miércoles, 14 de diciembre de 2016

The Munsters, una familia norteamericana de clase media


Televisión Española llevaba ya una década emitiendo. Se encontraba aún en su período juvenil, pero la población –los felices 60 de nuestro país– pedía entretenimiento y diversión tras la jornada laboral o el pluriempleo propio de aquel “desarrollismo”. Cada vez que, muy de tanto en tanto, se emitía un partido de fútbol, los intelectuales militantes de izquierda recordaban que el régimen difundía “el opio del pueblo”. Y, sin embargo, series en las que se realizaba una crítica poco velada a la sociedad norteamericana y a los estándares que estaba transvasando a España, eran habitualmente ignoradas por esos mismos intelectuales. Quizás es que se emitían en horario nocturno, cuando ellos estaban conspirando o discutiendo sobre Marcuse y T.W. Adorno o sobre Lucaks y Sartre. Y es una pena porque esta serie les hubiera enseñado mucho sobre la sociedad post-industrial.

LA REALIDAD SOCIAL VISTA DESDE LA TELEVISIÓN EN LOS 60

Era la misma época en la que los niños veían aquella serie de dibujos animados que nos remitía un improbable neolítico, Los Picapiedra (1960-1966) y que coincidió en el tiempo con la emisión de The Munsters (1964-1966). En ambos casos se utilizan perífrasis simbólicas para realizar críticas veladas a la modernidad. En el caso de Los Picapiedra se recurría a la fantasía de situar una civilización en la que se vivía como en los años 50-60, en pleno neolítico. “Pedro Picapiedra”, era trabajador del sector de la construcción (guiaba un dinosaurio), su jefe “el señor Rauela” era un próspero empresario inmobiliario, vivían en la suburbia de la época, acudían en troncomóvil al puesto de trabajo o al centro comercial y mantenían amistad con sus vecinos, “Los Marmol”. Ambas parejas tendrán hijos y harán una vida como el norteamericano de clase media. La serie servirá para mostrar el american way of life de la época.  Creados por William Hanna y Joseph Barbera, exponen un modo de vida que, al mismo tiempo critican y denuncian en cada episodio. Análogo concepto se aplicó en The Munsters.


También aquí, los protagonistas conforman una familia funcional de clase media. Ellos son los “normales” en su fealdad y en su lógica particular. No viven en los suburbios, sino en una siniestra mansión urbana, todos ellos son físicamente “monstruosos”, pero se llevan perfectamente entre sí. Complacidos de sí mismos, tienen un alto nivel de autoestima: en realidad, son buenas personas, como el americano medio. Sin embargo, frecuentemente, sus vecinos son presentados como personajes de carácter e intenciones malévolas, engañosos, taimados, en ocasiones, crueles. El simbolismo está servido: los mejores entre los miembros de la clase media pueden ser considerados como excepciones –la familia protagonista– sin embargo, el norteamericano realmente existente es insoportable e insufrible; peligroso, incluso. Hay excepciones, por supuesto… La familia de monstruos tiene compasión por la sobrina, “Marilyn Munster”, físicamente de aspecto corriente, rubia de buen ver, universitaria afable que preocupa a la familia por su “fealdad”. Ella es la excepción. Lo normal siempre es una minoría de difícil acomodo.

LOS PROTAGONISTAS Y SUS ENCARNACIONES

El cabeza de familia es “Herman Munster”, el monstruo creado por el doctor Frankenstein. Padre amantísimo y dulce esposo, es un tipo bromista muy ligado al abuelo con el que comparte chaladuras. Su caracterización es tal que cuesta reconocer al actor Fred Gwynne. Se hizo con el papel gracias a su descomunal estatura, casi 2 metros. Su primera aparición notable en el cine fue en la película La ley del silencio (1954) junto a Marlon Brando y Lee J. Cobb. Era un rostro popular en la pantalla de finales de los 50 y principios de los 60. Siempre había realizado papeles secundarios pero su físico lo hacía inolvidable. Incluso había protagonizado la serie Patrullero 54 (1961-1963) que emitió puntualmente TVE, pero nadie vinculó al “oficial Francis Muldoon” con “Herman Munters”. A pesar de que ambas series fueran cómicas, Gwynne protagonizó también dramas de los que salió airoso y thrillers. Merece recordarse su aparición tardía en Atracción Fatal (1987) y Mi primo Vinny (1992). Moriría al año siguiente de un cáncer de páncreas.


La belleza de la compañera de reparto de Gwynne. En efecto, la canadiense, Yvonne de Carlo fue una de las actrices más notables de su tiempo. Cecyl B. de Mille le había dado el papel de “Séfora”, en Los diez mandamientos (1956), cuando llevaba rodando westerns más de 10 años. Empezó con papeles de reparto en producciones notables y, poco a poco, fue escalando hasta actuar como protagonista junto a Burt Lancaster, David Niven, Alec Guiness, Hundson, Sidney Poitier o Clark Cable. La Conquista del Oeste (1962) constituyó uno de sus trabajos más celebrados. Los dos años de The Munsters fueron un paréntesis en su carrera en la pantalla grande. Su papel en la serie era de mujer vampiro con los rasgos del ama de casa norteamericana. Siguió rodando e incluso volvió a trabajar con Fred Gwynne en un remake: The Munsters’ Revenge (1981). Falleció de apoplejía a los 84 años en 2007.

El tercer protagonista era el mismísimo Conde Drácula a quien en la serie se conocía como “el abuelo” que añoraba Transilvania. Al Lewis le dio vida. Era un celebrado actor cómico cuya carrera había transcurrido en las tablas de Broadway siempre en vodeviles. A partir de 1959 empezó a trabajar en televisión y lo vimos como policía de Nueva York en la serie Decoy (1957-1959, Policía femenina en España). Era fácilmente reconocible a pesar de su caracterización como Drácula. Lo volvimos a ver en Perdidos en el espacio (1965-1968) después de su participación en The Munsters y lo reconocimos una y otra vez en la veintena de películas que protagonizó entonces hasta su muerte en 2006, tras una vida bohemia y polifacética en la que tuvo tiempo para ser locutor de radio, hostelero y activista político. En la serie era miembro del Sindicato de Científicos Locos y realizaba en el sótano experimentos estrafalarios.


El hombre lobo con edad de adolescente, “Eddie Munster” estuvo asumido por el joven actor Butch Patrick que, tras la serie siguió actuando esporádicamente en televisión en series como Mister Ed (1961-1966), Mi marciano favorito (1963-1966), Daniel Boone (1964-1970), La ley del revólver (1955-1975), siempre como niño o adolescente y en 1980 se dedicó a la música. Sobrelleva un cáncer de páncreas al escribir estas notas. Finalmente, la “sobrina horrible, Marilyn Munster” fue encarnado inicialmente por Beverly Owen, que abandonó la serie al casarse, siendo sustituida por Pat Priest. Tras filmar esta serie, Beverly se dedicó exclusivamente al teatro. Su sucesora a partir del episodio 14, había participado en un papel secundario en Al Este del Edén (1955) y apareció después de la serie esporádicamente en varios shows y series de televisión. 

VALORACION Y RECOMENDACIONES

Si la amputamos de su aspecto crítico sobre la clase media americana, la serie sigue teniendo comicidad a pesar de que hayan pasado más de medio siglo desde que se filmó. Realizada en clave de comedia de situación, hubiera podido resistir en pantalla diez años tranquilamente sin perder audiencia. Durante la primera temporada se mantuvo en primer lugar en el ranking de la audiencia en EEUU y en la segunda estuvo en cuarto puesto. Un desacuerdo entre los productores y la CBS liquidó la serie. La polémica fue la transformación de blanco y negro a color que encarecía los costes. De todas formas la serie se ha repuesto en múltiples ocasiones y su calidad ha hecho imposible que pudieran salir adelante los distintos remakes que se han intentado en la pequeña pantalla. 

Es fácil volver a ver la serie en castellano en YouTube, algo que, sin duda, disfrutarán los nostálgicos, especialmente los mayores de 60 años que la vieron en directo cuando apenas tenían 10 ó pocos más años. Los amantes de los relatos góticos verán en esta serie una especie de spin-off grotesco que, si son abiertos de miras, les satisfará. Y en cuanto a los que suelen degustar sit-coms, esta serie les ofrecerá una muestra de cómo se hacía el género en los 60. A todos los que amen las series ésta les divertirá y les enseñará mucho. Deberán identificarse, o bien con la familia monstruosa pero feliz, o con la sociedad normal pero malévola ¿o quizás con la hermosa sobrina normal perdida en una familia de anormales?



Ficha

Título original: The Munsters.
Título en España: La Familia Monster.
Temporadas: 2 (70 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 1964-1966.
Temática: Sit-com.
Subgénero: Familiar.
Tema: Aventuras de una familia compuesta por personajes monstruosos procedentes de las novelas goticas, que han asumido el sueño y el estilo de vida del norteamericano de clase media.
Actores: Red Gwyne, Yvonne De Carlo, Al Lewin, Beverly Owen, Pat Priest, ButchPatrick.
Lo mejor: la idea reunir los personajes del terror en una familia de clase media
Lo peor: Que la serie no tuviera continuación.
Puntuación: 7,5
Web oficial (en inglés): http://www.frasieronline.co.uk/
Trailer (en inglés): https://youtu.be/mNJlNJ6XfGA
Presentación (en castellano): https://youtu.be/UzGnjY4klHc
Documental sobre Los Monsters: https://youtu.be/xMye-iuQ5Xw

¿Cómo verla?: Pueden verse algunos episodios con doblaje español-latino en youtube y vimeo, también se puede adquirir en inglés en DVD y Blue Ray o bajarse mediante programas P2P.
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