martes, 15 de noviembre de 2016

Land Girls, la mujer inglesa en la Segunda Guerra Mundial



Desde el mes de septiembre de 2016, Netflix ofrece para su público –que va in crescendo a medida que las televisiones generalistas degradan más y más su programación y que su alternativa Movistar+ cada vez coloca más publicidad en sus canales– la serie Land Girls encargada por la BBC para conmemorar el setenta aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. El Reino Unido, impulsado por el “partido de la guerra” dirigido por Winston Churchill, entró en el conflicto, el 3 de enero de 1939, la BBC emitió la primera entrega de Land Girls el 7 de septiembre de 2009. La traducción del título de la serie viene a ser “muchachas de la tierra” y hace alusión a la incorporación de mujeres al esfuerzo bélico. Las mujeres jóvenes fueron reclutadas para cubrir los puestos dejados por los hombres incorporados a filas. La serie nos narra las vicisitudes de un grupo de chicas que ayudaban en las tareas agrícolas en la propiedad de Lady Hoxley y de su marido.



A pesar de que la trama se desarrolla durante el conflicto, las pinceladas bélicas –en la mayoría de los casos– son indirectas y por vía de la alusión, o de los diálogos, mucho más que por efusión de disparos, bombas, sangre o cargas a la bayoneta. Es, pues, una mirada indirecta sobre la guerra, realizada con los ojos de mujeres que permanecieron en la retaguardia, alejadas de los frentes, pero que no por ello sufrieron una experiencia menos dura. Mujeres cuyos padres han muerto en los bombardeos, cuyos hogares han sido destrozados, cuyas vidas han quedado interrumpidas cuando sus maridos o novios se han separado de ellas para acudir al combate, que vivieron amores circunstanciales con soldados extranjeros que les dejaron como recuerdo embarazos no deseados… ninguna de ellas entiende muy bien los motivos por los que su país se precipitó a la guerra, de hecho, a ninguna de ellas, le interesan mucho las causas finales del conflicto, ni siquiera hacen gala de excesivo patriotismo. Simplemente, las circunstancias les han conducido a situaciones excepcionales. 

El único “patriota” que se toma muy en serio su trabajo en la “defensa civil” y la posibilidad de que el enemigo infiltre agentes o su trabajo de mantener el orden, es presentado como un perfecto imbécil, casi un psicópata, siempre estúpido y desagradable: el único que cumple con el reglamento. En el otro extremo se encuentra un granjero obeso que no duda en especular con cualquier cosa (whisky de zanahoria filtrado con un embudo de fertilizante, sin ir más lejos) y para el que la guerra es algo tan remoto que apenas existe, salvo para ganar unos chelines de más. Se trata de los personajes extremos, entre los cuales se encuentran todos los arquetipos de la sociedad británica de la época.


La serie nos sitúa en Hoxley Manor, un palacete inglés en donde residen Lord y Lady Hoxley, señores del lugar. Él es un ex combatiente de la Primera Guerra Mundial, condecorado y herido. Su gran pasión es la equitación y, en principio, apenas le importa el que sea su mujer quien maneje lo esencial de la propiedad. No tiene prejuicios de clase, a diferencia de su esposa, una estirada aristócrata que contribuye al esfuerzo bélico realizando fiestas y reuniones sociales para arrancar fondos a sus vecinos y amigos del mismo rango social. La BBC ha sabido identificar en esta pareja de aristócratas a lo mejor y a lo peor de ese estamento tan específicamente inglés: ella si tiene espíritu de clase, y no solamente eso, es quien lleva los pantalones en la casa basado en humillar al marido. Inevitablemente, la llegada de un grupo de mujeres a Hoxley Manor para ayudar en las tareas de la granja, es recibida con cierta sensación de distancia por parte de Lady Hoxley (“se trata de mujeres vulgares”), mientras que su marido encuentra en alguna de ellas, esa complicidad, comprensión y apasionamiento que le falta en su mujer.

La primera temporada de la serie se estrenó de septiembre de 2009, compuesta por cinco episodios. Fue bien acogida por el público británico y la BBC optó por realizar otros cinco episodios que tardaron un año en llegar a la pequeña pantalla. Cuando eso ocurría, Girl Lands, se había emitido en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. La segunda temporada saltó a países no incluidos en la Commonwealth como Brasil o Dinamarca y, desde que en 2012 se emitieron los últimos cinco episodios, la serie ha tenido un recorrido por las televisiones mundiales, acompañada siempre de buenas críticas, a pesar de que en casi siempre haya pasado desapercibida. Se trata de una serie de pretensiones modestas que, incluso en su emisión en el Reino Unido no fue proyectada en prime time. Su cuota de audiencia alcanzó allí al 3% y se criticaron algunas imprecisiones históricas y el que algunos uniformes no correspondieran exactamente a los de la época. Sin embargo, la serie recibió varios premios británicos en 2010: al Mejor Programa (Premio Broadcast), al Mejor Drama (Premio de la Royal Television Society), a la Mejor Actriz (recibido por Sophie Ward que asume el papel de Lady Hoxley) y al Mejor Actor, (Danny Webb, el sargento de la defensa civil). 


Lo mejor de esta serie ha sido, sin duda, el casting. Cada actor ha sido elegido para representar un papel concreto que se corresponde con su físico y sus actitudes, al margen de su experiencia en el medio. De hecho, Danny Webb tiene una filmografía excepcionalmente corta a pesar de su edad. Cuando aparece en pantalla, Mark Benton (en el papel de granjero espabilado) está claro, simplemente, por su físico y expresividad, cual es su personalidad. En cuanto a Sophie Ward, es un rostro conocido tanto en series de TV como en largometrajes. Actriz de amplio historial, la primera vez que recordamos haberla visto en pantalla era siendo todavía adolescente en la película El secreto de la pirámide (1986), imaginativa cinta de aventuras en las que se narraba los años de bachiller de la pareja Sherlock Holmes – Doctor Watson. Allí aparece, con treinta años menos, en el papel de amiga inseparable de la pareja de futuros detectives.

Es una serie tranquila, de esas con las que la BBC gusta, de tanto en tanto, obsequiarnos. Tiene algo que ver con Downton Abbey (2010–2016) en la medida en que está ubicada en una gran mansión señorial y nos sitúa en un tiempo pretérito. Igualmente podría ser comparada con Hijos del Tercer Reich (2013) que muestra cómo vivieron los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, los ciudadanos de a pie y lo que sintieron y experimentaron cuando fueron enviados a los frentes o sufrieron en su propia piel las consecuencias del conflicto. Land Girls puede ser definida como una serie bélica alejada de los frentes. La componente dramática, sin embargo, está muy presente y es una constante en cada episodio, pero no se cuenta nada que no sea creíble, todo lo narrado pudo ocurrir. En realidad, es muy posible que ocurriera: de hecho, una guerra es una sucesión y reiteración de los mismos dramas que se dan a una y otra parte de las trincheras.

La serie está pensada para un amplio espectro de público. Si se interesan sólo por las películas bélicas, vayan con cuidado: aquí no hay destrucciones, cañonazos, explosiones y demás. Aparecen soldados… pero en la retaguardia. Las tropas norteamericanas destacadas en el Reino Unido, por cierto, no son retratadas de forma muy benevolente, por cierto: racismo, prepotencia, desinterés…  Es una serie adecuada para consumidores de dramas sentimentales y espectadores interesados en la realidad social inglesa de mediados del siglo XX.



FICHA:

Título original: Land Girls
Título en España: Lan Girls
Temporadas: 3 (15 episodios)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 2009–2011
Temática: Drama bélico
Subgénero: Segunda Guerra Mundial
Actores principales: Becci Gemel, Susan Cockson, Mark Benton, Mykola Allen, Sophie Ward, Jo Woodcock, Seline Hizli, Liem Boyle, Danny Webb, Nicholas Shaw, Carolyn Pickies, David Schofield.
Lo mejor: el papel de Lady Hoxley.
Lo peor: picos excesivamente sentimentales.
Puntuación: 6,5

¿Cómo verlo?: Se emite en Netflix la primera temporada. Mediante programas “peer to peer” 
Publicar un comentario en la entrada