domingo, 2 de noviembre de 2025

AFFBCN 2025. The Land of Morning Calm de Park Ri-woong con Kelly Clemencia


AFFBCN 2025

El Asian Film Festival Barcelona | AFFBCN llega este otoño con una programación que quiere ser lo más representativa posible, desde Irán hasta Nueva Zelanda, del cine experimental e independiente más reciente del continente asiático.

Ágora de ideas está presente este año con @kellyclemencia. Película: The Land of Morning Calm Ficha Técnica Año: 2024 Duración: 114 Idioma: VOSE País: Korea Género: Thriller, Social Sinopsis: Yeong-guk, el capitán de un viejo barco de pesca, reside en un pequeño pueblo de la costa. Vive solo, tras haber perdido a su hija hace unos años. Cada mañana, cuando sale al mar, lleva consigo a un único tripulante, un hombre de treinta años llamado Yong-su. Este último convive con su madre y su esposa, una mujer vietnamita que fue traída a Corea del Sur para casarse a través de un matrimonio concertado. Aunque parece que Yong-su tiene una vida feliz, la tristeza en sus ojos denota algo más. Una mañana, ambos protagonistas salen al mar, pero al cabo de unas horas solo regresa uno de ellos. Director: Park Ri-woong es un cineasta surcoreano que comenzó su carrera como periodista, antes de estudiar cine en la Korea National University of Arts. Hizo su debut como director con The Girl on a Bulldozer (2022), que obtuvo el premio al Mejor Nuevo Director en la 58ª edición de los Grand Bell Awards. Su segundo largometraje, The Land of Morning Calm (2024) obtuvo el New Currents Award, el KB New Currents Audience Award, y el NETPAC Award en el Festival Internacional de Cine de Busan de 2024.

Aquí tienes tres escenas clave de The Land of Morning Calm (2024) de Park Ri‑woong, junto con algunas anécdotas y curiosidades.


Escenas clave

La partida al mar y el regreso solitario
Una de las primeras escenas fuertes muestra al viejo capitán Yeong-guk saliendo al mar con Yong-su como único tripulante, estableciendo la rutina cotidiana del pueblo costero. Poco después, solo Yeong-guk regresa a puerto. Esta escena marca el tono: la aparente normalidad se resquebraja.
Tiene valor simbólico: el mar tranquilo como fachada, y la ausencia del otro como grieta en esa calma.

La cena familiar y el peso de la espera
Hay un momento íntimo en que la esposa vietnamita de Yong-su, la madre de Yong-su, y él comparten una cena aparentemente banal, pero los silencios lo dicen todo: su deseo de escapar, su alienación en ese entorno y la tensión entre lo que “se ve” y lo que “se siente”. Este tipo de escena subterránea aparece en los análisis sobre la inmigración hacia zonas rurales coreanas.
Puedes usar esta escena para subrayar cómo lo cotidiano (la mesa, la comida) se convierte en escenario de conflicto emocional.

El enfrentamiento interno del capitán ante el abandono
Hacia el final, Yeong-guk contempla dejar marchar a Yong-su y su mujer, entendiendo que su pueblo ya no tiene futuro. No hay grandes explosiones, pero en un gesto sencillo (por ejemplo: soltar la red, dejar de remar, mirar al horizonte) se resume su aceptación resignada. La escena final respira melancolía y nunca es totalmente explicada: seguimos la historia “desde lo que Yeong-guk entiende”. “La verdad que se esconde bajo las apariencias”.

Anécdotas y curiosidades

Park Ri-woong confesó que buscó un lugar real donde no quedaran “cafés, moteles, infraestructuras turísticas”: comenzó un rastreo de 45 días por la costa este de Corea en busca de un pueblo que aún tuviera la autenticidad de un pueblo de pescadores: la soledad de las casas, el mar ancho, la rutina de la pesca.


El rodaje fue breve: comenta que tuvieron solo 28 días para filmar, por lo que cada escena y plano fueron “planificados al milímetro”. Este dato puede dar contexto a la economía de medios de la película, y a cómo el tiempo de rodaje condiciona el estilo sobrio.


La pieza angular de la trama (el plan de Yong-su de fingir su muerte para huir a Vietnam con su esposa) se inspiró en hechos reales de pueblos costeros de Corea: el declive demográfico, la presencia de matrimonios de conveniencia con mujeres del Sudeste Asiático, la emigración de los jóvenes. Este aspecto social enlaza con los macro‐contextos (despoblación rural, globalización periférica, identidades migrantes).


El actor veterano Yoon Joo‑sang (Yeong-guk) fue “descubierto” por muchos críticos como el corazón del film: su interpretación refleja un ritmo interno muy distinto al de la juventud del pueblo, y su presencia aporta una textura diferente a la historia.


La película ganó varios premios importantes en el Busan International Film Festival 2024: el New Currents Award, el KB New Currents Audience Award y el NETPAC Award.


Cuando el mar calla más que los hombres

De cómo el mar funciona como metáfora: calma aparente, profundidad insondable, peligro latente.

Saber como es el cuerpo social del pueblo: los rostros que ya no esperan, las casas vacías, la pesca que agoniza.

La conexión migrante: la presencia de la esposa vietnamita como figura de pertenencia, el deseo de huir, la construcción de hogar y no‐hogar.

La soledad del envejecimiento, la invisibilidad de la mujer migrante, la resignación del hombre que ya no sueña.

La “calma” del título es ese amanecer que no despierta a nadie, ese mar que guarda más muertos que peces. 

La partida y el regreso solitario: simboliza la fractura del vínculo comunitario.

La cena silenciosa: encarna la fractura emocional, donde la inmigración y la rutina se sientan a la misma mesa.

Retoma la metáfora del mar: no es el mar el que envejece, sino los hombres que dejaron de mirarlo con deseo. 

Y ahí está la “bofetada para despertar”: una Corea periférica donde ni los sueños ni las redes pescan ya nada.

El viento del mar funciona casi como personaje; y que Yoon Joo-sang —ese rostro cansado pero luminoso— es el último guardián de una memoria que nadie reclamará.













Clemencia P. Medeiros 

Instagram: @kellyclemencia


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