viernes, 23 de diciembre de 2016

Van Helsing… en 2016 se inició la revuelta de los vampiros


Las series de satanismo, vampiros, terror gótico (o supuesto tal), zombies, son tan habituales que frecuentemente pierden perfil y uno termina por no saber a qué tipo de monstruos pertenecen los “malos”. Tal es lo que ocurre en esta serie recién estrenada por Netflix y por SyFy, en la que no estamos seguros de si los vampiros que dominan las calles, lo son en realidad, o tienen en su ADN algo de zombies. Confusiones de este tipo son imperdonables porque una cosa es ser un no-muerto y otras un muerto deambulante. Se dirá que somos preciosistas a la hora de establecer contornos, pero es que, series como está resultan imperdonables para los que llevamos años nutriéndonos con los clásicos del terror.

UN VAN HELSING QUE NO ES EL VAN HELSING DE TODA LA VIDA

Se sabe de dónde nace el personaje: es el perseguidor de vampiros, de origen holandés, más viejo que un pecado, médico, filósofo y erudito del ocultismo. No está claro donde enseña su ciencia, pero Bram Stoker lo hace acudir inmediatamente cuando su alumno, John Seward, no sabe cómo tratar la enfermedad que consume a su adorada Lucy Westenra. Y Abraham Van Helsing, diagnostica inmediatamente: “un no-muerto le roba la vida”. Tal es el personaje que aparece en el Drácula de Stoker y que reaparece, antes o después, como adversario del vampiro en todas las películas sobre el tema. Ciertamente, en los últimos años su nombre ha atraído la atención de guionistas poco imaginativos y menos escrupulosos. En 2004, Stephen Sommers lanzó su Van Helsing insufrible película protagonizada por Hugh  Jackman.



Ahora, el personaje ha dado nombre a una serie de la que el canal SyFy y la plataforma Netflix nos han traído la primera temporada (y de la que, sorprendentemente, nos dicen que se acaba de firmar para una segunda con trece episodios más). Lo primero que llama la atención en las primeras escenas del piloto es que se nos dice que en el año que está por concluir (2016), se inició una “revuelta de vampiros”. Tres años después, en el 2019, las cosas han ido mal para los humanos y las calles están dominadas por esas sanguinarias criaturas. En un lugar que parece un centro hospitalario abandonado y fortificado, un grupo de humanos resisten a los envites de los vampiros. Los dirige un marine que bien hubiera podido ser adiestrado en el pelotón dirigido por Clint Eastwood en el Sargento de Hierro (1986). Aguantan como pueden. Y, para colmo, el militar alimenta con su propia sangre a una vampira afroamericana, mientras custodia el cuerpo de una mujer de buen ver que lleva así desde que se inició la revuelta de los vampiros. 

Concluye el piloto sin que nos hayamos enterado de nada. Para colmo, la iluminación es oscura, las escenas de violencia pocas y poco convincentes, los decorados claustrofóbicos. No será sino hasta el segundo y tercer episodio cuando empecemos a ver la luz. Vamos a ver: esta manía de realizar flash-backs puede ser asumible en algunos casos, especialmente, cuando el espectador ha pagado la entrada y la acción se resuelve en hora y media o dos horas como máximo, pero en una serie resulta muy desalentador. De hecho, el piloto parece pensado para desanimar a espectadores poco motivados a seguir esta serie. Sobre todo, lo peor es que usted y yo nos hemos puesto a ver un producto titulado “Van Helsing” y esperamos que la figura del impenitente luchador contra los vampiros, aparezca en algún momento. Y no aparece.

Sólo más adelante, en episodios posteriores nos enteraremos quién es descendiente de Van Helsing y qué diablos le ha ocurrido. Cuesta llegar al núcleo del asunto y seguir lo que ha ocurrido desde 2016, cuando la erupción de un volcán en el parque de Yellestone, cubrió los EEUU con una densa capa de ceniza tóxica, momento en el cual los vampiros se echaron a la calle y en su insensata búsqueda de carne humana se llevaron todo lo que se les puso por delante. Para colmo, la erupción provocó también un terremoto que trasladó la costa Oeste de los EEUU unos cientos de kilómetros hacia el interior.


MONSTRUOS DE FUSIÓN

En los seres infernales que proliferan últimamente en las series televisivas, se van perdiendo los contornos propios del monstruo gótico. Los vampiros, ni siquiera tienen los dientes largos, simplemente, más que un sutil mordisco y una delicada succión, lo que arrean son bocados, desgarrando cuellos y sacando a la luz productos de casquería. Van vestidos con harapos y su rostro llagado y macilento no es muy diferente de los que aparecen en la serie de al lado que, mira por dónde es de zombies. E incluso esos ojos inhumanos y en los que se percibe el paisaje de la muerte, son los mismos que los otorgados a los muertos vivientes e incluso, en sus comportamientos no están muy alejados de otros seres del inframundo. La modernidad, no solamente ha abolido las diferencias nacionales y raciales, sino que ha logrado un “monstruo de fusión” que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Quizás sea que los maquilladores y estilistas se han rebelado y han creado un monstruo surgido del mestizaje entre zombis, vampiros y diablos. 

Entre las incertidumbres que cabalgan con la modernidad, ya ni siquiera tenemos claro quiénes son los monstruos que deberían asustarnos. Y esto es preocupante y nos dice mucho de la falta de imaginación de los guionistas. 
¿Y Van Helsing? Esto es lo más bueno, porque solamente en el episodio tercero te empiezas a dar cuenta de nadie ha pronunciado el nombre que imprime carácter a la serie, pero que Van Helsing debe ser la chica cuya sangre tiene el poder de revertir el fenómeno vampírico y convertir a alguien que se lo ha pasado bomba desgarrando higadillos en un probo ciudadano más humano que el que fe antes de la crisis vampírica. 


VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

La serie es de bajo presupuesto. Las escenas de acción, limitadas. Los decorados pobres. El casting está compuesto por actores de cierta veteranía adquirida en papeles de reparto en series muy diversas de las que ni siquiera nos ha quedado el recuerdo de su rostro. A algunos incluso les falta expresividad, demasiado hieráticos en situaciones extremas. El piloto es, sencillamente desastroso y si por él fuera, hubiéramos abandonado la serie apenas veinte minutos después de comenzar. Solamente a partir del segundo episodio (que debería haber sido el primero) se empieza a entender la trama. Luego el tono va mejorando, el guión se supera a sí mismo, los actores ganan confianza y empiezan a verse como protagonistas. La serie se afianza y, seguramente, eso es lo que hace que se haya firmado una segunda temporada. Pero la mejora es lenta y la mala impresión dejada por la primera entrega, es casi insuperable. El hoyo del que hay que sacarla es profundo. Se logra, pero no se disipa esa sensación de pobreza de medios y de necesidad de un mayor esfuerzo de guionización.

En estos tiempos democráticos e igualitarios, la sensación que da ver esta serie es que el vampiro ha dejado de ser un repeinado miembro de la nobleza carpática y se ha convertido en un insumiso o en un indignado. Casi apostaría que esa era la intención de los creadores de la serie. 

Recomendar esta serie es algo que solamente puede hacerse a aquellas personas que sienten fascinación por el cine de terror y que se han propuesto ver todas las películas de zombis, vampiros y demás miembros del inframundo. Puede gustar a los que ven películas de zombies tanto como a los obsesionados por los vampiras. Puede interesar también a los que coleccionan películas de catástrofes y los que les apetece degustar productos mestizos o de fusión. Pero si apreció el cine de Bergman, la nouvelle vague o los clásicos del terror gótico, apártese de esta serie o muéstrele el crucifijo con la misma determinación de la que hacía gala el Van Helsing de Stocker, a cualquier vampiro.



Ficha

Título original: Van Helsing.
Título en España: Van Helsing.
Temporadas: 1 (13 episodios)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 2016.
Temática: Terror.
Subgénero: Vampiros - Zombies.
Tema: Una descendiente de Abraham Van Helsing, el infatigable perseguidor de Drácula, está entre muerta y no muerta durante tres años. Despierta justo cuando los vampiros dominan las calles
Actores: Kelly Overton., Jonathan Scarfe, Christopher Heyerdahl, Davd Cubitt, Vicente Gale, Tim Guinee, Laura Mennelli, Paul Johansson.
Lo mejor: que es una serie barata.
Lo peor: escasa acción.
Puntuación: 5
Trailer (en inglés): https://youtu.be/HwsCUVgEKIE
Web oficial (en inglés): http://www.syfy.com/vanhelsing
¿Cómo verla?: En el canal ScyFy y en Netflix.


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