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martes, 1 de mayo de 2018

BCN FILM FEST 2018. Roman J. Israel, Esq... de Dan Gilroy




El BCN FILM FEST de Barcelona ha terminado con la proyección de esta película cuyo principal atractivo es estar protagonizada por Denzel Washington  que cumple con creces las expectativas depositadas en él. Nos hubiera gustado mucho su presencia como guinda del pastel de la semana BCN FILM FEST porque estamos convencidos que le hubiera dado una mayor proyección internacional. 

Si debiéramos valorar la película en función de la actuación de su protagonista, merecería, indudablemente, un diez. Lamentablemente, es necesario considerar otros factores que entran en juego y que deslucen algo la cinta. 

La película lleva el nombre del protagonista y éste es un abogado idealista que trabaja para un pequeño bufete de Los Angeles propiedad de un respetado abogado que pronto cae en coma después de sufrir un ataque al corazón. El protagonista, que hasta ese momento, se ha limitado a preparar informes, debe de asumir recursos y apelaciones. El bufete está próximo a la quiebra, y el encargado de suceder al propietario, un ególatra codicioso, liquida el bufete y  ofrece trabajo al protagonista que, finalmente, acepta a regañadientes. Pero no termina de encajar en la empresa, a pesar de lo cual empieza a defender asuntos en los tribunales. Si este es el arranque de la historia, lo que la película nos ofrece a lo largo de sus casi dos horas de duración es un drama judicial clásico que es, como no podía ser de otra manera, una crítica al sistema judicial norteamericano.

El problema de la cinta es el argumento que presenta un despliegue de temas diversos que no logra tratar en profundidad. Aparecen demasiados personajes vinculados a un solo tema y que prolongan su presencia en las escenas más allá de lo necesario. Varias de las escenas son, así mismo, completamente prescindibles. Así mismo, cabría decir que uno de los principales elementos negativos de esta película es que tarda en entrar en materia y, cuando lo hace, queda ya poco metraje para poder desarrollarlo. La película está visiblemente descompensada y hubiera necesitado de un acelerador.

De los dos personajes centrales, Denzel Washington destaca y logra configurar un personaje introvertido, meticuloso, trabajador abnegado en las “máquinas del barco” y entregados a su vocación de defensor idealista de los derechos civiles. Una actuación igualmente impecable es la de Colin Farrell, si bien su actuación es algo más plana.  

Es el segundo largometraje de Dan Gilroy, su director, viene cuatro años después de Nightcrawler (2014) una de esas óperas primas que, extrañamente, dejó a todo el mundo satisfecho y cosechó críticas mayoritariamente positivas. Esta segunda película no tendrá la misma unanimidad.  Su estreno en los EEUU reportó apenas un poco más de la mitad de la inversión y la esperanza de la productora es que el mercado europeo transforme los números rojos en negros.
No es, desde luego, una película inolvidable. Puede verse porque su realización es pulcra y las actuaciones satisfarán a los seguidores de Denzel Washington y Colin Farrell, así como a los fanáticos de las películas de abogados, pero “falta algo”. Y ese algo es lo que separa a un película correcta de otra inolvidable y genial..

jueves, 26 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. Chappaquiddick. El Escándalo de Ted Kennedy... de John Curran



En realidad, el título es reiterativo, porque mencionar el apellido Kennedy es ir de escándalo en escándalo. Claro está que a JFK, se los cubrieron en vida. Con el hermano mayor muerto en la guerra, JFK con su cita de Dallas, Bob Kennedy, cuando iba para la nominación como candidato demócrata, asesinado por Sirham Bishara Sirham, quedaba Ted como el “presidenciable” de la familia, el hermano menor. Sus esperanzas se hundieron en Chappaquiddick el 18 de julio de 1969.

Se sabe lo que ocurrió: el padre de los Kennedy se encontraba con la salud muy mermada y no reconocía la capacidad de su hijo para asumir la candidatura y la presidencia de los EEUU. Este es uno de los aspectos de la película: la lucha entre padre e hijo. Ted se va a presentar contra Nixon en las próximas elecciones. Es, al menos, el candidato demócrata más seguro. Además, “América” se lo debía a los Kennedy. Pero Ted, no solamente no era el más inteligente de la familia, sino que además, era un completo patoso en política. En esta película su figura, desde luego, no queda indemne. Venía de una fiesta junto a su secretaria y promotora de su campaña, Mary Jo Kopechne. No debía estar muy sereno porque al pasar por un puente el vehículo cayó y la joven pereció.  Estos son los hechos desnudos de los que nos habla esta película: esto y de la reacción de su padre quien intentó que, en lugar de presentarse a la policía, se buscara una coartada. El padre era perfectamente consciente de que en un país como los EEUU, un candidato presidencial quedaba inhabilitado por completo –fueran cuales fueran sus méritos, y los de Ted Kennedy no eran muchos- para estar presente en la competición electoral. !Que estupideces se hacen cuando la marca del padre produce un estigma de infantilismo!  

El Chappaquiddick cayó algo más que el vehículo en el que viajaban Kennedy y su secretaria: descarriló por completo su carrera política que desde entonces se mantuvo siempre en unos niveles bajos hasta su fallecimiento en 2009, a los 77 años. Lo que nos muestra la película, no es solamente el accidente o la relación que Ted podía tener con Mary Jo, sino cómo se puso en marcha el aparato para proteger la carrera política del candidato. Éste aparece como poco valorado por su padre, con una increíble tendencia a meter la pata y a no prever las consecuencias de sus actos (el padre fallecería apenas cuatro meses después del accidente).

La película está dirigida por John Curran, guionista y director que siempre ha trabajado con la flor y nata de Hollywood (con Edward Norton en El velo pintado, 2006; con Robert de Niro y Milla Jovovich en Stone, 2010) y ahora con los más discretos Jason Clarke (“Ted Kennedy”) y Kate Mara (“Mari Jo”). Desde luego, con esta película Kate Mara se configura como una de las actrices que más veces han muerto en las películas que ha filmado (una especie de Sean Bean en versión femenina).

Película bien realiza e, igualmente, correctamente interpretada, pero que dista mucho de alcanzar niveles de genialidad. Es una película que bien hubiera podido ser una tv-movie. Es, en cualquier caso, entretenida y puede interesar a los que recuerdan el tropezón de Ted Kennedy en su carrera presidencial, para los que quieren conocer un fragmento de la historia norteamericana del siglo XX, para los aficionados al cine “sobre los Kennedy”, que cada año, en la gran pantalla o en el plasma va registrando alguna incorporación nueva.  Para la historia: el accidente de Chappaquiddick ocurrirá tres días antes que la llegada del Apollo 11 a la Luna y cuando Franco nombra a Juan Carlos su sucesor a título de Rey (en uno de los diarios The New York Times que se muestran en la película, curiosamente la noticia aparece en pantalla).

Destaco la magnífica interpretación del actor Ed Helmes, aunque con un estilo propio de los años 60, se puede reconocer al integrante de la serie The Office

BCN FILM FEST 2018. Taxi Driver. Los Héroes de Gwangju... de Jang Hoon



A la vista de algunas series que circulan por los streammings televisivos, cuando a uno le dicen que tal o cual película es corea, en principio, toca madera. Si la “marcha china” es sinónimo de mala calidad, el cine coreano parece haber sacrificado la cantidad a la calidad. Y, sin embargo, si uno supera estas reservas mentales, puede ser que se tropiece con algún producto de mucha calidad y particularmente bien elaborado. Tal es el caso de Los Héroes de Gwangju, película filmada en 2017 y presentada hoy en el BCN FILM FEST de Barcelona.

La película, según se nos cuenta, está basada en hechos reales. En diciembre de 1979, un alto oficial del ejército de Corea del Sur, dirigió un golpe de Estado que instauró en el poder a un gobierno particularmente duro que se prolongó durante diez años. El nuevo presidente-dictador del país, Doo-hwan implantó la ley marcial, cerró las universidades y prohibió los derechos democráticos fundamentales. Se produjeron obviamente protestas masivas y disturbios que fueron particularmente duros en la ciudad de Gwangju en donde se sitúa la trama de esta película. Al parecer, los disturbios en esa localidad duraron varios días y dejaron un reguero de sangre. Durante casi una semana, la ciudad permaneció aislada, mientras el ejército proseguía con la desarticulación de la oposición.

Es en este contexto –que hemos recordado en sus líneas generales- es en el que se sitúa la trama de esta película. Nos muestra a un periodista germano que presenció en vivo y en directo las masacres que tuvieron lugar en esta ciudad, siendo ayudado por un taxista (taxi driver) de la capital coreana. La película nos muestra la historia de este taxista, un hombre modesto y sin complicaciones, al que solamente le interesa su trabajo y su familia. Para él, todo lo demás –incluida la situación y los cambios políticos que en ese momento se estaban produciendo- quedaba demasiado lejos de sus expectativas. Inicialmente, lo que mueve al taxista a aceptar el encargo (excepcionalmente bien remunerado) de llevar a un periodista a Gwangju es el dinero. Luego, sus orientaciones personales van variando a la vista de lo que se encuentra en la ciudad. La película, lo que nos está describe es un “viaje iniciático” en el que el taxista sufre una mutación interior. Su código del honor se rompe al implicarse en las manifestaciones

La película es excesivamente larga y quizás hubiera podido comprimirse en hora y media, quedando fuera otra hora de metraje. La fotografía es particularmente buena, y las imágenes de las manifestaciones y de las cargas policiales, están muy logradas. El guión y algunos diálogos figuran también entre lo más atractivo de esta cinta, en especial cuando los protagonistas evidencian sus dudas.

Se cuenta que la historia es verdadera y que, sin el concurso del taxista, el periodista alemán nunca hubiera podido transmitir informaciones sobre lo que estaba ocurriendo en aquella ciudad. Después, el periodista estuvo intentando contactar de nuevo con el taxista, pero éste le había dado un nombre falso y nunca lo encontró. Falleció en 2016.

Una película particularmente bien hecha que, simplemente, nos reconcilia con el cine coreano y que recomendamos, especialmente a los interesados por el cine político.

martes, 24 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. El Mejor Verano de mi Vida... de Dani de la Orden



Cuando estaba viendo esta película, más que nunca, Leo Harlem, me ha recordado a aquel cómico catalán de los años 60, muerto prematuramente que fue Castro Sendra Barrufet, más conocido artísticamente como “Cassen”. Inicialmente Cassen era un humorista que participaba en programas de radio y en locales de variedades. Poco a poco, sin embargo, especialmente, a partir de que Berlanga le ofreciera debutar en el cine como protagonista de Plácido (1961), Cassen demostró ser un gran actor. Su repasan clips de youTube verán que el humor de Cassen no es muy diferente al de Leo Harlem: ambos eran hombres medios, a lo Sancho Panza, que aspiraban solamente a apurar de manera tranquila y realista lo que la vida ofrece a los humanos; les era muy fácil hacer el humor porque, en el fondo, reflejaba sus personalidades. Era, pues, un humor sincero. Por tanto, no me ha extrañado que Leo Harlem que viene haciéndonos reír durante una década, optará finalmente por pasarse al cine, por mucho que las ambiciones de esta cinta, El mejor verano de mi vida, ni el tono, no sean las mismas que las que depositó Berlanga en su Plácido.

No esperaba más que una colección de chistes y gags mejor o peor dispuestos al estilo de aquellas películas olvidables del llorado Chiquito de la Calzada. Lo que me he encontrado, en cambio, ha sido una película de humor, bien realizada, mejor interpretada y con algunos destellos dispersos de genialidad.

La película nos muestra a un lunático representante comercial limitado al mundo de los electrodomésticos de gama baja y que aspira a devenir una especie de bróker financiero. La familia no está en muy buena situación económica. Han ido acumulando deudas e impagados y puede considerarse que está en la cuerda floja de los embargos y las demandas judiciales. Y es entonces cuando al protagonista se le ocurre prometer a su hijo de nueve años, Nico, que si saca sobresaliente en todas las asignaturas, le regalará las vacaciones inolvidables que dan título a la película. Obviamente, el niño, que no había dado nunca un palo al agua en sus estudios, se esmera y se hace acreedor del premio prometido. Así que el padre se ve obligado a partir con su hijo en un viaje que, desde el primer momento, resulta sorprendente y educativo.

Todos los protagonistas son ampliamente conocidos en la escena española. Los hemos visto decenas de veces en televisión y siempre han realizado actuaciones brillantes en comedias que nos han hecho reír a carcajadas o, simplemente, sonreír, o apuntar en esa dirección. Harlem está, simplemente genial y lo mismo puede decirse del resto del cuadro de actores. Solamente cabría recomendar a Toni Acosta que desacelerara un poco sus actuaciones. El conjunto hace que la hora y media que dura la proyección se nos haga particularmente entretenida y que disfrutemos con lo que estamos viendo.

¿Le sobra algo a la cinta? Sí. Sobran esas “tomas falsas” del final que solamente tienen que ver con errores en la dicción y que las hemos visto tantas veces que llegan a cansar y que aparecen ya como irrelevantes para el espectador.

Sobre el director, Dani de la Orden, vale la pena decir algunas palabras. En primer lugar, cualquiera que se proponga hacer reír y pasar un rato agradable a sus semejantes, merece un elogio y mucho más si logra su objetivo. Y en esta película, lo logra. La anterior –El Pregón,  proyectada hace solo unas semanas- contó con la colaboración de Berto Romero, Goyo Jiménez, Belén Cuesta, etc, y ahí Dani de la Orden ya manifestó su intención de trabajar el género humorístico. Fue en Barcelona, noche de invierno, en donde empezó a introducirse en este género mezclándolo con historias románticas y dramáticas. En el mejor verano de mi vida, insiste en esta línea (anteriormente había hecho algunos cortos y documentales ambientados en Barcelona) y el resultado nos parece más sólido que los anteriores.

BCN FILM FEST 2018. El Fútbol ó yo... de Marcos Carnevale



El título que adorna a esta película argentina hace que solamente tiendan a acercarse a ella todos los que, de alguna manera, son aficionados, sino fanáticos, del fútbol, pero repele a los que nos trae literalmente al fresco. De hecho, no era esa película la que está crítica tenía intención de ver en el Film Festival de Barcelona, sino Barefoot, pero un providencial retraso en su emisión me indujo a ver la cinta argentina, por su origen mucho más que por su temática.

El caso que presenta la película no es raro. Lo conocemos todos: un aficionado al fúbtol, más que aficionado fanático, insoportable, que está perdiendo cada vez más el sentido de la realidad y arruinando sus relaciones familiares y sociales. No es un caso único, todos hemos vivido una situación parecida en nuestra propia piel o cerca nuestro. Para algunos, como para el protagonista de esta película, el fútbol es algo parecido a una secta destructiva, que le lleva incluso a ser despedido (había visto muchos partidos de fútbol en el puesto de trabajo). De una vez por todas, la sufrida esposa, se cuadra y le da un ultimátum: o el fútbol o ella. Explicar lo que ocurre a continuación supondría desvelar lo que el espectador tiene que descubrir por sí mismo. En realidad, lo que vemos es a un hombre tiranizado por una afición y que desearía, o bien que su esposa lo compartiera o bien que se dedicara con la misma intensidad a cualquier otra afición.

La película se hace entretenida pero está muy lejos de apurar el tema. Hubiera hecho falta pulir un poco más el guión. Ciertamente, se trata de situaciones que son muy fáciles de interpretar y asumir y el trabajo ha sido fácil para los actores. Julieta Díaz realiza una espléndida actuación y dicción que es de agradecer. Lo mismo puede decirse de Alfredo Casero y de Peto Menahem. En cuando al protagonista, Adrián Suar, falta algo de expresividad en sus labios y, quizás por eso, cuesta entender su dicción y harían falta unos subtítulos.

Es una película llevadera y entretenida, con buenas dosis de comicidad, pero que se queda a medias. No es, desde luego, de las mejores comedias de su director Marcos Carnevale; como máximo, puede decirse que es ligeramente superior a su anterior comedia, Inseparables  (2016), pero bastante inferior a Viudas (2011).

Película de trámite, en cualquier caso, apta especialmente para familias y grupos sociales en los que alguno de sus miembros sea un adicto y fanático futbolero. Que, en España, por cierto, son legión.

lunes, 23 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. Rebelde entre el Centeno... de Danny Strong


REBEL IN THE RYE


Se conoce la obra de Salinger El Guardian entre el centeno y mucho menos su vida. De hecho, en nuestro país, todos tendríamos dificultades en citar una segunda obra de Salinger. Y no es raro, porque salvo algunos cuentos, ésta fue su única novela cuyo eco, seguramente, se hubiera extinguido de no ser porque el texto ha sido vinculado a algunos asesinos en serie y a inadaptados. Tampoco puede extrañar el que apenas sepamos nada sobre su vida: él mismo se preocupó de velarla e, incluso, de aislarse a partir de 1967 y hasta su muerte a la provecta edad de 91 años. En efecto, había escrito: “los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida”. Pues bien, esta película nos dice todo lo que Salinger quiso y consiguió ocultar en vida. Anteriormente, ya había merecido interés por parte de la industria del cine cuando Danny Strong, director de esta cinta, nos pone en claro la personalidad del biografiado.

Nicholas Hoult interpreta a D.J. Salinger, pero es ampliamente superado por Kevin Spacey, que interpreta a Whit Burnett, su profesor de literatura. Spacey da una lección de interpretación que, en condiciones normales, le hubiera aproximado a los grandes premios del cine, pero que el escándalo que protagonizó, ha aconsejado retrasar el estreno en Europa. Lo esencial de la película es el estudio de la psicología de Salinger y el proceso creativo que siguió en su gran novela y que, por supuesto, tenía algo que ver con su vida. El encuentro entre el escritor y el profesor y los diálogos que ambos mantienen, sin duda, son lo mejor de la película. La pregunta básica que el profesor le formula es “¿Por qué quieres escribir?”.

Es la primera película de Danny Strong como director. Le precede un largo aprendizaje como actor en series extremadamente populares (Buffy Cazavampiros, Las chicas Gilmore, e invitado en series como Seinfield) y en películas de éxito (Pleasantville y Mentes peligrosas). No es una película genial, pero sí una cinta bien realizada, equilibrada y a la que le podríamos pedir solamente el que hubiera sido menos convencional.

Obviamente, la trama se centra en la construcción literaria de la novela que le hizo entrar en la historia de la literatura norteamericana, pero no por ello deja de ser un biopic convencional. Cuando termina la proyección nos damos cuenta de que el personaje debía ser un individuo excepcional y de que lo que acabamos de ver es una película, correctamente realizada, pero a la que le falta el genio y la brillantez del biografiado. Bienvenida sea, de todas formas, si de lo que se trata es de ampliar nuestra cultura literaria. No sabíamos, por ejemplo, que Salinger estuvo enamorado de Oona O’Neill, hija del dramaturgo Eugene O’Neill, pero mientras a Salinger le dio un arrebato patriótico y se alistó en el ejército, Charles Chaplin le birló a la novia y se casó con ella. Anécdota del corazón, pero cuando se trata de tres personajes como estos, bien vale recordarla.

La película es de visionado obligatorio para profesores de literatura y para que, a su vez, la hagan ver a sus alumnos. Así mismo, es recomendable para los que, en algún momento de su vida, leyeron El Guardián entre el centeno, obra ya clásica de la literatura sobre la personalidad juvenil.

BCN FILM FEST 2018. Algo Celosa... de David Foenkinos y Stéphane Foenkinos


JALOUSE

Después de la decepción que supuso la primera comedia proyectada en el Film Festival de Barcelona la película, Mi familia del Norte, la segunda proyectada, Algo celosa, nos reconcilia con el género y nos demuestra que en Francia todavía existen directores y guionistas con capacidad para hacer reír al público. Película de los hermanos Foenkinos describe la vida de una mujer de mediana edad que no es tan joven como le gustaría ser, pero que considera que todavía le queda mucho recorrido en su vida.

La protagonista es una madurita de buen ver, divorciada y que ejerce como profesora de Literatura. Tiene una hija que ronda los 20 años y de la que, poco a poco, va notando, no sin cierta sorpresa, que empieza a estar celosa. La chica, bailarina de ballet, es una belleza y, en principio, podría considerarse que ese impulso de la psique no es más que algo natural a lo que debe ir acostumbrándose: a ellos les gustan jóvenes, su hija lo es y ella empieza a dejar de serlo. Pero el problema no se detiene ahí, sino que los celos van ocupando más y más espacio en su vida, hasta que se convierten en el eje de la misma, tanto con sus compañeros de trabajo, como entre el vecindario. Un buen día decide coger el toro por los cuernos y confesar este impulso.

Entre broma y broma, la intención de la película es reivindicativa: tiende a demostrar y a defender el hecho de que las mujeres maduras existen, están ahí y tienen unos derechos laborales y sociales que Stephan Foekinos defiende en el Comité para la Igualdad entre Hombres y Mujeres en el Cine. Al menos eso es lo que los responsables de esta comedia dicen en sus entrevistas. En cualquier caso, la cinta es divertida, con algunos momentos memorables.

A decir verdad, la cinta es un síntoma de cómo está la sociedad francesa en estos momentos. Por una parte, no hay autoridad que se haga respetar (la propia protagonista insulta al Jurado que examina a su hija de ballet y considera que no está preparada), se ha olvidado lo que es la cultura clásica francesa (se cita a Rousseau, más por tópico que por lo que representa, pero todo empieza y termina en Rousseau), la multiculturalidad se impone (la mejor alumna de la profesora es china y el novio de la bailarina es africano), se percibe claramente que la cultura francesa no dice absolutamente nada a los nuevos grupos étnicos que viven en territorio galo.

La protagonista, Karin Viard, actriz cómica de largo recorrido, que lleva actuando desde 1990 (llamó la atención ese mismo año en Delicatessen), realiza un papel con una gran vis cómica y sobre ella y sus diálogos recae la responsabilidad de que la cinta cómica funcione. Es el segundo largometraje de los hermanos Foekinos. El anterior, una comedia romántica (nos pareció algo ñoña), en la que uno de los hermanos era el guionista, discurría por unos derroteros muy diferentes. Su hermano, Stéphane, hasta ahora ha adquirido una extraordinaria experiencia cinematográfica como director de casting de más de una treintena de películas (Harry Potter y el cáliz de fuego, 2005; Casino Royale, 2006, Belphégor, le fantôme du Louvre, 2001; etc.

Película redonda para los que deseen reir.

BCN FILM FEST 2018. María by Callas... de Tom Volf



Algunos artistas son tan brillantes como sencillos. Tal es el caso de María Callas, seguramente, la mejor soprano del siglo XX quien, fuera de los escenarios no pretendía otra cosa que tener una sencilla vida familiar y disfrutar de algo tan sencillo como el amor de otra persona. Esta película, un riguroso biopic que sigue la vida de la extraordinaria soprano desde que era una joven aspirante a entrar en el mundo del bel canto, hasta sus últimos días, haciendo particular énfasis en su aspecto más desgraciado: su vida amorosa.

La fórmula para este biopic es el documental que incluye entrevistas con la Callas, fragmentos de sus actuaciones, entrevistas, reportajes donde se la ve al lado de personajes importantes de la época y tan variopintos como Yves Saint-Laurent o Alain Delon, Kennedy o Lis Taylor, Visconti o Winston Churchill. Todo esto ayuda a conocerla un poco más y a centrar el valor y el drama de esta soprano: valor en su trabajo –de hecho, posiblemente lo más valioso de este documental sea el haber recogido buena parte de sus mejores actuaciones- y drama en su vida particular que nunca consiguió estabilizar completamente.

En el documental queda constancia de que lo que más le marcó en su vida personal fue el enterarse por los periódicos de las relaciones que mantenía el naviero Aristóteles Onassis –con el que tenía esperanzas de que le propusiera matrimonio- con la Jackie Kennedy (con la que, efectivamente, terminó casándose). En aquel momento, delante de los periodistas pronunció la frase que puede considerarse como el paradigma de lo que buscaba en su vida personal: “No debo hacerme ilusiones, la felicidad no es para mí ¿es demasiado pedir que me quieran las personas que están a mi lado?”. Un intento de suicidio y una muerte prematura a los 53 años, de la que se dijo que fue provocada por una “crisis cardíaca” (si bien la sombra del suicidio sigue planeando), pusieron fin a una vida tan brillante como trágica.

Tom Volf es el director de este documental biográfico que consta como su primer trabajo estrenado en España. Se trata de una visión personal que ha querido –con buen tino- resaltar precisamente el aspecto mágico del arte de la Callas. Se trata de un joven realizador y fotógrafo francés de 31 años que hasta 2013 lo desconocía todo sobre la diva. Él mismo declara que descubrió su voz en un clip de youTube y a partir de aquí fue recogiendo una treintena de testimonios sobre la soprano.

Volf presenta la conclusión de que no existía “una”, sino dos “Maria Callas”, la diva y la persona. La primera era pública y notoria, la segunda una completa desconocida. Lo que ha pretendido con esta cinta es unificarlas ambas en un documental estrenado en España en el Film Festival de Barcelona y que, no dudamos, será uno de los mejores documentales exhibidos en esta edición.

Documental muy recomendable para todos aquellos que la voz de María Callas les emocione tanto o más, como lo que dijo el musicólogo Kurt Pahlen de ella: Su canto asemeja a una herida abierta, que sangra entregando sus fuerzas vitales, como si ella fuese la memoria del dolor del mundo. 

domingo, 22 de abril de 2018

BCN FILM FEST 2018. 7 Días de Entebbe... de José Padilha



De todos los secuestros aéreos que se han producido desde que el biplano de los hermanos Wright elevó por primera vez el vuelo en 1903, el llamado “secuestro de Entebbe” es el que ha generado más interés para la industria cinematográfica. Creíamos que el tema estaba agotado por casi media docena de películas de mejor o peor fortuna que trataron sobre este tema. Sin embargo, el director brasileño José Padilha (responsable de la serie Narcos) ha creído que existía espacio para otra reinterpretación del mismo episodio.

La cinta está basada en hechos reales. Es entretenida y bien interpretada, especialmente por Daniel Brühl y Rosamund Pike que les corresponden los papeles de terroristas de la Banda Baader-Meinhoff que, a diferencia de los miembros palestinos del comando, tienen unas personalidades perfectamente descritas. Sin embargo, lo más notable y, acaso lo que justifica esta película, es el duelo entre la cúpula israelita, en la que Isaac Rabin se enfrenta a Simon Peres, interpretados respectivamente por Lior Ashkenazi y por Eddie Marsan. Al primero lo vimos el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Barcelona en la película Norman (2016), haciendo de ministro del Estado de Israel y es uno de los actores más populares de su país. En cuanto a Marsan, se ha convertido en un clásico de la televisión en series por su aparición en series como Ray Donovan, River o Jonathan Strange & Mister Norrell. Las disputas entre ambos mandatarios eran, quizás, lo que faltaba en otras versiones del mismo episodio y que ocupan buena parte del interés de esta.

Se sabe lo que ocurrió: a finales de mayo de 1976, un avión de Air France con casi 250 pasajeros y tripulantes a bordo fue secuestrado por un comando mixto formado por miembros del Frente Popular para la Liberación de Palestina y por la Fracción del Ejército Rojo (la conocida en Alemania como Banda Baader-Meinhof). El avión terminó en el aeropuerto de Entebbe, Uganda, en un momento en el que el país estaba dirigido por Idi Amin Dada. Los secuestradores exigieron la liberación de presos palestinos que se encontraban en distintos países. El secuestro se resolvió con la intervención de un comando del Ejército israelita que liberó a los rehenes, eficiente… aunque contrario a cualquier norma de derecho internacional. Todos los secuestradores, tres rehenes y cuarenta y cinco soldados ugandeses murieron y once Mig-17 de fabricación soviética resultaron destruidos en tierra. Un cuarto rehén fue asesinado por el ejército ugandés en un hospital cercano. La película nos cuenta este episodio y lo hace a través de una serie de flashbacks en los que podemos ver cómo se organizó el comando y, posteriormente, la operación “rescate”. No hay sorpresa posible: así como en Titanic, todos saben cuál va a ser el final, en 7 días de Entebbe, nadie duda que los comandos judíos atacarán el avión y liberarán a los rehenes.

Entre los pilotos franceses reconocemos a Denís Menochét que recientemente lo hemos visto en la película Custodia Compartida. Y también al actor Angel Bonanni que lo conocimos en la serie False Flag 

Que recordemos, la primera película sobre el asunto se filmó en 1976: Victoria en Entebbe, apenas una crónica idealizada de lo sucedido para mayor gloria del Estado de Israel. Siguió la tv-movie, Raid on Entebbe (1977, Brigada antisecuestro), prácticamente similar a la primera. No podía esperarse algo diferente de la película judía Mitsa Yonatan (1977, Operación Relámpago) que trata con rasgos épicos la actuación del comando judío que liberó a los rehenes. Las tres películas se filmaron en un tiempo récord y se emitieron antes de que pasara el primer aniversario de los sucesos del 4 de julio de 1976.

Es de agradecer que la película que comentamos ahora, deje atrás, estos tratamientos hagiográficos y se centre, especialmente, en que no todo fueron gloria y flowers, sino que el gobierno israelita mantuvo un pulso espectacular en su cúpula y el acompañamiento musical realza algunos momentos. Pero, a decir verdad, a pesar de estos elementos, todavía no es objetividad lo que se le pide a la cinta. De hecho, el conflicto hebreo-palestino sigue hoy como estaba hace cuarenta y tantos años cuando sucedieron los hechos de Entebbe. Hay cierto maniqueísmo y parcialidad: judíos agradables, palestinos toscos. Sobra esta parcialidad y falta algo de tensión, pero, en cualquier caso, se deja ver y resulta superior a las anteriores interpretaciones del mismo episodio que hemos reseñado antes.

BCN FILM FEST 2018. La Sociedad Literaria y el pastel de piel de patata... de Mike Newell



Este año de 2018 BCN FILM FEST ha inaugurado con una película que consigue entretener al público mientras se están proyectando; aunque luego, se sale de la sala y la película se olvida antes de dar la vuelta a la llave de contacto del vehículo. Parece, parece, pero le falta carisma. Es el rasgo inequívoco de que una película puede ser entretenida, pero olvidable, esto es, insustancial. Tal es el caso de La sociedad literaria y el pastel de la patata. Hubiera quedado estupenda en cualquier otro día del Festival.

Al Festival le ha faltado glamour. Le ha faltado una gran estrella de Hollywood que nos hiciera sentir fascinados, desde el primer minuto, por asistir al BCN FILM FEST 2018.

La película nos cuenta una historia situada tras el final de la Segunda Guerra Mundial en la isla de Guernsey. Cabe decir que esta isla está situada en el Canal de la Mancha y fue ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, siendo el único territorio inglés en el que los cascos de acero alemanes convivieron con los de los bobys, los policías británicos. A partir de aquí, al acabar el conflicto, en 1946, una novelista británica en busca de un buen argumento para su próxima novela, acude a la isla y establece amistad con los residentes, decidiendo escribir un libro sobre los cinco años de ocupación alemana. La autora está particularmente intrigada por el nombre de una sociedad que utilizaban los lugareños para burlar el toque de queda impuesto por los ocupantes.

La película es, en el fondo, un drama romántico que tiene como trasfondo la isla de Gerney en un momento histórico dramático que allí se vivió también intensamente, pero, al mismo tiempo, es una película cuyo tema es la literatura y los libros. La socialización a través de la lectura fue lo que consiguió que sanaran las heridas de guerra y se sobrellevaran aquellos momentos. 

Quizás lo más notable de la película sea la presencia y la interpretación de Michiel Huisman (Juego de Tronos, Orphan Black, Treme, etc.). Lily James, por su parte, encarna el papel protagonista como “Juliet Ashton, escritora”; la hemos podido ver en Guerra y Paz, miniserie de la televisión británica (2016), en Downton Abbey (2010) y en el largometraje El instante más oscuro (2017). Ambos resultan convincentes en sus roles.

La película ha sufrido distintos incidentes hasta llegar a las pantallas. Venía hablándose de ella –la novela fue escrita en 2008- desde el año 2010, sin embargo, ni siquiera el casting terminaba de estar claro. En 2010 se barajaban los nombres de Kate Winslet, Anne Hathaway y Emily Blunt para el papel protagonista y en 2012 se llegó a confirmar que la Winslet encarnaría a “Julliet Ashton”. Como director estaba previsto que fuera Kenneth Brannagh, sin embargo, ambos se retiraron del proyecto en febrero de 2013. Hubo que esperar a 2016 para confirmar que Lily James ocuparía el papel protagonista. En marzo del 2017 se culminó el reparto que finalmente hemos podido ver en el estreno de esta película.

Entretenida, nos puede acompañar en una tarde agradable. No es memorable, ni siquiera curiosa.