martes, 9 de septiembre de 2014

¿Porqué los profesores no llevan Uniforme…?


¿Alguien se lo ha preguntado…? ¿Alguien se lo ha planteado…?

¿Qué pasaría si viéramos maestros o profesores con una bata blanca…? por poner una hipótesis. ¿Se lograría, en éstos tiempos, recuperar el respeto al profesor…? 

Siempre habrá a quien le agrade oír que cuando los alumnos no obedecen, es necesario obligarles por ley a comportarse, pero otros encontrarán esperpéntico que se invoque a un policía, un fiscal ó a un juez para proteger la autoridad de un profesor: "A lo mejor tienen que discutir si les ponen uniformes a los maestros, como a los policías, en vez de a los niños".

La preocupación actual por la calidad del clima escolar revela que la relación pedagógica entre profesores y alumnos de enseñanza media presenta profundas tensiones.

La crisis de la autoridad del profesor es uno de los problemas que constituye a la vez la mayor preocupación y el mayor desafío para los educadores en el contexto actual 
67% de los profesores considera que la conducta más frecuente en los alumnos es faltarle el respeto, situación que es admitida por el 25% de los estudiantes.

Pero ¿porqué se quejan? cuando las normas de las Leyes Educativas es "Abolir la barrera entre Profesor y Alumno.

La Ingeniería Social ha diseñado la desaparición del profesor, del maestro, cuyo signo más destacado es "abolir los signos de autoridad", si es verdad lo repito por si no se acaba de entender. 

Este estudio agrega que el 63% de los profesores admite tener dificultades en hacer clases debido a los comportamientos de los estudiantes. 

Incluso, diagnostican la muerte de la autoridad de los padres y de los maestros: "La autoridad se ha evaporado, el maestro y el alumno se han convertido en dos iguales.

Nuestra sociedad entró en una dinámica irreversible e ilimitada de democratización en que el otro es un alter ego. 

En estas condiciones, se vuelve inadmisible soportar la menor relación disimétrica entre los ciudadanos".

Las dos cosas que preocupan más a los profesores son la disciplina en el aula y la falta de motivación del alumnado, según las encuestas .

El anacronismo es quejarse por la falta de autoridad del profesor y los profesores por no ser consciente de… "su  lenta y pastosa desaparición, de su flemática extinción como fue en su momento la profesión de Lamplighter… (personas que por la noche y alrededor de la ciudad encendían todas las lamparas con la mano ó El colocador de bolos en una bolera (pinsetters)". 

El desequilibrio de poder 

Los alumnos, los adolescentes siguen al líder de una banda antes que al profesor e incluso imitan su "uniforme". 

¿El uniforme inspira autoridad?

El sociólogo Stanley Milgram demostró mediante un famoso experimento hasta qué punto obedecemos a una figura autoritaria cuando nos ordena acciones que incluso van en contra de nuestros valores. Si esa figura va acompañada de uniforme, adquiere aún más autoridad. 

Vestir de uniforme

Los uniformes están presentes en nuestra vida más de lo que creemos, homogeneizando la diversidad e identificando jerarquías y subgrupos dentro de un colectivo homogéneo.
Sirven para “uniformizar”, unificar un grupo de personas, hacer que todas parezcan iguales a través de una apariencia común. Al mismo tiempo, tienen la misión de diferenciar a un colectivo de otro. 

Una de sus utilidades más antiguas es la militar pues servía para diferenciar a los ejércitos. Así los soldados sabían quién era de su bando o del contrario, por lo tanto a quién debían defender o matar. Las equipaciones en los deportes tienen una función similar aunque lúdica: facilitan la distinción entre el equipo propio y el rival, tanto a los deportistas como a los espectadores que lo presencian en un recinto a gran distancia o lo ven en televisión.

Un uniforme puede dar además información de las diferencias que existen dentro del mismo colectivo, por ejemplo las jerarquías. Es el caso de los cuerpos de seguridad, todo tipo de policías y organizaciones jerárquicas. Esta información es muy útil tanto para las personas ajenas al cuerpo como para los propios integrantes que así pueden saber siempre la categoría de la persona que tienen delante.

En la escuela y en el trabajo.

Los uniformes escolares, en cambio, tienen la virtud de evitar diferencias demasiado evidentes entre los niños, especialmente ocultar el poder adquisitivo que se podría reflejar en la ropa. Por esta razón, el uniforme escolar en algunos países es obligatorio y es el mismo en todas las escuelas del país. Se intenta así reducir las diferencias sociales, por lo menos en cuanto a la imagen. 

En nuestro país el efecto del uniforme puede ser el contrario porque no es habitual en la escuela pública. Sí en cambio, en algunos colegios privados y en algunos de élite y acaba siendo, a veces, un signo de clase social.

Muchos padres le ven ventajas de otro tipo, por ejemplo evitar discusiones sobre lo que se ponen los niños y adolescentes. Además, llevar uniforme evita tener que pensar en qué ropa comprar y, según muchas familias, representa un ahorro importante. En contra está el argumento de los alumnos que con frecuencia reclaman el derecho a elegir su aspecto y a vestir también según su personalidad o sus preferencias.

Los defensores del uniforme en el trabajo aducen que transmite profesionalidad.

Cuando vemos a un profesional con uniforme recibimos en una sola imagen varios mensajes a la vez, y todos ellos muy importantes, que harán que nos dirijamos a este profesional de una manera o de otra. Por el uniforme sabemos
  1. Cuáles son los valores de la compañía, que se transmiten a través de los colores y del diseño de este uniforme, entre otras muchas cosas.
  2. Que es miembro de la compañía y esto me da una cierta tranquilidad (si confío en ella, claro).
  3. Que forma parte de un equipo.
  4. Qué tipo de servicio que te puede ofrecer.
  5. Cuál es su nivel en la jerarquía.
  6. Me permite distinguir a estos empleados de otros clientes como yo. Así no me confundo y sé a quién tengo que dirigirme.

Hay muchas profesiones que tienen que vestir determinadas prendas por razones higiénicas y de seguridad. Las pautas no solo afectan a la ropa sino también al pelo, las uñas y los complementos. Este es el caso, por ejemplo, de los profesionales de la hostelería o de la sanidad.

Además, en el caso de los médicos, la bata (o el “pijama” cuando están en el quirófano) da tranquilidad al paciente y a los familiares, inspira confianza. También les confiere una autoridad profesional, especialmente si tienen que dar un diagnóstico, instrucciones de curas o incluso malas noticias: el uniforme junto con una identificación les acredita para llevar a cabo su tarea.

Uniformes voluntarios y obligatorios

Hay uniformes impuestos que denigran a quien los lleva. El de los presidiarios, a parte de cumplir con todo lo que hemos dicho anteriormente, sirve también para despojar de identidad a los presos, que pasan a ser un número. Dejan todos sus objetos personales y se suman a un grupo. En este caso es una forma de control y de presión.

Otras indumentarias parecen voluntarias, aunque con frecuencia se adoptan por la presión social o del grupo al que queremos pertenecer. El mimetismo en el aspecto, es una forma de no levantar sospechas o de integración en un colectivo que hace de su aspecto una seña de identidad. Este es el caso de determinados gremios profesionales (diseñadores, informáticos, publicitarios, etc.) o de “tribus urbanas” como los mod, skinheads, punks, etc.

La globalización hace que la forma de vestir occidental, bien en su versión más formal bien en la más casual, sea cada vez más aceptada en todas las culturas y especialmente utilizada en los negocios y en la política. Así, vistiendo unos estándares de apariencia, adoptamos una indumentaria globalizadora.

Sin embargo, un fenómeno paralelo tiene lugar en los países occidentales: la convivencia de distintas religiones y culturas en un mismo país o ciudad. Es un reto de las sociedades avanzadas encontrar la fórmula para poder conciliar una indumentaria profesional, con los signos de identidad individuales y de grupo, muchas veces relacionados con la religión o la etnia de los individuos.

Uniformes de servicio y de trabajo

Los empleados de las empresas y el gobierno de muchos países a menudo utilizan uniformes o vestimenta corporativa de una clase u otra. Entre las profesiones que los usan con gran frecuencia podemos mencionar vendedores, bancos y correos, aerolíneas, agencias de turismo, establecimientos gastronómicos, bares, hoteles, sistema de salud pública y privada y muchos otros.

El uso de uniformes por parte de estas empresas es generalmente un esfuerzo publicitario y de desarrollo de una imagen corporativa. 

El primer uniforme de servicio registrado con una patente en los Estados Unidos, bajo el registro Nº 762.884 fue la conejita Playboy.

Los uniformes en el siglo XXI se han convertido en una necesidad para las empresas debido a la gran competencia que enfrentan. El uso de uniformes por parte de sus empleados constituye una forma de comunicar la seriedad y presencia de la organización y de ofrecer certidumbre y confianza a sus clientes.

Muchas veces los uniformes se bordan con el logotipo institucional para que, a la vez, funcione como reforzamiento de marca. Los colores institucionales son frecuentemente resaltados en los colores de las telas de los uniformes.

En otras palabras, el uso de uniformes por parte de los empleados, ayuda a la empresa a realizar la venta de sus productos o servicios. Es decir, el uniforme no se usa tan solo como ropa de trabajo sino que ha pasado a ser parte de la imagen corporativa y la estrategia de mercadotecnia empresarial.

Uniforme escolar

En algunos países existe la obligación de uniforme en la escuela. En la mayoría de los países europeos los alumnos y profesores van con ropa "normal". Los uniformes varían desde una camisa estándar hasta rigurosas especificaciones de todos los componentes de la vestimenta, especialmente en los colegios privados.

Entre los países con uniforme escolar obligatorio se encuentran la India, Corea, el Reino Unido y Japón. En algunos países el tipo de uniforme varía mucho entre las distintas instituciones, pero en el Reino Unido la mayoría de los alumnos menores de 16 años usan una chaqueta formal, corbata y pantalones los varones, y ropas igualmente formales las mujeres.
¿Somos lo que vestimos?

Uno de los mayores poderes del uniforme es la colectivización. La despersonalización es una condición sine qua non. Juan Antonio Pérez, catedrático de Psicología Social de la Universidad de Valencia, indica que el uniforme produce tres efectos: la desindividualización, el orden y la jerarquía. “Quien viste un uniforme deja de ser individuo y se convierte en grupo. El uniforme ayuda a codificar y a diferenciar a distintos colectivos de un vistazo. Pero la diferenciación nunca es neutra, siempre supone la expresión de la relación de poder, estatus o prestigio”. No causa la misma sensación pasear por la calle con el uniforme de un fast food que con el de una universidad de élite, “todo depende del prestigio del colectivo al que representa”. De todos modos, Jaime Ceballos, redactor de la revista de vestimenta laboral Fashionwork cree que en España no hay cultura del uniforme. “En el Reino Unido se ve gente vestida de uniforme en la calle mientras va al trabajo. En cambio, aquí, quien trabaja con él sale de casa con ropa normal y se lo pone al llegar a la empresa. Nos da vergüenza vestirlo”.



Profesores Asexuados..?

Todos tenemos cuerpos incluso los profesores y maestros. A medida que crecen los niños empezamos a educarlos de cintura para arriba y sólo nos enfocamos en la cabeza.

Todos los profesores viven en sus cabezas. No tienen cuerpos de manera literal. Consideran a sus cuerpos como una forma de Transporte para sus cabezas. Es una forma de llevar sus cabezas a reuniones.

Los profesores deben vestirse profesionalmente. Las guías del distrito escolar no siempre son de ayuda para los profesores porque generalmente sólo dicen que los profesores deben vestir de manera limpia y profesional. 

Algunos profesores tratan de vestirse a la moda en un esfuerzo para acercarse a sus alumnos, pero generalmente ellos no reaccionan tan bien cuando los profesores se visten como ellos. 

Féminas. No usar ropa ceñida al cuerpo. Varones. No usar ropa ceñida al cuerpo. 

Por esas razones me sorprendió leer un artículo reciente en The Chronicle of higher Education que habla sobre este tema: The Year of Dressing Formally. En este artículo, el autor -un profesor de Inglés en una universidad privada- dice que un nivel más alto de formalidad en su forma de vestirse mejoró el aprendizaje de sus estudiantes
El author también dice: “My larger classes ran more smoothly. I had fewer disruptions, less chatter, more note-taking. I had fewer grade appeals, even though I graded more rigorously and made larger demands. I saw fewer bare feet, boxer shorts, bed hair, and pajama pants in my classrooms. E-mail messages to me almost invariably began with “Dear Professor” instead of “Hey””.

La importancia de vestirse bien en un profesor y su imagen física es determinante, un profesor debe cuidar su imagen personal, no solo al vestir, también su postura física, se supone que es un hombre lleno de innumerables conocimientos. 

Para finalizar, he creído interesante hacer esta fotografía… por lo menos me ha llevado un tiempo muy gratificante pensar en este tema.


Publicar un comentario en la entrada