Mostrando entradas con la etiqueta Tracy Letts. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tracy Letts. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de diciembre de 2016

Divorce, casi una secuela de Sexo en Nueva York


La serie contiene lo que promete su título. El problema es que los divorcios se han visto muchas veces en la pantalla grande. El que apenas haya aparecido en series televisivas, no implica otorgar a esta serie mucha originalidad. Este es el principal problema que tiene esta serie y por lo que cuesta abordarla. Sin embargo, a poco que se mira el tráiler aparece la figura de Sarah Jessica Parker cuyo rostro ha quedado unido a aquella otra serie extinguida hace ahora algo más de 10 años: Sexo en Nueva York y que contó con el apoyo de las audiencias. Divorce ¿es una prolongación de aquella serie?

LA VIDA DE LA MUJER AMERICANA A LOS CINCUENTA

Hubo un tiempo en que cumplir años suponía adquirir sabiduría. Por eso los ancianos eran respetados desde el neolítico hasta no hace mucho: más edad, más sabiduría. Ahora, con cambios generacionales trepidantes y continuos, esto ya resulta mucho menos evidente. Las personas de más de 60 años se formaron en una sociedad que no tiene nada que ver con la que conocieron sus hijos. Ni siquiera el mundo que conocieron personas que hoy cuentan con 40 años es como el que vieron en su infancia. Y esto vale también para la concepción de la familia. Vivimos en el tiempo de la obsolescencia programada. Las bombillas que antes se fabricaban para durar eternamente ahora apenas lo hacen 1.500 horas y si vienen de China, aún menos. A los matrimonios les ocurre lo mismo. Los estudios endocrinos indican que la pasión dura cuatro años, como máximo, a partir de ahí, el tiempo de más que una pareja vive en común, puede considerarse como un récord. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Homeland (4ª y 5ª T), o la política exterior norteamericana


Hay series que no se pueden despachar con un comentario de dos folios. A ello contribuye el que cada año van apareciendo más temporadas y, por lo que sea, cada una de ellas es de calidad desigual a las otras. Homeland es de este tipo: empezó siendo una cosa y ha terminado teniendo una orientación diferente. En 2011 era una ficción sobre un soldado desaparecido y que retornaba a casa, gustó por encima de la media; luego decayó por lo cada vez más increíble del guión y, finalmente, en las dos últimas temporadas estrenadas se ha vuelto una especie de crónica de la política norteamericana en Oriente Medio visto desde el prisma de los servicios de inteligencia. Cada uno de estos tramos merecería un comentario pormenorizado. Centrémonos, pues, a la cuarta y quinta temporadas (estrenadas en diciembre de 2015 y de 2015, respectivamente), cuando las noticias indican que dentro de poco se emitirá la sexta.