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miércoles, 2 de noviembre de 2016

The Company, o la intrahistoria de la CIA


Esta miniserie figura entre las más recomendables para los devoradores de series de espías. Los tres episodios en los que se dividen los 286 minutos de filmación tienen un extraordinario nivel de interpretación y un rigor histórico inigualable. Parte de la historia –concretamente el papel de James Jessus Angleton, uno de los fundadores de la CIA- había sido narrada en El buen pastor (2006), pero aquí se realiza un recorrido rápido por toda la historia de la “compañía” que da nombre a la serie (los funcionarios de la CIA aluden a ella con ese eufeismo) desde su fundación hasta la caída del Muro de Berlín. Un repaso, en definitiva, a la historia de la Guerra Fría. 

Un producto tan depurado y brillante era lo que cabía esperar que emanara de los dos productores ejecutivos, Ridley Scott y John Calley. Calley (fallecido en 2011) llevaba en activo en la industria del cine desde el remoto 1966. Su primer gran éxito fue Estación Polar Cebra (1968) que ya tocaba el tema del enfrentamiento entre los EEUU y la URSS en la Guerra Fría. A este siguieron otros éxitos, más de taquilla que de calidad: El Código Da Vinco (2006) y Angeles y Demonios (2009) que alternó produciendo películas de más calidad y menor taquilla (Conociendo  Jane Austen [2007] y Lo que queda del día [2003]). Era, pues, un productor experimentado cuando asumió el reto de esta serie. Además tenía la compañía de Ridley Scott de quien enumerar sus éxitos como productor y director resulta ocioso. Baste recordar que dirigió (y produjo) películas que han entrado por derecho propio en la historia del cine: Alien, el 8º pasajero (1979), Blade runner (1982), Thelma y Louise (1991), 1492: la conquista del paraíso (1992), Gladiator (2000), Hannibal (2001), Black Hawk: derribado (2001), El reino de los cielos (2005), Red de mentiras (2008)…Lo menos que puede decirse de ambos es que conocen su oficio y saben lo que le gusta al público.