lunes, 21 de noviembre de 2016

The Big Bang Theory, cuando los científicos son freakys


Chuck Lorre no tiene nada que ver con Peter Lorre, el famoso actor expresionista alemán pasado a Holywood. En realidad, ni siquiera se llama Lorre, sino Charles Michael Levine, lo que hace prever que ejerce un “humor judío clásico” (desternillante, extremo, ilimitado y corrosivo). Lorre-Levine es el artífice de los dos sit-coms de más éxito del tercer milenio: Two and a Half Men (2003-2015) y la serie que nos ocupa, The Big Bang Theory (2007-hoy), así como de otra que será recordada por algunos momentos brillantes como Dharma & Greg (1997-2002). El humor judío, sin discusión, domina en Hollywood desde los orígenes de la industria del cine y en lo que vamos de milenio, este dominio es indiscutible si tenemos en cuenta que el único competidor digno de mención que ha tenido Lorre-Levine es Larry David con su Curb Your Enthusiasm, inimitable desde su histórico Seinfeld

LAS BASES DEL ÉXITO DE UNA SEIRE
Cuando Dos hombres y medio todavía era una comedia que mantenía su éxito, Lorre terminó plantándose ante Charlie Sheen y recordándole que una cosa era que su papel en la serie fuera el de un alcohólico adicto al sexo y que lo fuera en realidad. Su disputa y la expulsión de Sheen fueron inevitables, pero tuvieron como efecto colateral el declive de la serie y el inicio de su agonía. Pues bien, el trabajo de creación, producción y lanzamiento de The Big Bang Theory tuvo lugar en 2007, cuando Dos hombres y medio se encontraba en su mejor momento. Si es difícil mantener un éxito en pantalla, podemos imaginar hasta qué punto es portentoso manejar dos.




En el momento de escribir estas líneas, The Big Bang Theory lleva nueve años de éxito y sigue manteniendo su nivel de comicidad. La química de los actores es excelente, la calidad de los guiones no ha decaído y las pequeñas modificaciones que se producen en cada temporada, hasta ahora, han contribuido a aumentar el interés de la serie, pero no han modificado en nada el concepto inicial que enganchó al público desde los primeros episodios. Básicamente, estas alteraciones consisten en añadir nuevos personajes: la “Doctora Bernadette Rosenkowski” (Melissa Rauch) y la “doctora Amy Farrah Fowler” (Mayim Bialik) en la cuarta temporada, “Stuart Bloom, el propietario de la tienda de cómics” (Kevin Sussman) que aparece a partir de la segunda temporada y se convierte en central desde la quinta… 

Personajes descritos con unos rasgos minuciosos, guiones rigurosos trabajados, estrategias sistemáticas de captación de audiencia, nunca salirse de la idea original que motivó la serie (cerebros científicos inadaptados que ansían integrarse en lo convencional y tienen como referencia freaky a “Sheldon Cooper” que se obstina en seguir siendo como siempre ha sido y, finalmente, utilización de todas las referencias culturales en las que se satisface y solaza el freakysmo más extremo). Tales son las bases sobre las que esta serie ha asentado su éxito.

“PROTAGONISTOS” Y PROTAGONISTAS
Inicialmente los protagonistas eran cuatro cerebros científicos: el “doctor Sheldon Cooper” (Jim Parsons), tejano, con dos doctorados y un máster en Física teórica, tan superdotado para la ciencia como nulo en relaciones sociales, aquejado de trastorno obsesivo-compulsivo, irónico y posiblemente afectado por el síndrome de Asperger y, por tanto, desinteresado por el sexo; su compañero de piso el “doctor Leonard Hofstadter” (Johnny Galecki), físico por Princeton, hijo de una terrorífica madre psiquiatra freudiana, ansioso por mantener relaciones con alguna mujer, por lo demás, realista y extremadamente sociable; los otros dos amigos son el “doctor Raj Koothrappali”, astrofísico de origen hindú, bloqueado en sus relaciones con las mujeres en las primeras temporadas y que, luego, cuando vence su timidez extrema, logra ligar con muchas mujeres para terminar mal con todas ellas, de tanto en tanto aparece en él una personalidad cursi que, en ocasiones puede ser considerada como gay; y, finalmente, el “ingeniero Howard Wolowitz” con un máster por el MIT y una madre que le amarga la vida hasta la octava temporada en la que fallece, erotómano compulsivo suele vestir modelos de los años 60 más cercanos a la psicodelia que del siglo XX lo que no le impide ser enviado al espacio para reparar el WC que él mismo diseñó para la estación espacial internacional. La característica que les acompaña a todos ellos es su freakysmo cultural: todos son fanáticos de juegos de “dragones y mazorras”, aman las series de fantasía heroica y los cómics de superhéroes, no se pierden una comic.com, y todos son adictos de Star Treck y de Star Wars. Sus modelos de ocio son comunes y van por esos derroteros, por lo que es normal que uno de sus centros de encuentro, sea la “tienda de cómics de Stuart”. 


Existe un quinto personaje, “Penny” (Kaley Couco), procedente de la América profunda, eterna aspirante a actriz y camarera hasta la octava temporada en la que pasa a ser una exitosa visitadora médica. Alegre, desenfada, sexualmente desinhibida y activa, es el contrapunto a los cuatro científicos. A diferencia de los científicos ella tuvo una alegre juventud. A medida que avanza la serie, cada uno de los científicos logra una compañera, con lo que, progresivamente, se forma el “bando de las mujeres” en la serie (especialmente a partir de la octava temporada).

LOS GRANDES MÉRITOS DE LA SERIE
A partir de estos personajes principales y de media docena de recurrentes, la serie nunca cansa, siempre consigue encontrar gags nuevos y, ni siquiera cuando recurre a los de siempre (esa costumbre de “Sheldon Cooper” de llamar tres veces a la puerta o cuando Wolowitz recuerda una y otra vez su experiencia como astronauta) el público disminuye su atención, ni la comicidad de la serie pierde efectividad. En las últimas temporadas el papel de las madres de “Leonard” y de “Sheldon” aumenta. Ambas son contradictorias, con caracteres y visiones del mundo, no sólo distantes, sino opuestas radicalmente. Sin embargo, dos personaje, hasta ahora, han aparecido esporádicamente, pero hubieran podido ser mucho mejor aprovechados: Will Wheaton (actor que se representa a sí mismo y que actuó de niño en la serie Star Treck, considerado como “archienemigo” de “Cooper”) y “Barry Kripke” (John Ross Bowie), físico teórico rival de “Cooper”, con un divertido problema de dicción y extremadamente competitivo. 


La serie se caracteriza por que la jerga científica de los guiones no es inventada. Las ideas sobre física teórica que aparecen no son inventadas o caricaturizadas, sino que, en realidad, forman parte de las líneas por las que se está desarrollando en este momento esta especialidad. No es casual que el propio “Sheldon Cooper” esté investigando en la actualidad la “teoría de cuerdas”, considerada como lo más novedoso en física teórica. Es posible, incluso, que esta serie anime a algunos jóvenes a esta especialidad. Así mismo, cuando comentan algún detalle absolutamente freaky de cómics o de películas de fantasía heroica y de super-héroes, se trata de referencias auténticas y constatables. La serie, por tanto, dispone de un guión muy bien armado y extraordinariamente preciso es sus referencias científico-culturales. Casi estamos por decir que en este terreno ninguna otra serie de la historia de la TV puede hacerle sombra.

GUSTARÁ A…
Serie realizada para triunfar y satisfacer a un público amplio de todas las edades y gustos, especialmente será apreciada por los amantes de las comedias de situación (acaso la mayoría de los espectadores), indudablemente, los interesados en la actualidad científica se sentirán satisfecho con las informaciones reales que acompañan a las peripecias del grupo de científicos protagonistas; muchos devotos de los cómics de superhéroes, de las seres de sci-fi, y de la fantasía heroica, agradecerán que se mencione a sus objetos de culto. Recomiendo las risas en los sketch con Stephen Hawking. Será la apuesta más segura para quienes quieran reír. Muchos ya lo han hecho sin interrupción a lo largo de los 214 episodios filmados hasta ahora. Incluso es posible que a los científicos que son como los protagonistas esta serie les ayuda a conocerse mejor a sí mismos. Por si sirve de algo, la serie ha recibido una verdadera granizada de premios desde 2009 y en la actualidad, su audiencia se eleva sólo en los EEUU a veinte millones de espectadores.



FICHA

Título original: The Big Bang Theory
Título en España: The Big Bang Theory
Temporadas: 9 (214 episodios)
Duración episodio: 20 minutos
Año: 2007-hoy
Temática: Comedia de Situación
Subgénero: Científico
Actores principales: Johnny Galecki, Jim Parsons, Kaley Cuoco, Simon Helberg, Kunal Nayyar, Melisa Rauch, Mayim Bialik, Kevin Sussman, John Ross Bowie, Wil Wheaton. 
Lo mejor: la comicidad mantenida a través de las nueve temporadas filmadas hasta 2016.
Lo peor: algunos personajes secundarios no han sido suficientemente explotados.
Puntuación: 8

¿Cómo verlo? En España ha sido emitida por TNT y Neox. Puede verse a través de Netflix. Muchos episodios, extras y “mejores momentos” están colgados en youTube. La versión original puede obtenerse a través de programas P2P.
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