Sobre esta serie se ha repetido hasta la saciedad que era la respuesta inglesa a la serie norteamericana Mad Men (2007-2015). Sin embargo, a poco que se siga, queda claro que está más cerca de las mejores novelas de espionaje de Graham Green o John Le Carré que de la vida interior de una empresa neoyorkina. Ni siquiera las fechas en las que se desarrollan las tramas son coincidentes: mediados de los 50 para The Hour y principios de los 60 para Mad Men. En lo único que coinciden es en ser un producto extremadamente bien ambientado, ágil, competitivo y destinado a tener éxito en el mercado internacional. Y este fue el problema: que Mad Men se prolongó entre 2007 y 2015 y, muy injustamente, por cierto, The Hour se canceló por bajas audiencias después de dos temporadas. A pesar de esto, quien ha visto sus doce episodios reconoce la calidad que la BBC imprime a todos sus productos y no puede por más que felicitar a sus creadores y elogiar la tarea de todos los que han participado en su producción.
