lunes, 16 de junio de 2025

Mi Actor Favorito: Matthew Rhys

 




“Mi actor favorito Matthew Rhys”.
¿Por qué es mi actor favorito?

“No sé si fue en The Americans, en Perry Mason o más recientemente en la serie llamada Agatha Christie: Hacia Cero, cuando comprendí que Matthew Rhys es ese tipo de actor que conquista sin necesidad de grandes gestos.
No es un actor que entra a escena queriendo deslumbrar y sin embargo… algo ocurre cuando está en la pantalla. Todo lo que le rodea parece cobrar sentido. Es como si, de repente, alguien colocara bien el marco de un cuadro torcido.
Tiene esa habilidad rara de hacer fácil lo difícil. Como espectadora, casi puedo intuir el trabajo que hay detrás: los matices, el control del ritmo, la contención. Esa forma suya de medir el tiempo, de hablar con silencios, de hacer que cada gesto sea necesario pero… ni más ni menos.
En sus interpretaciones no hay alarde, pero hay profundidad. No hay vanidad, pero hay verdad. Es como si no interpretara personajes, sino que los respirara. Y eso, al menos para mí, es un talento que me encanta.
Por eso Matthew Rhys es mi actor favorito: porque no me pide que lo admiren sino que le acompañes en su viaje interpretativo.

Biografía de Matthew Rhys

  • Nombre completo: Matthew Rhys Evans
  • Fecha de nacimiento: 8 de noviembre de 1974
  • Lugar de nacimiento: Cardiff, Gales, Reino Unido
  • Idioma materno: Galés (es bilingüe en galés e inglés)
  • Nacionalidad: Británica
  • Familia de Matthew Rhys
  • Padres:
    • Su madre, Helen Evans, era profesora de escuela.
    • Su padre, Glyn Evans, era periodista en la cadena BBC Wales.
      Ambos hablaban galés en casa, y desde niño se crió inmerso en la cultura galesa.
    • Tiene una hermana mayor llamada Rachel Evans, que también ha trabajado en los medios (productora y periodista), lo cual muestra que el entorno familiar estaba muy vinculado a la comunicación y a la narrativa.
  • Anécdota significativa
  • En una entrevista, Rhys contó que una de sus primeras experiencias escénicas fue interpretar a un animal, creo que una cabra o un lobo, en una obra escolar en galés. Lo recuerda como el momento en que “sintió la chispa”, esa conexión inexplicable con el escenario y el público.
  • Esta infancia rodeada de lenguaje, educación pública, cultura regional y medios de comunicación parece haberle dado un equilibrio muy raro en el actor: raíces  y conciencia. No sorprende que elija papeles intensos, complejos y con una carga moral o emocional profunda.
  • Repito, desde pequeño estuvo muy vinculado al idioma y la cultura galesa. 
  • En su colegio destacaba por su talento teatral, y ganó un premio nacional en Gales por una interpretación en galés.
  • Fue compañero de clase en RADA (Royal Academy of Dramatic Art) de otros actores británicos notables, como Ioan Gruffudd, también galés.
  • Su carrera despegó tras una audición para una miniserie de la BBC mientras aún estudiaba.

Estudios Académicos

  • Estudió en Royal Academy of Dramatic Art (RADA) en Londres, una de las escuelas de interpretación más prestigiosas del mundo.
  • Durante su formación, siguió participando en producciones teatrales clásicas, lo que pulió su técnica interpretativa.


Matthew Rhys antes de los Emmy: cerveza, teatro y travesuras galesas

A veces el talento tranquilo esconde un pasado más movido… pero en el caso de Matthew Rhys, no hay grandes escándalos ni episodios de rebeldía de manual. Sin embargo, sí hay algunas anécdotas que revelan una faceta más traviesa y despreocupada de su juventud, antes de convertirse en el actor sobrio y elegante que conocemos. Aquí van unas perlas:


En la escuela

  • Fue un alumno inteligente pero no especialmente aplicado. Él mismo ha dicho que no era el típico empollón, tranquilo y solitario. Era bastante inquieto.
  • Le gustaba hacer bromas en clase, imitaba a profesores y personajes de televisión, lo que le dio fama de “payaso encantador”.
  • En entrevistas ha confesado que a veces se escapaba de clase para ir al cine, ahí empezó a ver películas de autor, sin entenderlas del todo. Fueron toda una inspiración para su formación como actor. 

En su época de RADA (Royal Academy of Dramatic Art)

  • Él mismo ha contado que compensaba el estrés de los estudios intensivos de interpretación con muchas salidas nocturnas. Y lo dice con humor:
    “Pasábamos el día llorando en escena... y la noche riendo en los pubs. Fue una forma saludable de sobrevivir a RADA.”
  • Le gustaba mucho la vida social con sus compañeros, y hay alguna foto circulando por ahí donde se le ve con una pinta de cerveza en la mano… y otra, en la otra.

¿Rebelde con causa?

  • Nunca ha tenido escándalos públicos ni arrestos, pero sí se reconoce a si mismo como alguien que disfrutó de su juventud sin pensar demasiado en las consecuencias.
  • Hay una entrevista en la que cuenta que una vez se coló en una función de ópera en Londres haciéndose pasar por un técnico, solo para ver el espectáculo desde bastidores. No lo pillaron.


En fin, no fue un James Dean galés, pero tampoco un monje. Matthew Rhys fue ese tipo de joven que hace travesuras con encanto, que se toma la vida en serio cuando toca, y que canaliza su energía rebelde en el escenario y no, en los titulares. 

Y eso, tal vez, es lo que más me gusta de él: que uno adivina que nunca quiso ser una estrella. Solo alguien que sabe escuchar una historia… y contarla mejor que nadie.


Cómo Matthew Rhys dio el salto del teatro al cine gracias a la película House of America (1997):

Mientras aún estudiaba en la Royal Academy of Dramatic Art (RADA), Matthew Rhys ya era un actor muy prometedor. Se destacaba especialmente por su dicción, su intensidad emocional y su capacidad de transformación. Pero no fue un agente de casting quien lo descubrió, sino algo más concreto y local.


¿Qué pasó exactamente?

En 1996, cuando todavía estaba en RADA, Rhys volvió a Gales para participar en una audición abierta para House of America, una película de bajo presupuesto dirigida por Marc Evans. El proyecto era muy especial: estaba financiado por el   dentro de un programa para fomentar cine galés con espíritu joven y rebelde.

Rhys consiguió el papel protagonista, el del hijo menor de una familia disfuncional obsesionada con el sueño americano. Eso cambió su trayectoria.


Por qué lo eligieron

  1. Autenticidad cultural: Rhys hablaba galés con fluidez y tenía el acento perfecto para el papel. No era un actor imitando una identidad… él la vivía.
  2. Talento dramático precoz: En la audición supo equilibrar la rabia juvenil con una fragilidad emocional poco común para su edad.
  3. Presencia en cámara: Aunque venía del teatro, no sobreactuaba. Ya tenía ese estilo contenido que luego se haría su sello. El director Marc Evans lo notó de inmediato.

Declaraciones clave

En entrevistas posteriores, Rhys ha dicho que fue ese papel fue el que le dio “confianza y credibilidad como actor de cine”. A partir de ahí, pudo entrar en producciones internacionales como Titus (1999), donde compartió escena con Anthony Hopkins.


Filmografía Destacada 


Cine:

  • Titus (1999) de Julie Taymor 
  • The Edge of Love (2008) de John Maybury, donde interpretó a Dylan Thomas.
  • The Post (2017), de Steven Spielberg.
  • A Beautiful Day in the Neighborhood (2019) de Marielle Heller, como el periodista que entrevista a Mr. Rogers (Tom Hanks).

Televisión:

  • Brothers & Sisters (2006–2011), como Kevin Walker.
  • Girls (2012-2017) Girls 6x03 - Hannah's english teacher story. https://www.youtube.com/watch?v=_kcJybS7bG0&t=13s
  • The Americans (2013–2018), papel protagonista como espía soviético. Ganó un Emmy.
  • Tuvo que aprender acento americano perfecto para The Americans, y lo logró con tal maestría que pocos sabían que era británico.
  • Es pareja de la actriz Keri Russell, su co-protagonista en The Americans. Ambos con un hijo.
  • Perry Mason (2020–2023), versión oscura y moderna del famoso abogado.

¿Por qué puede ser tu actor favorito? 

Tener cualidades como:

  • Versatilidad: Ha interpretado desde personajes históricos hasta espías y abogados torturados, siempre con profundidad.
  • Carisma sobrio: Tiene una presencia intensa y contenida que atrapa, sin necesidad de excesos.
  • Conquista a la cámara: Su mirada transmite conflicto interior y complejidad emocional. Es magnético.
  • Transformación física y vocal: Puede cambiar por completo su acento, postura y actitud dependiendo del personaje.
  • Honestidad interpretativa: Parece que nunca está actuando, sino viviendo al personaje desde dentro.

“Matthew Rhys en ‘Agatha Christie: Hacia Cero’ y ese je ne sais quoi”

“Recientemente lo he visto en la serie Agatha Christie: Hacia Cero. La historia tiene un reparto sólido, incluso prometedor, pero, y esto es algo que noté con claridad, hasta que Matthew Rhys no aparece en escena, la trama no termina de coger cuerpo. Es como si su presencia fuese el ancla que por fin da gravedad a todo lo anterior.

No lo considero un hombre superatractivo en los cánones habituales de Hollywood... pero tiene ese algo, eso que los franceses llaman “je ne sais quoi”, una cualidad imprecisa que atrapa. Posiblemente tiene telegénica, un conjunto de cualidades que le hacen atractivo en cine, televisión 

Y cuando aparece, el espectador, casi sin darse cuenta, empieza a prestarle atención. A lo que dice... y a cómo lo dice.

Lo que más admiro es que sabe medir el tiempo como si lo llevara incorporado en la piel. No hay prisa, no hay excesos. Lo suyo no es la sobre-actuación, sino una especie de cálculo intuitivo que permite que cada pausa, cada inflexión y cada mirada cuenten. A veces, más que un diálogo entero.”


Escenas clave de su carrera – Matthew Rhys en estado puro


The Edge of Love (2008) - Poesía con Rhys 

Escena: Dylan Thomas recitando en la cocina
Con un cigarro en la mano y los ojos empapados de alcohol y poesía, recita un verso como si fuera la última verdad sobre la tierra. Rhys, que aquí interpreta al poeta galés Dylan Thomas, logra que la palabra escrita se vuelva carne. Sin impostura, sin adorno. Solo voz, ritmo, y una herida abierta.


The Americans (FX, 2013–2018) – El conflicto bajo la máscara

“En The Americans, Philip vive con una máscara constante. Pero en el final, cuando debe despedirse de su hija, Rhys muestra que el dolor no necesita palabras. Es devastador sin necesidad de levantar la voz.”

Escena: La confesión emocional a su hija
En una serie llena de espionaje, pelucas y dobles identidades, hay una escena en la que el espía Phillip Jennings, interpretado por Rhys, deja de ser espía y se convierte, simplemente, en un padre devastado. No hay música de fondo. Solo él, su hija y una verdad insoportable.
Rhys no llora a gritos. Su voz apenas se rompe. Pero se le ve desmoronarse desde dentro. Ahí está su poder: en no subrayar la emoción, sino en dejar que el espectador la descubra.


The Post (Spielberg, 2017) – Elegancia bajo presión

“En The Post, su presencia es breve, pero contundente. Rhys no necesita grandes discursos: basta una mirada para comprender el peso de lo que está haciendo.”


Perry Mason (HBO, 2020–2023) – El nacimiento del abogado

“Aquí aún no es el abogado que todos admiran. Es un hombre roto, con miedo, y precisamente por eso creemos en él. Rhys no interpreta la seguridad... interpreta la lucha por alcanzarla.”

Escena: El primer alegato en juicio
En esta versión más oscura del icónico abogado, Rhys interpreta a un hombre que no es un héroe clásico. Es un tipo roto, imperfecto. Y sin embargo, cuando se pone en pie ante el tribunal, torpe y nervioso, uno siente que está viendo a alguien que se juega la vida.
No recita, implora. Y el espectador, como el jurado, no puede mirar a otro lado. Porque Rhys convierte la duda, el temblor, en algo profundamente humano.


A Beautiful Day in the Neighborhood (2019) – Entrevistar a la bondad

“Un periodista escéptico frente a la bondad genuina. Rhys va soltando el escepticismo de a poco, y es en su mirada donde el espectador percibe el verdadero cambio.”

Escena: La entrevista en el restaurante
Aquí interpreta al periodista Lloyd Vogel, inspirado en el verdadero Tom Junod. Frente a un Tom Hanks convertido en Mr. Rogers, uno pensaría que Rhys se vería eclipsado. Pero no.
Lo que hace es lo contrario del brillo: escucha. Escucha con una intensidad tal que la cámara se enamora de él. Como si estar presente fuera su mayor talento. Y lo es.


Agatha Christie: Hacia Cero (2024) – Tensión latente

“En Hacia Cero su personaje de detective roto y cuando él entra en escena, la atmósfera cambia. Tiene ese raro poder de hacer girar toda la historia hacia su eje, solo con estar. Y no es carisma fácil… es otra cosa: es peso escénico real.”

Escena: Su entrada en escena (sin spoiler)
Llega tarde a la fiesta —literal y narrativamente hablando—, pero su primera aparición reorganiza todo. Hay actores que hacen de su presencia una declaración. Rhys no: él hace de su presencia una pregunta. Y uno quiere seguir viendo solo para obtener la respuesta.


¿Qué queda cuando Matthew Rhys se va de la escena?

“Después de ver a Matthew Rhys en tantos personajes, desde espías soviéticos hasta abogados atormentados, desde poetas borrachos hasta periodistas con heridas emocionales, me doy cuenta de que siempre me deja algo.

No es un actor que necesite aplausos. Es de esos que hacen su trabajo con precisión casi quirúrgica… pero sin frialdad. Como si tuviera una brújula interna que le dice exactamente dónde está la verdad del personaje, y va hacia allí, sin perderse.

No busca gustar, ni impresionar. Lo suyo es más sutil. Y tal vez sean esas cualidad, las que no te pide nada como espectador… pero consigue todo. Te atrapa sin gritar.

En un mundo lleno de actores que se parecen entre sí, Matthew Rhys me recuerda que hay otros caminos: los que no se recorren con brillo, sino con sombra; no con carisma impostado, sino con humanidad.

Por eso es mi actor favorito. Porque, sin aspavientos, hace sentir que cada personaje que interpreta podría ser una parte de nosotros mismos.

Y porque, aunque no tenga ese físico de estrella clásica, tiene algo más difícil de conseguir: la capacidad de recordarlo, incluso cuando ya se ha ido de escena.”

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