martes, 20 de octubre de 2015

2. Costa Rica pasando por Houston



Como era posible?. Yo no lo había visto pasar a no ser que la policía lo haya llevado por otro sitio. Yo tenia su billete de avión. 

A  partir de este punto de la historia baje a recoger las maletas... No estaban. Me indicaron que para llegar a la puerta de embarque E11 tenia que volver a hacer otro control. Es entonces cuando el policía me pidió una hoja con mi foto. Me acorde de la jodida policía obesa por no decir cerda. Nos la había jugado para jodernos con diurnidad y alevosía. La madre que la parió. Espero que el karma le gratifique cuando menos se lo espere. 


Nos había tomado las huellas de los dedos de las manos como si fuéramos delincuente -a todos- a todos los que llegábamos a Houston + 1 foto. Esa foto te la entregan en papel como el tercio de un A-4.  Bueno pues la policía de mierda no nos lo entrego. De modo que al oír mi respuesta el policía me envió a otros policías de control. Llegaba alterada, asustada, angustiada y cansada padeciendo por mi marido. Andábamos desparecidos en combate.


Al ver que hablaba español de los dos policías, un hombre y una mujer, ella fue la encargada de interrogarme. Apenas me dejo explicarme e inmediatamente me grito en plan: !Te callas o te mato! En ese instante, me callé la boca como una barca en un remolino sin remos. Supe que como dijera una sola vocal la vida se podía poner mas complicada. 

Después de llamar por teléfono y averiguar que si había llegado hasta allí, el error de no tener la hoja con mi foto era debido a una chapuza profesional de un policía. Y yo estaba dispuesta a decirle que si, que nos la habían jugado como en cualquier país bananero. En fin esto sucede, la poca profesionalidad, en el país que según sus planes quiere ir a Marte. Es para partirse de risa.

Cuando vio que en mi pasaporte estaba el sello de la puta policía. Su tono bajo hasta los umbrales de la amabilidad y su educación me descoloco. Hasta el policía que me acompañó indicándome la salida no paraba de ser amable. Yo le agradecí con palabras su gentileza.

De nuevo otro control para acceder a la puerta de embarque E11. De nuevo quitarme los zapatos, la maleta, la chaqueta y colocarme con los brazos en alto en algo así como un recinto tubular parecido a una ducha.
Recogí todo y camine rápido.... Allí estaba mi marido.

Ni que decir tiene que no sabíamos como gestionar los segundos para poder explicarnos que había pasado. Antes de que pudiéramos disponer de ese tiempo, le pedí tiempo como hacen los entrenadores de baloncesto para parar el partido y le dije que antes de nada teníamos que solucionar los billetes a Costa Rica. Había que acercarse al mostrador de United y arreglar el tema de los vuelos perdidos. 

Si, nos lo arreglaron pero para el día siguiente a las 8:56am
Conclusión debíamos estar la noche en Houston. Que paso? Que nos quedamos en el aeropuerto a 15º de temperatura por el puto aire acondicionado, cuando en el exterior hacia unos 30º.

Como se pasan las horas esperando al marido? Haciéndome preguntas de que puede ocurrir en esta situación de secuestro aduanero. Cuando previamente nos han tomado las huellas digitales como si fuéramos delincuentes. Al final en 2 horas no fui el único familiar que esperaba. Eramos unas 30 familias que nos encontrábamos en la misma situación con vistas a aumentar cada minuto.

Publicar un comentario en la entrada