miércoles, 27 de enero de 2016

10. Costa Rica: Dónde Nadie es de Nadie


En cualquier pueblo o ciudad de Costa Rica no puedes saber si con quien estás hablando es tu hermano o hermana de padre. 

En el espacio de 3 meses solo he tomado un par de cucharadas del alma tica y es de lo que voy a hablar.  

Una cosa vaya por delante... los hombres costarricenses no es que sean muy atractivos ó lo que normalmente se dice guapos hasta enloquecer. Son hombres. Bueno pues el caso es que parece que parece.. son muy mariposones porque van de flor en flor. No es algo que me sorprenda porque el hombre como biología es un sembrador de espermatozoides. Luego, que uno esté contento con la cosecha de hijos y los quiera reconocer, es harina de otro costal. 

Es posible que el café tenga algún secreto o puede ser el "guaro" (bebida alcohólica que te hace perder el oremus), las frutas tropicales, los meses de lluvias ó las innumerables mujeres exuberantes tanto de mostrador pectoral como de prominentes traseros. Lo cierto es que el clima, la ropa de camisetas con tirantes, los sujetadores con rellenos, a pesar del regalo de la genética, hacen que el pecho aparezca como un mostrador intimidante, desbordante y a punto de reventar o salirse por cualquier trozo de tela. 

Realmente la mujer enseña su poderío con la ropa más vulgar fabricada por los chinos. Aunque lo más agradecido son los impactantes colores caribeños. En fin que no me extraña que los hombres vayan bastante cardíacos. 

Este tipo de mujer se combina con otro que es poco sensual: Mujer delgada, con muy poco pecho, de una altura no muy alta, con ropas, estilos y marcas que podríamos definir como "pija" o "chic", de clase social acomodada y con estudios universitarios, con debilidad para estar en todos aquellos acontecimientos sociales de moda y de rabiosa actualidad en una ciudad como es San José de Costa Rica, dónde se ejerza y practique el "postureo": ver y dejarse ver". Tengo muchos más matices de la radiografía pero hasta aquí dejo el tema.

Lo cierto es que la sociedad Tica se divide en dos: Las familias reconocidas legalmente, oficialmente están casadas y las familias que no están reconocidas. Esta fracmentación es dolorosa en ambas partes porque paralelamente la familia Oficial o sea esposa e hijos conocen de la existencia de la Familia No-Oficial. No sólo el tema tiene connotaciones de marcar el territorio y las posesiones sino que los reclamos de paternidad y pensiones alimentarias es una batalla doméstica de increíbles dimensiones traumáticas. 

Dado lo cual los hijos e hijas se les llena la boca de orgullo y satisfacción, cuando pronuncian delante de la sociedad... porque mi papa me ha comprado esto, porque mi papa me ha dicho aquello, porque estaré con mi papa, porque mi papa me ha ayudado en los estudios, etc. 

La otra mitad de niños y niñas de Costa Rica, a lo largo de su vida, no pueden pronunciar estas frases de orgullo. Son niños invisibles para el padre. Hasta la Universidad de Costa Rica ha tenido que elaborar informes muy específicos como: La Costa Rica sin padres: el reconocimiento de la paternidad y la pensión alimentaria por Mónica Budowski y Luis Rosero Bixby. Que merecen mucha atención en su lectura. 
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