sábado, 5 de noviembre de 2016

Cuentos del Mono de Oro: la aventura es la aventura


Hay series que dejaron una huella imborrable en quienes las vieron y que, sin embargo, cuando se revisan años después resultan decepcionantes o bien ya no nos satisfacen como lo hicieron en otro tiempo. Las series no han cambiado: los que cambiamos somos nosotros y la sociedad que nos rodea. Vi, semana tras semana, los 21 episodios de Los Cuentos del Mono de Oro, cuando los proyectó TVE en 1983 y la recordaba como una serie inteligente y trepidante, bien realizada, mejor interpretada y que, además, se situaba cuando los alemanes ya habían invadido Polonia y Francia e Inglaterra les habían declarado la guerra. Cuando volví a verla, ni uno solo de estos elementos me satisfizo. La serie me pareció una pálida copia de Indiana Jones. Nada más. Sin embargo, todo sea por lo que nos hizo disfrutar cundo aún éramos jóvenes, reconocemos algunos elementos interesantes que merecen recordarse.



La serie se emitió con el título de Los cuentos del Mono de Oro (y en Hispanoamérica, Las leyendas del Simio de Oro). El nombre hacía alusión a una taberna con ese nombre que constituía el centro social de la imaginaria isla de Bora-Gora, situada en un lugar indeterminado del sur del Océano Pacífico, quizás entre Australia y Sumatra. En el segundo episodio de la serie aparece la imagen del Mono de oro, tótem del tugurio. Allí se reúnen una serie de personajes, inicialmente todos ellos exóticos: “Jake Cutter” un antiguo Flyin Tigers (“tigre volador” pilotos norteamericanos voluntarios que intervinieron en la guerra civil china al lado del Kuomintang y de su jefe Chian-Kai-Chek pilotando aviones de caza P-38), le ha acompañado hasta allí su mecánico, “Corky”, un especie de Sancho Panza, bonachón, ocasionalmente alcohólico y extremadamente hábil en su oficio. Ambos tienen como compañía un perro tuerto, “Jack Russell”, con parche en el ojo (el ojo de cristal se lo ha jugado al póker su amo y, obviamente, lo ha perdido). 

A este trío central se incorporan desde el primer episodio una cantante norteamericana, “Sarah Stikney White”, que llega a la isla casualmente y termina siendo contratada por el propietario del lugar, “Loui, Bon Chance”, un francés, que ejerce tanto de juez como de delegado del gobierno, jefe de policía y buscavidas profesional; una contrabandista japonesa, “la princesa Koji”, que trabaja para los servicios de inteligencia de su país y que controla un ejército privado dirigido por su brazo derecho, un samurai, “Todo”; finalmente, un pastor protestante alemán, “Willie Tenboom”, que, en realidad, es un oficial de la Abwehr, el servicio de inteligencia del Tercer Reich… Personajes típicos de una novela de aventuras exóticas, inspirados de cerca o de lejos, en la primera entrega e Indiana Jones, En busca del Arca perdida (1981), estrenada un año antes.


No todos los personajes están presentes en cada episodio. Cada entrega es independiente de los demás y en cada una aparece algún personaje nuevo en torno al cual se articula la trama. La idea fue concebida por el famoso productor Donald P. Bellisario, creador y guionista de series que han sido apreciadas por la audiencia: Magnum (1980-1988), Airwolf (1984-1987), JAG (1995-2005) y su spin-off NCIS (2003-hoy), entre otras. Sin embargo, en esta ocasión, el producto creado por Bellisario no estuvo a la altura de sus otros éxitos. Al cabo de 21 episodios no se renovó para una segunda temporada a causa de sus altos costes.

Los actores que participaron en la serie tampoco tuvieron carreras profesionales particularmente brillantes. Interpretar al piloto “Jake Cutter”, fue el papel más importante que realizo Stephen Collins a lo largo de su carrera. Antes había participado en Star Trek: la película (1979), en Todos los hombres del Presidente (1976) y en alguna otra cinta menor. Su rostro empezaba a aparecer en series como Barnaby Jones (1973) o Los ángeles de Charlie (1976). Sin embargo, tras Los Cuentos del Mono de Oro, su carrera se estancó e incluso su aparición protagonista en 7th. Heaven (1996-2007, El séptimo cielo) no le aportó grandes laureles. Aunque ha seguido actuando hasta nuestros días, cuando ya está próximo a cumplir 70 años, su carrera ha discurrido por derroteros modestos. Para colmo, en 2014 fue acusado de abusos sexuales cometidos cuando estaba en la cúspide de su carrera en los 70 y 80. La guinda fue que un ex terapeuta que lo había tratado declaró que tenía tendencias psicópatas… 

Todos los actores de la serie, más o menos, siguieron apareciendo en televisión y en largometrajes para la pantalla grande, pero sus carreras han sido en todos los casos limitadas. A Jeff McKay, “Corky, el mecánico”  lo seguimos viendo en series producidas o ideadas por Bellisario hasta su fallecimiento en 2009. Caitlin O’Heane, “Sarah White”, apareció en distintas series hasta 1998 siempre en papeles secundarios. Participó en La Rosa Púrpura de El Cairo (1987) pero las escenas en la que aparecía fueron eliminadas del montaje final. Antes había conocido a Dalí tal como ella misma declaró en una entrevista tardía. Roddy Mc Dowall (“Loui”) llevaba ya 20 años circulando por teleseries norteamericanas cuando aterrizó en Los cuentos del Mono Loco; en realidad, estaba interpretando pequeños papeles desde que cumplió los 10 años y éste sería otro más. Siguió trabajando hasta su muerte en 1998. Los años 70 habían sido su período dorado y su presencia en la serie El planeta de los simios (1968-1973) y en el largometraje La aventura del Poseidón (1972) figuran entre las más celebradas. Del perro tuerto nunca más se supo y otro tanto cabe decir del “misionero de la Abwehr”. Tampoco queda ni rastro del historial de Marta DuBois, “la princesa Koji”. En cuanto a su lugarteniente “el samurai Todo”, interpretado por John Fujioka, la última vez que lo vimos fue en Pearl Harbour (2001). Desde entonces vive fuera de la escena (algo comprensible a sus 92 años).


Pero el protagonista indiscutible de la serie es el hidroavión en torno al cual gira toda la trama y sobre el que descansa el carácter aventurero de los episodios. Se trata de un hidro Gruman Set-48S Goose, fabricado en 1938, con nombre y apellido en la serie: “Cutter’s Goose”. La isla de Bora Gora se sitúa en el centro de un archipiélago en el que confluyen los intereses de las potencias que luego se enfrentarán en la Segunda Guerra Mundial.  Hay arcaísmos en la serie del que el más notable es que los “Tigres Voladores” se organizaron a principios de los años 40 y no en 1939 cuando está ambientada. Pero las series de aventuras son así. La estética de la serie está muy lograda: remite a los años 30/40. Pero era demasiado cara: estaba filmada en el Pacífico y las tomas aéreas precisaban, además del hidro, otro aparato desde el que filmar. Tuvo buenas audiencias pero no las suficientes como para que hubiera una segunda temporada. 

Puede gustar a los amantes del cine de aventuras, a los nostálgicos que la vieron en los años 80 y no tienen miedo a reconocer que sobrevaloraron el producto. También es aconsejable a los aficionados al cine que quieran identificar en esta serie distintas influencias: desde Casablanca (1942) hasta Solo los Ángeles tienen alas (1939), pasando por la saga de Indiana Jones e incluso por la muy notable (y poco apreciada) El joven Indiana Jones (1992-1994). No es una gran serie, pero es una serie que se recuerda con cariño porque en ella están presentes todos los elementos del cine de aventura. A todo joven le hubiera gustado ser “Jake Cutter”: piloto en una isla perdida, héroe de guerra, ligón y guaperas, sonriente y guasón, permanentemente rodeado de amigos del alma que lo admiraban y apreciaran. Y las chicas, siempre aspiraban a identificarse con la cantante-espía “Sarah Stikney White”, ó bien con la mujer fatal, poderosa princesa "Koji". Fuera de todo esto y de las simpatías que, en lo personal, podamos albergar hacia la serie, lo cierto es que cuando la revisamos a 34 años de distancia, nos pareció floja y con algunos rasgos más infantiles que juveniles. Quedan advertidos…



FICHA:

Título original: Tales of the Gold Monkey
Título en España: Cuentos del Mono de Oro
Temporadas: 1 (21 episodios)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 1982
Temática: Aventuras
Subgénero: Exótica
Actores principales: Stephen Collins, Jeff MacKay, Leo the Dog, Caitlin O’Heaney, Roddy McDowall, Les Jankey, John Calvin, Marta DuBois, John Fujioka. 
Lo mejor: el hidroavión y la chupa de cuero del protagonista.
Lo peor: guiones superficiales y poco trabajados.
Puntuación: 6

¿Cómo verlo?: Parte de los episodios están colgados en youTube. Pueden adquirir en DVD editados por 6DVD-Vídeo. También puede bajarse a través de programas “peer to peer” en castellano y en versión original.
Publicar un comentario en la entrada