viernes, 9 de diciembre de 2016

3%, en Brasil se hace algo más que culebrones


Reconozco que cuando vi el título de la serie, inmediatamente la asocié a algún caso de corrupción política. Se sabe que ese es el porcentaje mínimo cobrado por la clase política para dar contratos de obra pública. Así que me dije que sería bueno saber cómo iban las cosas en Brasil, país de origen de esta curiosa serie. Luego resulta que no va a mordidas ni de dentelladas de corruptos, sino que discurre por unos derroteros completamente diferentes. La serie remite, inmediata e involuntariamente, a Los Juegos del Hambre (2012), Los juegos del hambre: en llamas (2013), Los Juegos del hambre: Sinsajo (2014 y 2015). Se parece, pero no es eso exactamente. No podía serlo por la diferencia de inversión y por la naturaleza de sus promotores. Se trata de la primera serie brasileña producida para Netflix.

IDEA Y COMPARACIONES

A veces es difícil establecer por qué caminos un guionista y director español de cierto recorrido en Iberoamérica, termina creando una serie elaborada en Brasil y promovida internacionalmente por Netflix. Será por la globalización o acaso porque los talentos españoles necesitan irse al extranjero para fijarse nuevas metas, pero el caso es que Pedro Aguilera, después de obtener su título de Bellas Artes en la Complutense, adquirió experiencia en el cine en Cuba y México y en 2007 vio seleccionada su película La influencia para la Quincena de Realizaciones de Cannes, cinta que luego fue presentada en el Festival de Montreal. Pues bien, fue Aguilera quien creó esta serie rodada en Brasil y en lengua portuguesa por actores en su mayoría jóvenes y desconocidos. La serie 3% había partido como serie web, producida por el propio Aguilera y subido a YouTube en 2011. La idea gustó a los directivos de Netflix que la asumieron siendo una de las primeras series producidas por esta plataforma en lengua no inglesa.



En la serie son fácilmente reconocibles algunas inspiraciones. Resulta casi inevitable que remita a las cuatro entregas de Los juegos del hambre (2012-2015), de La Isla (2005) o de Divergente (2014). De esta última extrae la idea de división de la sociedad en estratos (sólo que 3% simplifica el esquema jerárquico de la película dirigida por Neil Burger. Un 3% de los elegidos abandonarán los guetos y pasarán a vivir en la isla de los afortunados. De La Isla, protagonizada por Scarlett Johansson y Ewan McGregor,  en la que existe sólo una posibilidad de abandonar el miserable lugar de reclusión en el que se encuentran los protagonistas, demostrar suficientes capacidades para pasar la rigurosa selección. En cuanto a Los juegos el hambre las similitudes son claras (una competición eliminatoria) sólo que en la serie norteamericana se asiste a un sanguinario combate, mientras que la efusión de sangre es más comedida en 3%.

LA TEMÁTICA: ESOS SON PROBLEMAS Y NO LOS DE MI JUVENTUD

La serie 3% es la historia de una distopía. Dentro de una sociedad futura, la mayor parte de la población se arrastra en guetos miserables. La obsesión de los jóvenes consiste en salir de ahí, abandonar esa acumulación de miseria y trasladarse a la isla de los bienaventurados en donde llevarán una vida feliz de lujo y complacencia. La selección se realiza mediante una carrera en que demuestra el perfecto estado físico de los vencedores. A partir de ahí empieza el “proceso” propiamente dicho, es decir, la selección de apenas un 3% de jóvenes que serán destinados a la isla y dejarán atrás todos sus problemas.

A partir de este planteamiento, la seria plantea dos niveles de narración que se refieren al punto de vista de los seleccionados y al del mostrado por los seleccionadores. Ambas líneas se entrecruzan pero también, cada una de ellas, tiene vida propia. No es mundo feliz, sino un mundo en el que unos llevan vidas miserables, otros se sienten hastiados del entorno de lujo en el que los ha colocado la suerte. Tampoco es un mundo solidario en el que los damnificados por la fortuna hacen causa común y afrontan juntos los problemas y desafíos: es, más bien, una sociedad individualista e insolidaria en la que cada cual procura barrer para sus propios intereses y en donde no hay rastros de altruismo, ni apoyo mutuo.

No siempre los motivos que llevan a la exclusión de tal o cual personaje están claros, ni son razonables, pero el efecto final es aceptable, los ritmos animados y, aunque es fácil deducir la procedencia de los distintos elementos de la narración, ésta no es ni un plagio de series anteriores, ni una producción carente de originalidad.


PRODUCCIÓN, ACTORES, EJECUCIÓN

La factura de la serie es brasileña. De un lado se ha construido un ambiente frío, blanco hasta lo virginal en el que tiene lugar “el proceso”. De otro, la estética de la favela aparece en los barrios miserables. Hay cierto minimalismo en la decoración de las lujosas oficinas. Se diría que en el futuro, dentro de un siglo más o menos, la línea Ikea de muebles se considerará como el rien ne va plus de la decoración. Los medios utilizados en la serie no son muchos. Esa austeridad se nota en los decorados, pero también en el casting. Hay algo en la serie que remite a la estática de Black Mirror y que también es fácilmente reconocible.

Ni se trata, en efecto, de actores conocidos internacionalmente o líderes en la escena brasileña, son más bien de una producción interpretada por actores jóvenes y, prácticamente, sin historial previo. Probablemente solamente Bianca Comparato (“Michele”) y Mel Fronckwiak (“Julia”) son los únicos rostros conocidos que tienen un historial artístico previo. El resto son actores noveles. El nivel medio de los actores jóvenes que participan es bueno. Los principales protagonistas se han esforzado por realizar interpretaciones creíbles y podemos darle un notable a su trabajo.

Así mismo el trabajo de edición y dirección consigue optimizar resultados. Porque el problema de esta serie es lo limitado de su presupuesto, incluso para su lanzamiento (no dispone de página Web). Hay pocos efectos especiales seguramente por la misma limitación presupuestaria, pero el equipo de producción ha sabido optimizar los resultados. 



VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

Se trata de una serie tranquila, entretenida, lejos de aburrir, mantiene el interés y, en ocasiones, conmueve, pero sobre todo –y esto es lo más interesante- demuestra que el cine brasileño es capaz de hacer productos muy superiores al consabido culebrón de lágrimas interminables y amores que producen un coma diabético. 

Los personajes principales son objeto de un interesante tratamiento psicológico. Aun siendo una temática que ya ha sido utilizada en muchas película y series, 3% no es ni una copia, ni un plagio, ni siquiera una re-interpretación: es, más bien, una serie influida en otros productos previos pero resuelta de manera original y eficiente.

Basta ver un episodio para familiarizarse y sintonizar con alguno de los protagonistas. Si uno vence la prevención de ver una serie procedente de un país que habitualmente produce culebrones de escaso interés y si abre su mente a nuevas cinematografías, tendrá la oportunidad de ver una serie de presupuesto limitado pero en el que la relación inversión-resultados es satisfactoria. Adecuada para los coleccionistas de distopías.


Ficha

Título original: 3%.
Título en España: 3%.
Temporadas: 1 (8 episodios - miniserie)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 2016.
Temática: Thriller.
Subgénero: Ciencia Ficción.
Tema: En un mundo futuro la humanidad está segmentada en una pequeña élite de la población y una inmensa mayoría que vive sin preocupaciones. Cada año, una selección permite acceder a un 3% de los participantes a ese lugar paradisíaco
Actores: Bianca Comparato, Joao Miguel, Mel Fronckowiak, Michel Gomez, Viviane Porto, Roolfo Valente, Rafael Lozano..
Lo mejor: que borra esa sensación de que Brasil solamente produce culebrones
Lo peor: algunos decorados minimalistas que parecen confirmar que el futuro es de Ikea.
Puntuación: 7
Trailer en portugés: https://youtu.be/LR5vVv2RDLw
Episodio 1º completo (en portugués):

¿Cómo verla?: Puede verse en Netflix. Algunos episodios en portugués están en youTube
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