jueves, 29 de mayo de 2025

THE DAMNED de Roberto Minervini (Los Malditos)

 


Los Malditos (The Damned), de Roberto Minervini

Ficha técnica:

  • Título original: The Damned (I Dannati)
  • Dirección: Roberto Minervini
  • Guion: Roberto Minervini
  • Fotografía: Diego Romero Suárez-Llanos
  • Ingeniero de Sonido: Carlos Alfonso Corral
  • Música: No contiene partitura ni temas compuestos 
  • Montaje: Marie-Hélène Dozo
  • País: Italia / Bélgica / Estados Unidos
  • Año: 2024
  • Duración: 84 minutos
  • Estreno: Festival de Cannes 2024 – Un Certain Regard
  • Reparto: Joseph Combs, Cuyler Ballenger, René W Solomon, Noah Carlson, Timoty Carlson, Judah Carlson, Bill Gehring, Riley Kuehn.

@AmorDiBó 


Los Malditos no es una película de guerra, sino una película sobre lo que la guerra le hace al alma. Es un susurro en medio del estruendo del cine contemporáneo. Un poema hecho de polvo, espera y cuerpos fatigados.

Roberto Minervini, el explorador de las Américas marginales, afronta Los Malditos (The Damned), con una película que disecciona con pulso hipnótico el sinsentido de la Guerra Civil estadounidense. Alejado del tono épico de los relatos históricos, Minervini se adentra en los dilemas existenciales de un grupo de soldados confederados perdidos en la inmensidad de la naturaleza y en su propia derrota interior.

Desde el primer plano, la película impone su lenguaje. Durante los primeros tres minutos, la pantalla muestra a una manada de lobos alimentándose de un animal muerto. No es solo una imagen, es una experiencia sonora: el sonido ASMR de la carroña desgarrada, de los mordiscos húmedos y del viento en los árboles nos sitúa de inmediato en un estado de inquietud visceral. Minervini no necesita decir nada; lo primitivo se filtra por los oídos y nos prepara para un viaje sensorial más que narrativo.

Una de las grandes virtudes de Los Malditos es su estrategia visual: la cámara, cercana y táctil, enfoca con definición al personaje más próximo y deja el resto del encuadre suavemente desenfocado. Esta técnica, combinada con una paleta visual terrosa y la luz natural del amanecer o del crepúsculo, dota a la película de una belleza casi pictórica. Los caballos, los árboles, los soldados mismos parecen emerger del lienzo de un cuadro impresionista, aunque lo que nos cuentan es todo menos romántico.

Minervini trabaja con actores no profesionales —algunos ni siquiera actores—, y, sin embargo, sus interpretaciones son de una autenticidad apabullante. Se mueven y hablan como si no supieran que hay una cámara delante. El resultado es una crudeza emocional que no puede fingirse. En su ópera prima, estos intérpretes logran habitar los cuerpos exhaustos y los silencios de sus personajes con una naturalidad que muchos intérpretes consagrados envidiarían.

La monotonía de la guerra se convierte en el verdadero antagonista del filme. No hay batallas gloriosas ni discursos inflamados. Hay tedio, hay frío, hay hambre. La espera, la sospecha, la culpa y la necesidad de aferrarse a cualquier migaja de sentido. Los personajes de Los Malditos no sueñan con la victoria; sueñan, con suerte, con regresar a casa, o al menos con sobrevivir un día más. Minervini retrata esta desesperanza sin dramatismos, con una mirada serena pero punzante. No hay espacio para el heroísmo en este retrato, solo para la resistencia muda.

Algunas curiosidades:

  • La película fue rodada en exteriores naturales de Montana, con un equipo técnico mínimo y luz natural, respetando la lógica del cine de guerrilla que caracteriza a Minervini.
  • El sonido —clave en la experiencia del filme— se diseñó en colaboración con expertos en grabación de campo para crear un entorno auditivo inmersivo sin música añadida.
  • Los uniformes, armas y objetos fueron cuidadosamente seleccionados con asesoría de historiadores para mantener una fidelidad histórica sin esteticismos artificiales.
  • Los actores vivieron durante el rodaje en campamentos improvisados para mantener la atmósfera de inmersión total en la experiencia bélica.

ComparandoThe Damned de Minervini con The New World (Terrence Malick) y The Revenant (Alejandro G. Iñárritu) comparten una estética sensorial, naturalista y contemplativa, pero existen diferencias fundamentales en su enfoque, estilo y propósito. 


Aquí tienes un análisis en 5 puntos clave que contrastan estas tres obras:


1. Narrativa y estructura

  • Malick (The New World): Usa una narrativa poética y filosófica. El montaje es lírico, fragmentado, centrado en la experiencia emocional y espiritual de los personajes.
  • Iñárritu (The Revenant): Tiene una estructura clásica de supervivencia y venganza, con tensión dramática y clímax emocional. El relato está guiado por un arco narrativo fuerte.
  • Minervini (The Damned): Rechaza la narrativa tradicional. Es casi una no-historia, sin clímax, sin evolución ni resolución. La estructura es estática, más cercana al documental de observación que a la ficción.

2. Estética visual

  • Malick: Usa encuadres amplios y movimientos fluidos (steadycam), con mucha atención a la luz natural, creando imágenes casi místicas del paisaje.
  • Iñárritu: Opta por planos secuencia espectaculares y una cámara muy móvil, con coreografías complejas, y una fotografía deslumbrante (Emmanuel Lubezki).
  • Minervini: Aunque también usa luz natural, su estética es íntima, con primeros planos nítidos y fondo desenfocado. No hay espectacularidad, sino intimidad casi claustrofóbica dentro de lo natural.

3. Relación con el sonido

  • Malick: Usa música clásica o compuesta para elevar el tono espiritual, con voces en off filosóficas.
  • Iñárritu: Tiene una banda sonora atmosférica que guía la emoción y la tensión dramática. Usa efectos de sonido muy diseñados.
  • Minervini: Prescinde totalmente de música. El diseño sonoro naturalista (viento, pasos, animales) se convierte en la experiencia. No hay voz en off ni música emocional.

4. Actuación y dirección de actores

  • Malick: Trabaja con actores profesionales, pero los dirige con libertad para lograr momentos de inspiración, casi místicos.
  • Iñárritu: Dirección intensiva, con actores exigidos física y emocionalmente (Leonardo DiCaprio al límite).
  • Minervini: Usa no-actores, en su mayoría debutantes. No hay actuación en el sentido clásico, sino presencia y comportamiento. No interpretan, existen ante la cámara.

5. Tono y propósito

  • Malick: Busca lo trascendental, lo filosófico. El contacto entre culturas y la búsqueda del paraíso perdido.
  • Iñárritu: El drama humano llevado al límite. Supervivencia, dolor, renacimiento.
  • Minervini: Testimonio de la alienación. Guerra como rutina vacía. No hay redención ni mensaje. Solo tiempo, cuerpo y paisaje.


En resumen:

Si The New World es una elegía poética, y The Revenant es una odisea de resistencia y venganza, The Damned es un susurro áspero que se instala bajo la piel sin necesidad de hablar.






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