sábado, 9 de agosto de 2008

Limpieza Traumáticas... por Javier G. Cuesta

¿Diógenes severo? ¿Suicidios en casa? Delegue en una empresa la limpieza de los restos

  • Discreción: la empresa no está interesada en ningún detalle del suceso
  • Opera en casos como fallecimientos desatendidos y muertes violentas
  • Los precios dependen del trabajo y pueden valer 1.500 o 4.000 euros
Operación de limpieza de un escenario traumático. (Foto: KSK-Limpiezas Traumáticas)Operación de limpieza de un escenario traumático. (Foto: KSK-Limpiezas Traumáticas)

"Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas". El personaje de Harvey Keitel, el profesional de la limpieza en 'Pulp Fiction', tiene en Estados Unidos su versión real en profesionales que limpian escenarios traumáticos para que las familias no soporten el dolor de encargarse de ello.
Sin embargo, aunque parezca algo lejano, estos servicios también pueden contratarse en España. En Asturias ha nacido la empresa 'Limpiezas Traumáticas', una compañía que se encarga de evitar el mal trago de recoger la escena de la muerte una vez ha sido retirado el cadáver.

El proceso es el siguiente. Se produce una muerte traumática en una vivienda, como puede ser un suicidio, un fallecimiento desatendido, un accidente o un asesinato. La Policía científica investiga el escenario de la muerte, y después alguna empresa funeraria traslada el cadáver. Si Sanidad no considera que el lugar entraña riesgo para la salud, aquello queda sin limpiarse.

"Esto no es coger una fregona", afirma el empresario Javier González. "Hay unos protocolos a seguir, una metodología profesional porque no puede quedar nada al azar", afirma el empresario, quien pone como ejemplo una muela que encontró debajo de un sofá al limpiar un suicidio. "Limpiamos todo. Imagina que la familia ve algo así de casualidad", afirma González.

Realizar su labor exige materiales de todo tipo y trabajo "muy minucioso", por lo que la factura puede llegar a valer entre 1.500 y 4.000 euros, según el servicio. No obstante, no todos los escenarios violentos son traumáticos. "Nos ofrecieron 300 euros por limpiar un patio de luces donde se había arrojado un suicida, pero lo rechazamos porque para limpiarlo bastaba con un manguerazo de agua", explica el empresario.

Una de las especialidades de la compañía es limpiar escenarios donde la víctima sufría síndrome de Diógenes severo. La limpieza no consiste solo en quitar la basura, también hay que acabar con los insectos que se esconden en los rincones y eliminar los líquidos -incluidos los corporales- que pueden humedecer las moquetas. "Si es irrecuperable, la moqueta tiene que ser levantada del suelo".

No obstante, no todo es retirar restos humanos. El objetivo de la empresa es evitar cualquier trauma a los familiares de la víctima, lo que incluye la custodia de objetos con valor sentimental y la retirada de aquello que pueda recordar al fallecido. "Encontrar los platos de su última cena sobre la mesa es una imagen horrible", pone como ejemplo el empresario asturiano.

Por otra parte, la limpieza de un escenario así implica acabar con los malos olores. Para no resultar infectados, los empleados de esta empresa familiar se visten con un mono protector llamado 'Tyvek', operación que puede llevar unos 15 minutos.


¿Quién tiene el teléfono de una empresa así?

"Limpiezas Traumáticas" está hermanada con la compañía estadounidense Biotrauma, empresa del sector que dio la formación inicial a la asturiana en 2007. Una de las advertencias más importantes de los norteamericanos fue que darse a conocer al cliente final es muy difícil, porque a la novedad del negocio se suma que nadie suele tener a mano el teléfono de una compañía así. "Evidentemente, no podemos poner un anuncio en prensas diciendo, '¿Necesita limpiar un escenario traumático?, ¡¡¡Llame al xxxxxxxx!!! Gustosos les atenderemos'", reconoce el empresario. Para darse a conocer, la empresa de Javier González ha hablado con médicos forenses y compañías funerarias que ofrecen su contacto a los familiares de los fallecidos por si requiriesen de su ayuda. El problema, según el empresario, es que los servicios públicos no pueden promocionar negocios privados. "En Estados Unidos tienen una lista de empresas de limpieza para que el familiar decida, pero aquí en España, al estar sólo la mía, la Policía no puede hablar de ella con los seres cercanos al fallecido".

La profesionalidad lo es todo para 'Limpiezas Traumáticas'. "Estos temas siempre son morbosos, pero lo que nosotros ofrecemos es evitar un dolor innecesario a la familia", explica González. Sus tres máximas son:

  • "No buscamos ni pedimos ninguna información que no sea imprescindible para nuestro trabajo"
  • "No juzgamos los hechos ocurridos ni opinamos sobre el entorno de trabajo"
  • "No divulgamos datos ni informaciones relacionados con nuestro trabajo"
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