inquietante y mantener la incertidumbre sobre lo que sucede en aquella casa.

Sin embargo, lo que verdaderamente despertó mi interés no fue la relación entre los hermanos, sino el personaje de la abuela. Su extraordinaria recuperación física, su comportamiento cada vez más extraño y la posibilidad de que se estuviera alimentando de la energía vital de sus nietos me parecieron los elementos más sugerentes de la historia.

Esperaba descubrir hacia dónde conduciría la directora a este personaje, qué escondía aquella anciana y hasta dónde llegaría su transformación.

¿Esta película era necesaria? y ¿por qué alguien ha sentido la necesidad de contarme esta historia?

Y aquí volvemos a Agata Trzebuchowska.

Me resulta fascinante el contraste entre su interpretación en Ida y su debut como directora en Sick.

En Ida, una joven descubre los secretos de su familia mientras se enfrenta a una decisión espiritual. En Sick, dos jóvenes se enfrentan a una familia donde los límites morales parecen desintegrarse.

En ambas películas encontramos la familia, los secretos, la sexualidad y la pérdida de la inocencia, aunque tratados desde universos cinematográficos radicalmente diferentes.

Eso no significa que Sick sea autobiográfica, y sería injusto deducir experiencias personales de su argumento. Pero sí podemos preguntarnos por qué estos temas le interesan como creadora.

Creo que este cartel nos permite añadir una dimensión que hasta ahora no habíamos considerado suficientemente en nuestra interpretación de Sick. La muda de la piel como símbolo de transformación, rejuvenecimiento y abandono de una identidad anterior.

Y hay algo que me llama especialmente la atención: el cartel no muestra una serpiente viva enroscada, amenazando con morder. Nos presenta su cuerpo en un momento de transformación, con la piel desprendiéndose.

La serpiente como clave de Sick

Veo cuatro posibles conexiones con lo que hemos comentado:

1. La abuela que muda de piel

La abuela pasa de una situación de deterioro físico a una recuperación aparentemente milagrosa. Como la serpiente que abandona su antigua piel, parece desprenderse de la vejez. Pero hay una diferencia esencial mientras la serpiente muda para crecer, la abuela rejuvenece mientras sus nietos se precipitan hacia la degradación.

2. El líquido blanquecino

El líquido con el que la abuela parece intoxicar a sus nietos resulta especialmente sugerente. Las letras blancas del título del cartel tienen una apariencia viscosa, casi orgánica. Podrían evocar secreciones corporales, veneno o alguna sustancia relacionada con la transformación.

3. La serpiente y la sexualidad

Sin embargo, en la simbología cultural, la serpiente aparece frecuentemente asociada a la tentación, el deseo sexual, la transgresión, el pecado y  la inmortalidad, precisamente porque abandona su piel sin morir.

4. La muerte de la abuela y la consumación del incesto

Esta es, para mí, la conexión más inquietante.

Los hermanos matan a la abuela, pero después consuman su relación sexual en el bosque.

¿Y si la verdadera muda de piel no fuera la de la anciana, sino la de los nietos?

¿Y si, al matar a la abuela  transmite algo a Maks? 

Y, por cierto... ¡Descifrar una película no significa necesariamente reconciliarse con ella! 

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