Mostrando entradas con la etiqueta Naoko Ogigami. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Naoko Ogigami. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de noviembre de 2025

JFF Theater 2025 Noviembre. Megane, Glasses de Naoko Ogigami

 




Megane (Glasses), una joya del “slow cinema” japonés contemporáneo de Naoko Ogigami.


Ficha técnica

Título original: めがね (Megane)
Título internacional: Glasses
Año: 2007
País: Japón
Dirección y guion: Naoko Ogigami
Producción: Kumi Kobata, Akiko Funatsu
Fotografía: Hironobu Ohtsuka
Música: Takero Ogata
Montaje: Shinichi Fushima
Duración: 106 min
Reparto: Satomi Kobayashi – Taeko. Mikako Ichikawa – Haruna. Masako Motai – Sakura-san. Ken Mitsuishi – Yuji. Ryo Kase – Koji


Sinopsis

Una mujer llamada Taeko llega a una remota playa japonesa buscando un lugar tranquilo para descansar. Se aloja en una sencilla pensión frente al mar, regentada por Yuji, donde el tiempo parece haberse detenido. Allí conoce a Sakura-san, una mujer serena que prepara granizados de judía roja y lidera cada mañana una enigmática actividad colectiva llamada mojimoji —una suerte de gimnasia o meditación junto al mar.

A medida que pasan los días, Taeko se ve rodeada de personajes que viven sin prisa: Koji, que entierra cosas sin recordar por qué eran importantes; una niña que dibuja; una joven que toca la mandolina. Ninguno parece preocupado por la productividad o el sentido del tiempo.
El aprendizaje de Taeko —y del espectador— pasa por desaprender el hacer y reconectar con el simple estar, mirando el mar, compartiendo silencios, dejando que la rutina se vuelva ritual.

El único gran acontecimiento cotidiano es el atardecer: todos se reúnen frente al horizonte. Cuando Taeko pregunta si se necesita alguna habilidad para disfrutarlo, le responden que basta con “rememorar el pasado o pensar en alguien”.


Anécdotas y curiosidades

Segunda colaboración clave: Ogigami repite aquí con la actriz Masako Motai, quien ya había interpretado a personajes sabios y excéntricos en otras películas suyas, como Kamome Shokudo (2006). En Megane, Motai encarna casi un arquetipo zen: la mujer que enseña a disfrutar la inacción.

El “mojimoji” (もたい体操): la actividad matutina que practican los personajes no tiene traducción literal ni explicación racional. Es una invención de la directora que simboliza la armonía del cuerpo con el entorno.

La playa y el silencio: Ogigami rodó la película en la isla de Yoron (prefectura de Kagoshima), un lugar real pero poco conocido incluso por los japoneses. No hay carreteras asfaltadas en el entorno del rodaje y el equipo convivió allí durante semanas, en una especie de retiro.

El granizado de judía roja (azuki kakigōri) se convirtió tras la película en un plato simbólico para los fans del cine de Ogigami: una metáfora de lo simple, lo artesanal y el placer sin urgencia.

Frases emblemáticas que resumen el espíritu del film:

“¿Se necesita alguna habilidad para disfrutar del atardecer?” “Solo rememorar el pasado o pensar en alguien.”

“Koji entierra cosas importantes y luego no recuerda por qué lo eran.”

“Tejer el hilo es como tejer el aire.”

Estas líneas condensan la filosofía de Ogigami: la belleza del gesto sin finalidad.


Hablando de la película...