domingo, 13 de junio de 2010

Necesitar Anticuerpos de Plástico... una minusvalía


Acaban de crear un producto a la carta: Anticuerpos de plástico.
Unos ratones fueron gentilmente envenedados por melitina de abejas... gracias a la mano del hombre. Resistieron, si... sisi, superaron la prueba con unos anticuerpos hechos a medida, a medida de nanopartículas, lo he dicho, de plástico y por la mano del hombre, concretamente por científicos de Japón y EEUU.
Los anticuerpos artificiales atrapan, cazan, secuestran, los agentes patógenos en este caso, el veneno de abeja. En realidad los "naturales" cumplen esa función, deberían, pero el éxito de este desubrimiento es por que suelen fallar, motivo de investigación.
Es obvio que el éxito devino de comprobar la masacre que se originó en otros ratones que no superaron el veneno con sus anticuerpos naturales.
Somo lo que vemos: nos falta un órgano visible del cuerpo y entendemos la minusvalía.
Llegamos, gracias a los scanners, a ver nuestras minusvalías del tamaño de un pulmón, corazón, hígado, bazo, etc... pero lo acabo de decir, por que lo vemos. Pero entender nuestra minusvalía a tamaño nano es un vértigo con perspectiva.

El futuro es que éstas nanopartículas de plástico puedan salvar los inconvenientes tan cotidianos en las personas alérgicas, por poner un ejemplo.

El futuro... basta soñar con un mundo de aplicaciones y retos.
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