jueves, 29 de septiembre de 2016

Salamander, conspiración en Bélgica


Serie en doce capítulos de producción belga (en lengua flamenca), protagonizada por el “inspector Pablo Gerardi” (Filip Peeters) que debió tener antecedentes en alguno de los Tercios de Flandes a la vista de sus características: incorruptible, fanático de su misión, poco propenso al desánimo, incluso en las situaciones más adversas. Ah sí, y sexualmente hiperactivo. A partir de estos datos sobre el protagonista, se puede inferir que la serie es un thriller al que guionistas (Bavo Dhooge y Ward Huselsans) y director (Frank van Mechelen) han dado buen ritmo que permite compararla a las series policíacas más entretenidas confeccionadas en Europa.

Se equivocaría aquel que creyera que Salamander es solamente una serie de policías y ladrones. En realidad, la trama se inserta dentro de lo que podríamos llamar “subgénero conspiranoico”. Una banda de atracadores penetra en la bóveda de un pequeño banco de negocios e inversiones y abre 66 cajas, ni una más ni una menos, todas ellas marcadas previamente y pertenecientes a figuras de la economía, la política, las fuerzas armadas y la nobleza (incluida la Casa Real). Todos ellos forman una peligrosa asociación secreta –la Salamandra que da nombre a la serie- que ignora quien ha cometido el robo y que, sobre todo, no quieren dejar pistas de su existencia. El robo no es denunciado pero su eco llega al escrupuloso “inspector Gerardi” que, a partir de ese momento, toma cartas en el asunto. Seguir leyendo...
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