martes, 13 de diciembre de 2016

Frasier, el psiquiatra de la radio y sit-com de los 90


Podemos dar sin dificultad el título de “serie de los 80” a Cheers (1982-1993), de la misma forma que Friends (1994-2004) fue “la serie de los 90” o Dos hombres y medio (2003-2015) podría recibir el galardón de “primera sit-com del siglo XXI” o The Big Bang Theory (2007-hoy) el de “la serie que más nos hace reír aquí y ahora”… ¿Qué puesto le puede corresponder, pues, a Frasier? ¿Queda algún título con el que se le pueda adornar? Sí, en efecto, el de “mejor spin-off” jamás realizado. Vale la pena recordar que, “Frasier” era uno de los que cada tarde pasaban por la barra de Cheers para tomarse unas cervezas. El personaje llamó la atención, por tanto, cuando se acabó la serie protagonizada por Ted Danson, David Angell –que no había participado en Cheers- se le ocurrió crear este “producto derivado” que sería emitido por la misma cadena que popularizo la matriz, la NBC. Ambas series lograron mantenerse en antena durante 11 años.

LO QUE VA DE CHEERS A FRASIER

Ambas son comedias de situación y, por definición, su trama se resuelve mediante una serie de gags realizados en los mismos decorados. En Cheers, difícilmente se sale de la barra del bar y de la oficina de “Sam Malone”. Otro tanto ocurría en Te quiero Lucy, la primera de todas las sit-com en alcanzar fama mundial o hasta hace poco con Dos hombres y medio, Friends y demás. Esta regla de la economía de los decorados se cumple también en Frasier, pero hay una diferencia: uno de ellos, es una ventana al mundo. Frasier, en efecto, es psiquiatra y tiene un programa de radio. A través de las ondas puede hablar con todos aquellos que le consultan algún problema. Por otra parte, Frasier y su hermano Niels, son un par de snobs que acuden a los mejores restaurantes y los lugares de ocio de moda en su ciudad, Seatle. Solamente su padre y la asistenta aparecen permanentemente enclaustrados en el apartamento. 


Así mismo existe una variación notable entre los gags de Cheers y los que aparecen en Frasier: estos son más rápidos, discurren de manera más continuada, apena hay tiempos muertos entre uno y otro. En Friends, contribuirán a acelerarse más, en Dos hombres y medio todavía se pisará más el acelerador y, finalmente, en The Big-Bang Theory, parece como si el freno se hubiera roto. Si el objetivo de la comedia de situación es divertir al público, los guionistas de los sucesivos productos cada vez han tenido que estrujarse más las meninges para lograr el efecto carcajada, no por goteo sino en cascada. 

Así mismo, esta escalada se ha producido también a la hora de definir los contornos de los personajes. En Te quiero Lucy, eran anárquicos e improvisados, cualquier situación era posible porque el personaje tenía que encarnar los rasgos de muchos modelos de mujeres norteamericanas. Progresivamente los guionistas percibieron la necesidad de definir los contornos de los protagonistas de manera cada vez más nítida: es así como se fueron enfocando más y más, y cada vez más, hasta conseguirse personajes acabados y cerrados, de tal manera que los guiones fluyeran automáticamente: desde el momento en que sugiere una idea o un tema, está claro cómo va a reaccionar cada personaje. Los guionistas lo único que han hecho ha sido describirlos hasta en sus más mínimos detalles de vestimenta, peinado, estilo, psicología y comportamiento, a partir de ahí el guión sale solo.

Dicha técnica da un paso adelante en la serie Frasier. Los personajes están presos de los rasgos que se les ha atribuido. No pueden actuar de otra manera: si son snobs deben serlo hasta la muerte, si son timoratos no cambiarán, si la egolatría es su circunstancia en todo momento deberán mostrar estar pagados de sí mismos… Hay en todo esto cierto corsé que lleva a la perdición en todas las sit-com: la caída en lo rutinario. Cuando el público la percibe abandona la serie: es entonces cuestión de crear otro producto. Por eso murió Cheers y eso mismo le ocurrió a Frasier, pero entre ambas sumaron 22 años de televisión.


LO QUE VA DE FRASIER A NIELS

Una serie puede cambiar extraordinariamente a lo largo de 11 años. En Frasier, durante las cuatro primeras temporadas el protagonista indiscutible es el psiquiatra que ya no está agarrado a la barra de Cheers. Puede decirse que terminamos conociendo lo que pasa por su cabeza tanto como él mismo. Sin embargo, al iniciarse la quinta temporada los guionistas ven que el personaje empieza a estar agotado: ya le han hecho de todo, ha atravesado las situaciones más ridículas y cometido las mayores estupideces, todo ello con distinción, eso sí. Es entonces cuando dan pie a que aumente el protagonismo de otros personajes, concretamente de Niels, su hermano.


Este proceso es normal, a fin de cuentas, Frasier es un spin-off de una serie anterior, había que darle un protagonismo absoluto y que se recordaran los once años de éxitos pasados. Pero cuando la serie ya está afirmada y cuenta con el entusiasmo del público, es hora de abrir la serie a perspectivas nuevas. Es entonces cuando la figura del hermano, psiquiatra también, más neurótico y más débil que Frasier, empieza a ascender. Así se llega al punto álgido de la serie en la quinta temporada. En la última temporada, el protagonismo se lo reparten ex aequo pero Nels ya va por delante. 


El hecho de que ambos protagonistas sean psiquiatras no es casual. En los noventa aparecen dos tendencias contrapuestas: de un lado, la desvalorización creciente del psicoanálisis freudiano que hasta ese momento había sido intocable y de otro el aumento por el interés en las terapias de autoayuda y en la psicología transpersonal que se convierten en fenómenos de masas. Pero la mejor psicología no es la que se estudia en los libros de texto, ni en las revistas del gremio sino la que se aprende en la calle. Y ahí está el padre de los Crane, un antiguo policía que se ha pasado toda la vida pateando calles y conociendo a la gente, para dar las mejores lecciones de psicología a sus hijos desde su butacón de jubilado.

DOS ACTORES CÓMICOS Y OTRO VERSATIL

El padre de los hermanos Crane, está interpretado por John Mahoney, un rostro habitual en la pantalla grande, pera mucho menos habitual en comedias. Por su presencia física, ha representado con cierta frecuencia a altos cargos de la administración y del entorno del presidente de los EEUU y a medida que ha ido teniendo más edad, ha terminado siendo encasillado como “abuelo perfecto”. Tal es el papel que asume en Frasier: un abuelo sin nietos, hastiado por el snobismo de sus hijos. Antes de verlo en esta serie, su rostro nos era familiar como actor de reparto en películas de alta difusión como La Casa Rusia (1990), Barton Fink (1991), En la Línea de Fuego (1993) hasta el punto de que nos sorprendió su elección. Luego resultó ser una de los puntales de la serie, el contrapunto juicioso y la sabiduría popular, frente a la psicología universitaria de sus hijos.


David Hyde Pierce ha prestado su voz en muchas series y películas de dibujos animados. Era un actor completamente desconocido antes de ser elegido para representar a Niels Crane. Quizás el papel que le abrió la puerta fue el de “Lou Rosen” en El Rey pescador, o su participación en los 20 episodios de la serie The powers that we (1992-1993) que no fue estrenada en España. Dotado de un rostro particularmente cómico, Pierce modula perfectamente su gestualidad, puede pasar de la expresión del idiota soñador a la del sádico criminal, pasando por la sorpresa, la pasión y la angustia con unos pocos movimientos de músculos faciales. Y, además, su vis cómica es insuperable. Después de rodar Frasier participó como actor de reparto en otras películas y series televisivas, pero se orientó, especialmente a partir del 2001, hacia el teatro.

En cuanto a Kelsey Gramer, su carrera empezó en los escenarios teatrales hasta que participó en la miniserie Kennedy (1980), de ahí saltó a Cheers y de Cheers a ser protagonistas en Frasier. Sin embargo, sumó fracasos al terminar la serie en tres ocasiones en las que fue requerido para protagonizar otros productos similares: Hank (2009) fue clausurada tras cinco episodios; antes Back tu you (2007) apenas pudo resistir diecisiete episodios. Sin embargo, logró reconciliarse con el éxito en 2011, apareciendo como “alcalde de Chicago” en Boss (2011-2012) en la que asumía un papel dramático. Ha tenido problemas de drogas y de alcohol que ralentizaron e interrumpieron su carrera, pero de los que actualmente está recuperado. En Hollywood se le conoce por su polifacetismo: canta, produce y dirige películas, escribe guiones y, para colmo, está comprometido como “activista” en causas sociales. De su participación en Frasier se recuerda su perfecto feeling con Pierce, su gesticulación y el “funcionamiento” de sus gags.

VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

Los que la vieron hace un cuarto de siglo podrán comprobar al volver a verla que la serie –a diferencia de su precedente, Cheers, no ha perdido frescura. Todo en ella sigue siendo fresco y actual. Probablemente, si se proyectara paralelamente a Big Bang Theory, generaría carcajadas de la misma o parecida intensidad. Quienes no lo conocieron en su momento, deberían hacerle un hueco. Vale la pena.

La serie, por supuesto está contraindicada a psiquiatras que se toman en serio su profesión (si bien deberán reconocer que los guiños al oficio son bastante correctos). La serie es recomendable para pasar un buen rato, entretenida como pocas, tiene algo de psicológica: en efecto, es el remedio que tendrían que probar los depresivos antes de atiborrarse de Prozac.



Ficha

Título original: Frasier.
Título en España: Frasier.
Temporadas: 11 (264 episodios)
Duración episodio: 24 minutos.
Año: 1993-2004.
Temática: Sit-com.
Subgénero: Familiar.
Tema: Un psiquiatra reconocido por su programa de radio, su hermano también psiquiatra, el padre de ambos, policía jubilado y la asistenta de éste, componen la trama: dos psiquiatras snobs, un padre chapado a la antigua y la asistenta inglesa en su día a día.
Actores: Kelsey Grammer, David Hyde Pierce, John Mahoney, Jane Leeves, Peri Gilpin.
Lo mejor: la fatuidad de los snobs.
Lo peor: La torpeza de los dos hermanos a veces es excesiva.
Puntuación: 7,5
Web oficial (en inglés): http://www.frasieronline.co.uk/
Trailer (en inglés): https://youtu.be/mNJlNJ6XfGA
Muestra en castellano: https://youtu.be/4NCY61IO5jM
¿Cómo verla?: Pueden verse algunos episodios en VO en youtube y Vimeo, también se puede adquirir en inglés en DVD y Blue Ray o bajarse mediante programas P2P.


Publicar un comentario