lunes, 23 de agosto de 2010

La luz, la metáfora de la ceguera y la incomunicación humana... por Bernadí Roig






La obra de Bernardí Roig nos habla sobre el aislamiento contemporáneo, la “ceguera” y la “invisibilidad” como metáfora de la pérdida de la estabilidad del sujeto actual, un sujeto desprovisto de garantías donde anclar la certeza.

Son cuerpos que producen una fascinación. Reflejan un estado de infinita tensión entre un mundo que está siendo demolido y nuestro propio espíritu. Trasmiten mucho sentimiento hacia un dolor no imaginado.

Golpear el instante es una reflexión sobre el deseo y el acto de mirar fantasmas en un lugar extraño, de pesadilla; son también expresión simbólica del laberinto del deseo.


Los maniquíes están ciegos: la luz ha lastimado sus ojos. Mantienen los ojos cerrados frente a una luz que los ciega y los devuelve a la forma vertiginosa de su propia soledad, una soledad malherida por el almacén de derrotas en que se han convertido sus cabezas.


El resultado final produce unos efectos singulares de frialdad, ensimismamiento y silencio.

Todo resulta blanco e impoluto, de una limpieza extremada, que elimina los elementos, produciendo una imagen mágica, literalmente “metafísica”, llevada “más allá” de la realidad a la que alude.

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