miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sucesor Designado: la serie ideal para la noche electoral Norteamericana 8.11.2016


Coincidiendo con la noche de las elecciones en los EEUU, Netflix ha colocado en su streaming una serie que tiene mucho que ver con aquel país y con la institución presidencial. La serie había sido emitida dos meses antes por la cadena ABC y la versión española de la plataforma internacional se limitó a ofrecer el piloto de la serie, suficiente como para saber de qué va. No está mal, a decir verdad. Resulta significativo que en las primeras escenas de la serie, cuando el presidente de los EEUU va a dar su discurso sobre el Estado de la Nación, una explosión se lo lleve al traste y, de paso, destruya el edificio del Congreso de los EEUU, símbolo de la democracia de aquella nación… Política ficción, sin duda. O no tanto. Es una perspectiva que puede ocurrir. A fin de cuentas si se cayeron las Torres Gemelas y medio siglo antes la cabeza de JFK había estallado por unas balas sobre cuya procedencia todavía se duda, ¿por qué una bomba de origen desconocido no iba a llevarse por delante al congreso y al “comandante en jefe”? De hecho, unas horas después del estreno de la serie en España, la “era Clinton” (ese intento mesiánico de llevar la democracia incluso a los que hasta ese momento se las arreglaban sin democracia) ha terminado, definitivamente. Mayor terremoto, imposible.




De todas formas, aquí no estamos para hablar de política, sino de series de televisión. Aunque, de la misma forma que no es por casualidad que Netflix haya estrenado esta serie en el primer martes posterior al primer lunes de noviembre de cada cuatro, tampoco podemos inhibirnos de realizar una crítica política sobre esta serie, máximo por el hecho de que la serie se estrenó en el mes de septiembre en EEUU, en plena campaña electoral. Resulta innegable que transmitía un mensaje electoral. Empecemos por el principio.
El título de la serie responde a la costumbre instalada en el gobierno de los EEUU de que, cuando el presidente marcha al Congreso a pronunciar su discurso sobre el Estado de la Nación, el presidente designa a un sucesor que se instala en un lugar secreto para el caso de que él y el vicepresidente sufran un atentado o queden, por algún motivo, aislados y sin capacidad para ejercer su mando. A este personaje se le conoce como el “designated survivor” que se traduciría como el “superviviente designado”. Habitualmente se elije a algún secretario del gobierno (equivalente a un ministro), pero, en realidad, la improbabilidad de que se produzca una situación de gravedad, hace que nadie atribuya mucho interés al nombramiento y éste recaiga sobre algún personaje de carácter muy secundario en la política norteamericana. Habitualmente, un desconocido. 

Pues bien, esta eventualidad ocurre y, de repente, el secretario de Estado de la Vivienda y del Desarrollo Urbano pasa a ser el presidente del país… justo en el momento en el que el propio presidente había desautorizado su política en el departamento. El tipo carece de experiencia, incluso de ambición para ocupar el cargo, pero a poco de recibir el maletín nuclear, la famosa llave y las claves, siente que su vida ha cambiado. Sus problemas empezarán en ese momento: los militares toleran mal a un nuevo presidente con poca experiencia y que, para colmo, se niega a realizar un ataque preventivo contra los destructores iraníes que bloquean el estrecho de Ormuz. Nadie cree en él. Sin embargo, saca fuerzas de flaqueza y ordena al embajador iraní que obligue a su gobierno a retirar las fuerzas navales o de lo contrario actuará con todo el poder y la fuerza a su alcance. Ahí termina el capítulo. No sabemos lo que seguirá… a menos que hayamos visto la continuación en versión original. Pero entrar en esta cuestión supondría vulnerar la ley del silencio que ha jurado todo crítico y realizar un spoiler inoportuno e impropio.

Para colmo, en 2010, cuando Obama pronunció su discurso sobre el Estado de la Nación, le correspondía a Hillary Clinton el haber sido “sucesora designada”, pero se encontraba en Europa en ese momento y el cargo recayó sobre Shaun Donovan… Secretario de la Vivienda y del Desarrollo Urbano. ¿Quién sigue diciendo que esta serie no tiene una intencionalidad política relacionada con las elecciones norteamericanas?


La serie no tiene mala pinta. Ciertamente, da la sensación de que ha sido improvisada de cara a las elecciones norteamericanas. No en vano se empezó a emitir el 21 de septiembre y, en el momento de escribir estas líneas se han emitido 6 episodios: por aquellas casualidades de la vida, el mismo día de las elecciones, se emitió el sexto. La película da la sensación de que su planteamiento trabajaba a favor de la candidatura derrotada de Hillary Clinton. Al menos eso es lo que puede deducirse de la personalidad de “Thomas Kirkman, Secretario de la vivienda y del Desarrollo Urbano” transformado en presidente. En el capítulo piloto se le ve como un político cuyos ideales tienen un “curioso” parecido con la imagen que Hillary Clinton ha querido dar de sí misma en la campaña electoral: luchar por los derechos de los sin techo, por el derecho a la vivienda, por programas sociales, por ls ideologías de género… Sus enemigos, una vez instalado en el Despacho Oval de la Casa Blanca, parecen ser los “militares”, es decir, el núcleo duro de los EEUU: los Trump en uniforme, que era, mira por dónde, como Hillary presentaba a su oponente: un tipo autoritario, tirando a borde, o incluso muy borde, canallesco y casi hijoputesco). Era imposible pensar que el elector que había visto esta serie no acudiera a las urnas con la sensación de que Trump era una especie de brutote sin escrúpulos que aspiraba a solucionar cualquier pequeña crisis con el envío de la flota, la movilización de los bombarderos estratégicos y el envío de los marines…

La mayoría de actores que aparecen son rostros conocidos de la pequeña pantalla. El papel protagonista corresponde a Kiefer Sutherland (“presidente Thomas Kirkman”). Sutherland llega en esta serie después de su tránsito por las nueve temporadas de 24 (2001-2010). Cuando ya nos habíamos habituados a verlo como el “agente Jack Bauer”, mucho más que como “senador Corvus” en Pompeya (2014) e incluso como él mismo en Zoolander-2 (2016), ahora reaparece ascendido a presidente. Actor consumado y carismático, tiene la capacidad para asumir el rol de un tipo normal que, bruscamente, se encuentra investido por poderes tan extraordinarios como inesperados. Cuenta con el apoyo de su esposa, “la primera dama Alex Kirkman”, papel interpretado por Nastasha McElhone, una de las actrices inglesas de mirada más expresiva que ya apuntaba maneras desde su primera aparición en TV en algunos episodios de aquella elaborada serie que fue Los Misterios de Ruth Rendell (1990). Del Reino Unido, saltó a Hollywood donde adquirió fama por su papel en Californication (2007-2014) Volvimos a verla en la miniserie The Company (2007) embarcada en las peripecias de la revolución húngara de 1956. Es una actriz convincente y extremadamente versátil, de mirada sugerente y rostro que se presta tanto a las alegrías familiares como a la dureza y la gravedad de situaciones de tensión. Un buen casting para la pareja protagonista.

La serie completa se prolongará durante 22 episodios. En los EEUU partió de una buena audiencia 10,4 millones de espectadores del primer episodio, pero, poco a poco, ha ido perdiendo espectadores y el quinto episodio apenas alcanzó los 6 millones. Las críticas fueron mayoritariamente positivas e incluso se la ha considerado como una de las diez mejores series norteamericanas de la temporada. 

Serie para los aficionados a la política-ficción. No se parece en nada a House of Cards, pero se desarrolla en los mismos escenarios, así que algunos que suelen degustar la serie sobre el “Presidente Frank Underwood”, pueden entretenerse con ésta mientras queda a la espera de la nueva temporada. Disfrutarán también todos aquellos que lo hicieron con el Sutherland de 24 y, en general, a todos los amantes de los thillers.



FICHA:

Título original: Designated Survivor
Título en España: Sucesor designado
Temporadas: 1 (22 episodios)
Duración episodio: 42 minutos
Año: 2016
Temática: Thriller
Subgénero: Política ficción
Actores principales: Kiefer Sutherland, Natasha McElhone, Adan Canto, Italia Ricci, Monica Garret, Tanner Buchanan, Karl Penn, Maggie Q, Virginia Madsen, Ashley Zukermann, Malik Yoba.
Lo mejor: el trabajo de la pareja K Sutherland-McElhone.
Lo peor: pobreza de efectos especiales
Puntuación: 6,5

¿Cómo verlo?: Se emite en exclusiva a través de Netflix. Se puede encontrar en versión original mediante programas “peer to peer”.
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