miércoles, 30 de noviembre de 2016

M.A.S.H., la guerra de Corea tuvo poca fotogenia


En relación a la guerra del Vietnam o a la guerra de Irak, la de Corea ha generado poca cinematografía. Hace falta cierta habilidad para encontrar películas sobre aquel conflicto. Paradójicamente fue la primera “guerra caliente” de la Guerra Fría. Estalló cinco años después de que silenciaran los cañones de aquella otra guerra que culminó en Hiroshima y Nagasaki, la que debía “acabar con todas las guerras”. Las nuevas generaciones apenas han oído hablar de aquella guerra y solamente recuerdan que Corea del Norte, es hoy uno de los últimos Estados comunistas. De tanto en tanto, aparecen noticias, más o menos increíbles, sobre Corea del Norte y el régimen de Kim Jong-un y alguna que otra real sobre su recién estrenado arsenal nuclear y los vectores balísticos estratégicos para transportarlos. Aparte de esto, pocos recuerdan la guerra que ensombreció Corea entre 1950 y 1953. Sin embargo, una serie (y una película), M.A.S.H., contribuyeron a que esta guerra no se olvidara del todo.

LA SERIE QUE NOS LLEVÓ DEL TARDOFRANQUISMO A LA DEMOCRACIA

En febrero de 1983 terminaron muchas cosas. RUMASA, por ejemplo, fue “estatizada” y Ruiz Mateos desposeído de su red de empresas (y de su banco), fue el mes en el que se disolvió la Unión de Centro Democrático y cuando se cumplieron los cien días del gobierno de Felipe González. Y otras muchas cosas que, en lo personal, recordamos bien. Mes inolvidable aquel en el que TVE española emitió el último episodio de M.A.S.H. La serie concluyó con un episodio de dos horas y media que puso el broche final a las 251 entregas anteriores. 




La serie estaba en antena desde 1972 cuando el piloto fue emitió por la CBS norteamericana. A lo largo de esos 11 años, también habían cambiado muchas cosas en EEUU (impeachment presidencial que apartó a Nixon de la presidencia, primera crisis del petróleo a raíz de la cuarta guerra árabe-israelí, auge de los bombardeos a Vietnam del Norte, extensión de la guerra a Laos y Camboya, fin del conflicto, revuelta islámica en Irán, caída de los regímenes autoritarios del Mediterráneo, auge y caída del golpismo en Iberoamérica, invasión rusa de Afganistán, revuelta en los astilleros de Danzig, triunfo sandinista en Nicaragua e irrupción de la “contra”, caso Irán-Contras, inicio del período tatcherista en el Reino Unido y del reaganismo en EEUU y, encarrilamiento final hacia el Nuevo Orden Mundial neoliberal y globalizado). En España, los acontecimientos también se habían desatado en ese años: asesinato de Carrero Blanco, frente unido de la oposición democrática, terrorismo de ETA y del FRAP, últimos fusilamientos del franquismo y muerte poco después de Franco, primeros problemas de la transición, oleadas de huelgas y de disturbios, amnistía y más asesinatos de ETA y del GRAPO, organización de los partidos políticos, desmontaje del franquismo, primeras elecciones democráticas, aprobación de la nueva constitución, segundas elecciones democráticas, inestabilidad absoluta, rumores de golpe de Estado y, finalmente, golpe estabilizador de la democracia, luego victoria socialista.

Parece increíble que con toda esta sucesión de traumatismos en los EEUU y en España, los espectadores pudieran atender de manera fiel durante once años a la única serie que cubrió íntegramente todo este período. 

M.A.S.H., SERIE Y PELÍCULA

Seguramente no es la película que más nos puede enseñar sobre lo que fue la Guerra de Corea, pero si es la que ha tenido más eco entre el público. M.A.S.H. (1970) primero fue  largometraje y luego serie de TV (1972). La serie consagró a Alan Alda con actor de primera fila, si bien los ojos del público masculino estaban más atentos con la exuberante Loretta Swit, en la serie, “Labios Calientes”. Casi los vimos envejecer porque la serie se prolongó más que el conflicto: once temporadas, con 251 episodios entre 1972 y 1983. Todo ocurre en un hospital de campaña y no abundan las referencias históricas. Para lo único que sirve la serie es para conocer unos pocos datos sobre el conflicto y su época. 

Casi lo mismo cabe decir sobre el largometraje que dio origen a la serie: los problemas de los soldados, los sufrimientos de los heridos y las juergas del “equipo médico habitual”, se reflejan hasta la saciedad, no así el contexto del conflicto. En la película M.A.S.H., Robert Altman juega con la calidad interpretativa de Donald Sutherland y de Elliott Gould para demostrar que son un par de golfos bromistas que se toman muy en serio su trabajo. La película es muy superior a la serie y, desde luego, está más cerca de lo que fue el conflicto. Cuando Altman filma la película e incluso cuando comienza la serie de TV, la Guerra del Vietnam ocupa la actualidad informativa. Ni la serie ni el largometraje ambientados en la Corea de veinte años antes logran inhibirse de la sombra de Vietnam: de hecho es una especie de reivindicación del desinterés y del heroísmo aparente de unos soldados que están combatiendo allí donde les envía su país. Y se entiende el motivo: así como la intervención en Vietnam era difícilmente justificable, en cambio, las cosas estaban algo más claras en Corea. 


M.A.S.H. = HOSPITAL MOVIL QUIRÚRGICO DEL EJÉRCITO
El acrónimo que da nombre a la serie define perfectamente lo que el público se va  encontrar: Mobile Army Surgical Hospital. No era una sigla popular entre el público norteamericano hasta que llegó la película de Robert Altman en 1970. El éxito fue tal que un par de productores avispados la convirtió en serie. La idea fue de William Self, presidente de la 20th Century Fox  Dado que los decorados de la película de Altman no habían sido desmontados, Self pensó que la serie resultaría barata de producir. Poco imaginaba que el último capítulo sería el que ha tenido más audiencia en la historia de la televisión norteamericana. La serie no fue cancelada, sino más bien “autocancelada”. Los productores empezaban a estar cansados de una temática que no daba más de sí y que se enfrentaba ante la posibilidad de que las audiencias cayeran en picado de un momento a otro, así que decidieron apuntillarla antes de que eso sucediera y lo hicieron como se termina un soneto: con estrambote.

Entre 1972 y 1983, la serie recibió más de un centenar de nominación a los Globos de Oro, a los Emmy y a los premios del Sindicato de Actores. Vista en perspectiva, estos premios fueron merecidos. La serie sigue manteniendo todavía hoy cierta frescura y humor, a pesar de que algunos gags, no es que estén superados, es que han sido repetidos hasta la saciedad en sit-coms posteriores. Las carreras de los protagonistas fueron desiguales. Alan Alda es, sin duda, el que ha llegado más lejos. Después de la serie, de la mano de Woody Allen realizó sus películas más taquilleras: Delitos y faltas (1989), Misterioso asesinato en Manhattan (1993) y Todos dicen I Love You (1996). En los 80 escribió también algún guión y dirigió cuatro películas. En la serie era el “capitán Benjamin Franklin ‘Hawkeye’ Pierce”. Su inseparable compañero, el “capitán “Trapper John McIntyre”, interpretado por Wayne Rogers, tuvo menos suerte en el cine. No volvió a filmar nada, se retiró y se dedicó a invertir el dinero ganado en la serie. Falleció en 2015 a los 82 años. En cuanto a la explosiva Loreta Wwit (“Labios calientes”), a pesar de haber recibido un premio Emmy de interpretación por su actuación en la serie, solamente apareció como actriz de reparto en algunas series y su carrera se difuminó por completo. Lo mismo ocurrió con Gary Burghoff (“Radar”) cuyo historia se interrumpió en 1979 cuando abandonó la serie. Salvo Alan Alda, puede decirse que la serie se “comió”, literalmente, la carrera del resto del reparto.

RECOMENDACIONES FINALES

Si lo que desean es encontrar una sonrisa a una guerra que tuvo poca gracia, esta comedia dramática la aporta. Si desean recordar a lo largo de 251 episodios, cómo fue aquel mundo de entre 1972 y 1983 y cómo ha cambiado y han cambiado ustedes, vale la pena verla. Si quieren comprobar cómo lo que les hizo reír a carcajadas, ahora solamente les hace sonreír, véanla. Si no la han visto, se harán una idea de cómo eran las series cómicas de los años 70 y a podrán comparar con los estilos y ritmos actuales. Y, finalmente, si aman el mundo de las series, les interesará ésta que fue un fenómeno sociológico en su época.



FICHA:
Título original: M.A.S.H.
Título en España: M.A.S.H.
Temporadas: 11 (251 episodios autoconcluidos)
Duración episodio: 25 minutos
Año: 1972-1983
Temática: Peripecias de una hospital de campaña durante la Guerra de Corea.
Género: Comedia dramática.
Subgénero: Bélica.
Actores principales: Alan Alda, Wayne Rogers, McLean Stevenson, Gary Burghoff, Larry Linville, Loreta Swit, Mike Farrell, Harry Morgan, Jamie Farr, David Ogden Stiers, Jeffrey Kramer...
Lo mejor: haber sabido encontrar humor a un conflicto que tuvo poca gracia.
Lo peor: que una serie tan prolongada encuentra termina siendo reiterativa.
Puntuación: 7

¿Cómo verlo?: Algunos episodios pueden verse en youTube en versión original. Están a la venta en DVD y BlueRay. También pueden bajarse mediante programas “peer two peer”.
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