lunes, 12 de diciembre de 2016

Desmontando a Donald Trump, ¿deconstrucción o reconstrucción?


El último documental realizado por Michael Moore se titula Michael Moore in Trumpland. Si tenemos en cuentas las palabras con las que Moore ha definido a Trump (“Miserable payaso a tiempo parcial y sociópata a tiempo completo”), se entenderá que no valga la vena verlo: sabemos cuál es su posición y sabemos que experimenta un rechazo visceral hacia todo lo que Trump representa: dinero, lujos, poder, mujeres hermosas, sector inmobiliario... Así que optamos por ver otros documentales sobre el actual presidente para hacernos una idea de su personalidad. Optamos por uno elaborado cuando todavía no había sido elegido candidato del Partido Republicano, se encontraba en campaña para las primarias. A medida que se fue afianzando como candidato creció el número de documentales sobre Trump, cada vez más negativos, así pues, era de prever que uno, elaborado antes de su nominación como candidato fuera, al menos, menos extremo. No nos equivocamos al elegir a Desmontando a Donald Trump que, a pesar de su título, sus tintes anti Trump se limitan al texto y a algunas expresiones de los entrevistados.

POR QUÉ MICHAEL MOORE AUGURÓ QUE TRUMP SERÍA PRESIDENTE

Quede claro que este no es un documental de Michael Moore. Fue emitió por el Canal Historia en los EEUU pocos días antes de la nominación de Trump como candidato republicano. El documental parte del debate televisado el 6 de agosto de 2015 entre los ocho aspirantes a la nominación en el cual, en la práctica, Trump quedó muy por encima de Jeff Bush (hermano de George W. Bush e hijo del también presidente George Bush). Si citamos aquí a Moore es porque fue el primero en augurar la victoria de Trump.



Alegaba para ello cinco motivos de peso: 1) A Trump le bastaba con centrarse en cuatro Estados del cinturón industrial de los EEUU (Michigan, Ohio, Pensylvania y Winconsin), que desde el 2010 han elegido gobernadores republicanos. En Michigan Trump tuvo más votos que Hillary en las encuestas e iba por delante en las encuestas. Los Clinton han apoyado el Tratado de Libre Comercio Internacional, el NAFTA y el TPP y políticas que han perjudicado la política económica de estos Estados. A Trump le bastaba con atraer el voto de la clase trabajadora de estos Estados. Todo lo que necesita es sumar los votos de los Estados tradicionalmente republicanos que nunca votarán a Hillary y los de estos cuatro estados del cinturón industrial. No necesita ni Florida, ni Colorado o Virginia. 2) Lo que llama “el enfado del hombre blanco”:. El electorado masculino de raza blanca siente que pierde el control y rechaza a una presidenta mujer que llega después de 8 años con un presidente negro. 3) Hillary arrastra el problema de que muchos liberales (entre ellos el propio Moore) no le votarán porque estaba a favor de la guerra de Irak. Hillary “representa la vieja política”, no gusta a las mujeres jóvenes y, en general, falta entusiasmo en las filas demócratas. 4) El “voto deprimido”: los votantes de Hillary no serán activistas, no convencerán a otros de votar a su candidata, no realizarán campaña, simplemente se limitarán a entregarle el voto, con resignación y sin convicción. No votarán a Trump pero, incluso, muchos liberales se quedarán en casa. Y 5) El “efecto Jessie Ventura” (profesional de la lucha libre, gobernador de Minesotta) y el “voto loco”: los anarquistas de armario, los que ya en el colegio electoral deciden no seguir las normas pre-establecidas, sienten enfado por el sistema político y buscan enfadar al sistema. Votan a Trump por que pueden hacerlo y a modo de desafío.

Moore no se equivocó, pero cuando se aproximó la cita electoral, Moore optó por improvisar un documental recorriendo la población de Wilmington, Ohio, exhortándoles a reflexionar antes de votar visceralmente… propone, en la práctica, votar al “candidato menos malo” que, para él es Hillary Clinton. Idealiza a la Clinton, pero hace algo más: llama al voto reflexivo. No debió irle muy bien porque en las últimas elecciones, Trump se impuso en esa población con 13.466 votos (un 73,84%) para el magnate metido a político, por 3,943 votos (el 21,62%) para Hillary. El documental está entre los monólogos del Club de la Comedia (fórmula que ya utilizó en anteriores documentales) y las prédicas del Gran Wyoming no pasará a la historia como lo mejor de Michael Moore, especialmente por su sugerencia al electorado de que Hillary “puede dar alguna sorpresa”…

UN DOCUMENTAL CON UNA ALTA DOSIS DE ECUANIMIDAD

Un candidato presidencial no es un tipo normal como usted y como yo. Para querer ser presidente de los EEUU hace falta tener una ambición muy superior a la habitual y unos medios que permitan el capricho. Pero sobre todo hay que tener una sobrevaloración de sí mismo y de sus propias capacidades. Trump, desde siempre, ha cultivado el “pensamiento positivo” y ha creído que había nacido para el éxito. Hijo de padre alemán, no considera una broma decir “partí de cero, le pedí prestado a mi padre un millón de dólares”. Su fortuna procede de los negocios paternos: construcción en Queens y Brooklyn. Nunca en Manhattan. Fue el hijo de Fred Trump, Donald, quien insistió en comprar terrenos y edificios antiguos en Manhattan para construir hoteles y rascacielos. Era en Manhattan en donde estaba el dinero. 

Sus negocios tuvieron altibajos. El documental, por ejemplo, no se limita a explicar porque sus casinos en Atlantic City se hundieron: los tres directivos que los gestionaban eficazmente, murieron en un accidente aéreo. El propio Trump aludió a que se había quedado huérfano en ese sector. Lo cierto es que, tras perder su fortuna, volvió a recuperarla con cierta facilidad. Todos los testimonios que recoge el documental, aun siendo críticos en buena medida con Trump, le reconocen su ductilidad, su habilidad en la negociación, su capacidad para decir lo que piensa y hacer de su pensamiento un espectáculo y su personificación del sueño americano: el tipo que se ha hecho a sí mismo. Al mismo tiempo se le reconoce que no es un político, en un momento en el que la clase política está sometida a descrédito. No se escatima su eficacia (construyo en seis meses la pista de patinaje de Central Park que el ayuntamiento no había podido llevar adelante en seis años y por 750.000 dólares menos de lo presupuestado). El “pensar a lo grande” es otra de sus características. 

No se elude tampoco el reconocer que, las quiebras de algunas empresas vinculadas a su grupo no se debieron a su gestión personal, sino a las circunstancias de la economía norteamericana: en 1987 cayó en picado la Bolsa de Nueva York y en 1990 los EEUU entraron en recesión (de la que no se salvó ni un solo sector económico). Sin embargo, en los años 90, mientras intentaba recuperarse de la crisis, siguió en el candelero a causa de su vida privada: sus divorcios y matrimonios, el aparecer regularmente como portada en la prensa frívola, terminó convirtiéndolo en un icono pop: a partir de ese momento convirtió su nombre en una marca. Realizó cameos en un episodio de El Príncipe de Bel Air, en Zoolander, en Solo en Casa, incluso tuvo su programa de televisión: The Apprentice en el que jóvenes licenciados trabajaron con él durante un año y que obtuvo una audiencia de casi 21 millones de espectadores. Creó una fragancia con su nombre, corbatas y trajes “Trump”. Y aprovechó para entrar en política.


UN REPUBLICANO SÍ… PERO INDEPENDIENTE

Los primeros coqueteos de Trump en política no fueron con los republicanos, sino con el Partido Independiente que organizó Ros Perot en 1999. Sin embargo, aquel año, la formación centrista estaba sometida a una profunda división interna. El apoyo a Trump no era unánime. Parte de la formación apoyó a Pat Buchanan y optó por abandonar. Esperó el mejor momento para afiliarse al Partido Republicano, encabezó la campaña cuestionando la ciudadanía norteamericana de Obama y se lanzó finalmente a las presidenciales en 2014. Es importante este aspecto: Trump, tal como dice el documental, no recibió el apoyo republicano inicialmente. Los otros candidatos no negaron y lo ignoraron en un primer momento pensando que el fenómeno remitiría. Él mismo siempre se ha considerado con “republicano independiente”, no comprometido con la clase política, capaz de decir lo que piensa y eso es lo que, finalmente, le ha dado la victoria.

En el documental se percibe una hostilidad moderada hacia Donald Trump. Pocos de los entrevistados le daban como vencedor de las presidenciales y, si bien existía unanimidad en considerar que “podía” vencer en las primarias republicanas, nadie prefería apostar claramente por él. Los estadounidenses que le han votado lo han hecho precisamente por estos rasgos: dar sensación de seguridad y de saber lo que debe hacerse, rechazo a la clase política republicana y demócrata, como acto de protesta y como voto a alguien que no es político sino gestor económico capaz de salir de la ruina para remontar. Así es como muchos ciudadanos ven a su país: una “gran país” caído en un pozo y que solamente alguien que ha experimentado esa situación, puede superarla. 

VALORACION Y RECOMENDACIONES

Se trata de un documental poco estridente, discreto, realizado con altas dosis de ecuanimidad. Quien sigue su metraje, finalmente, logra entender lo que ha llevado a Trump a la Casa Blanca. Y eso, a fin de cuentas, es lo que se exige a un documental: exposición de un tema y explicaciones. Este documental nos lo da y, a pesar de que fue elaborado a finales de 2015, nos presenta los pros y los contras del candidato que un año después vencería.

Si creemos que vale la pean recomendar el visionado de este documental es porque siempre hemos sostenido que las elecciones en EEUU afectan más a nuestro país que las que se celebran aquí. En efecto, desde EEUU –digámoslo así- se “marcan tendencias” que luego son seguidas por el que gobierna en España. Es así de simple. Así que todos los que quieran conocer cómo es la personalidad empresarial, humana, psicológica y política de Donald Trump tendrán en este documental un buen medio de información. 



FICHA:

Título original: Dismounting Donald Trump
Título en España: Desmontando a Donald Trump
Duración episodio: 120 minutos
Año: 2015
Temática: Historia de Donald Trump previa a su nominación como candidato republicano, vida privada, negocios, éxitos y fracasos.
Género: Documental.
Subgénero: Político y Social.
Director: Canal Historia
Lo mejor: definir la personalidad del candidato presidencial (y futuro presidente).
Lo peor: las acusaciones se limitan a enumeración de adjetivos.
Puntuación: 7
Trailer en inglés: https://youtu.be/giE_oJYZZfU
Documental completo en castellano: https://youtu.be/_Km7KE5bsHQ
¿Cómo verlo?: Fue emitido por Movistar+ pero ya no se encuentra en su streaming. Puede verse en el enlace indicado.


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