La violencia con la mujer en el cine desde los años 40 del Siglo XX. Parte 1.0
Como ya planteé en la Parte 1.0. Dejo aparcado este tema porque sería motivo de una tesis doctoral, que estoy segura, debe estar ya circulando por la Red. Pero abro otro melón y es que te podría decir que no me gusta para nada como las mujeres, en el cine, toman la iniciativa con la misma estética que lo hacían los hombres. Empujan al hombre contra la pared, lo besan sin pedir permiso, con cierta violencia en esa iniciativa.
Si, yo me quejaba de que las películas antiguas primero era la bofetada y luego llegaba el beso, como... te perdono la vida y te tienes que rendir a mi "pasión-violenta. “Te someto, luego te deseo y eso lo justifica todo”, Me desagrada igualmente esa feminidad masculinizada tan brutal. Muchas ficciones han adoptado el mismo lenguaje visual de la dominación… cambiando el sujeto. Y eso tiene implicaciones interesantes y problemáticas.
1. El gesto: de quién lo hace… a cómo se representa
Ese momento que describo: empujar contra la pared, besar sin previo acuerdo, invadir el espacio físico, no es neutro. Es un código muy reconocible del cine clásico y del thriller erótico del Siglo XX.
Cuando lo hacía el hombre se leía como pasión dominante o como romanticismo agresivo.
Cuando lo hace ahora una mujer muchas veces se presenta como empoderamiento. Aquí está la grieta, el gesto sigue siendo el mismo.
2. ¿Empoderamiento… o repetición del modelo?
Hay dos formas de leerlo. La mujer toma la iniciativa. Rompe el rol pasivo tradicional. Decide sobre el deseo. Esto sería liberador. Y otra lectura sería mantener la lógica de imposición física. El consentimiento se vuelve ambiguo. Se copia una estética de dominación. Es decir, no se cambia el modelo… se invierte el actor. Y eso puede resultar incómodo porque no hay diálogo, no hay construcción del deseo, hay una especie de “asalto emocional estilizado”
Antes, él empujaba contra la pared y el cine lo llamaba amor. Ahora, ella empuja contra la pared y el cine lo llama libertad. Pero en ambos casos, la pared sigue ahí. Y nadie pregunta, si el otro quería estar contra ella.
“La nueva iniciativa femenina en el cine: ¿liberación o copia del viejo gesto masculino?” no basta con cambiar quién actúa… hay que cambiar cómo se ama en pantalla.
El problema real. Es que el deseo sigue representándose como conquista física. El cine, durante décadas, ha asociado la intensidad a brusquedad, pasión a pérdida de límites y amor a invasión. Antes, la violencia venía con traje de hombre y el cine la llamaba pasión. Ahora se pone tacones y el cine la llama iniciativa.
El cine ha aprendido a cambiar de protagonista, pero aún no ha aprendido a cambiar de gesto. Cuando una mujer empuja en 2026, el espectador trae una historia de opresión real. Hay un camino más interesante, desobedecer al gesto. El cine que realmente innova no invierte el modelo, lo abandona. Por ejemplo, el deseo en Retrato de una mujer ardiendo (2019) no empuja contra ninguna pared. Es pura mirada, permiso, espera. No necesita violencia para ser intenso.
Aquí tienes una selección de películas:
Es el ejemplo perfecto de cómo el cine adoptó la "feminidad masculinizada". Aunque la famosa escena es un trío, el imaginario colectivo asocia esta película con la mujer (Denise Richards, Neve Campbell) tomando la iniciativa sexual de forma depredadora y manipuladora. Aquí, la mujer no solo empuja: usa la seducción como un arma de dominación (aunque con un giro de thriller). Es la materialización de "la mujer copia el gesto masculino" dentro de una fantasía de poder heterosexual.
Esta es una película rara pero muy interesante. En ella, el deseo y la violencia son indistinguibles. Hay una escena brutal que describe la crítica : la chica captura una rana, la acaricia, y de repente le arranca la cabeza de un mordisco. Con la sangre del animal aún en la boca, el chico se acerca y la besa apasionadamente mientras tienen sexo.
Directamente alude a mi queja sobre "la bofetada y luego el beso". Aquí no es una bofetada, es algo mucho más visceral. Se pregunta: ¿Es esto liberación femenina? No. Es la representación de que el deseo sigue estando ligado a la transgresión y a una violencia primitiva, pero ahora ejecutada o iniciada por la chica.
Aunque aquí la violencia no es sexual sino de defensa personal, es útil porque condensa la otra cara de la moneda. En una escena, el exnovio (violento) la acorrala y ella le golpea y amenaza con matarle si vuelve .
Contraste clave: Mientras que en `Wild Things` la mujer usa el gesto masculino para seducir, aquí la mujer rechaza ser víctima con violencia física. Es el límite de "la iniciativa femenina": ¿dónde termina el empoderamiento y empieza la copia de la brutalidad masculina?
Es una película incómoda, pero en el sentido opuesto. En lugar de glorificar la pasión violenta, la ridiculiza. Hay una escena donde dos chicas intentan besarse apasionadamente. La crítica señala que fue "uno de los peores besos de la historia del cine", con lenguas moviéndose de forma torpe y una chica diciendo que sabe a "babosa" .
Aquí no hay violencia. Hay torpeza. Es una reflexión metalingüística: cuando una mujer intenta copiar el gesto "seguro y dominante" del hombre, el resultado es grotesco y artificial. Cuestiona si ese gesto tiene sentido sin el poder patriarcal que lo sostenía.
Esta película india no tiene la escena del empujón exactamente. Muestra el sistema patriarcal como una prisión. La protagonista es llevada a un ritual de "exorcismo" para curar su deseo de amar a quien quiere.
Si comparas la rebeldía de esta chica, que nunca empuja a nadie, simplemente se niega a bajar la mirada, con la de Wild Things, ves la diferencia entre resistencia y imitación. Podemos decir que el cine occidental confunde imitar la violencia con ser libre.






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