jueves, 19 de junio de 2008

La Entrevista con Rajan Sankaran, médico homeópata... nos la trae Gabriel Gutiérrrez


Entrevista a Rajan Sankaran por Gaspar Hernández en El Periódico.com

Rajan Sankaran: "La percepción de la realidad nos enferma"
Este prestigioso doctor indio asegura que si nuestros deseos e ilusiones no coinciden con la realidad que vivimos, nuestro cuerpo enferma.
¿Por qué la homeopatía se respeta más en la India que en Catalunya?
No tengo la respuesta a esa pregunta, pero apuntaré algunas opciones. Quizá se deba a que en la India no todo es blanco o negro y se aceptan varias posibilidades. Si tú no piensas lo mismo que yo, no voy a estar en contra de ti, porque puedes tener razón, y el otro también, y el de más allá. Las muchas religiones que conviven en nuestro país son una muestra de ello.
Tienen tres medicinas oficiales.
Sí. La llamada medicina convencional, el ayurveda y la homeopatía. La medicina homeopática tiene muchí- sima aceptación entre nuestra población. En estos momentos hay 300.000 estudiantes de homeopatía. Y, además, la homeopatía está incluida en la Seguridad Social.
Como en Francia; pero aquí, no.
Cada vez hay más países que la incluyen en la sanidad pública. En la India incluso tenemos universidad de médicos homeópatas. Pues aquí lo que tenemos, cada vez más, son especialistas que no paran de hacerte pruebas y que te envían a otros especialistas, que te harán más pruebas.
Este tipo de medicina se especializa demasiado y se olvida de contemplar a la persona como un todo. La especialización se concentra en las pequeñas partes. Si me permite la broma, alguien va al doctor porque tiene un problema en la oreja derecha y este le dice: 'No, tiene que ir al especialista de la oreja izquierda'.
Cuando el médico se ocupa de las partes pequeñas, se pierde el plano general. Y las enfermedades comienzan esencialmente en este llamado plano general y se manifiestan en partes concretas.
¿Por qué enfermamos?
Porque la percepción de nuestra realidad interna no se adecua a la realidad que vivimos. Es nuestra percepción de la realidad lo que nos enferma. Si nuestros anhelos e ilusiones no coinciden con lo que vivimos, podemos enfermar. Se establece una tensión entre la desilusión interna y la realidad externa.
¿Y cómo se cura eso?
Cuando alguien viene a mi consulta, lo primero que me interesa es su percepción de la realidad. Después vamos quitando capas, a través de la totalidad de signos y síntomas mentales y físicos, para saber cuál es el trastorno básico de la persona. Ese trastorno no pertenece a la mente ni al cuerpo: es algo más profundo, y a ese nivel la persona habla un lenguaje que es al mismo tiempo mental y físico.
¿Qué es la realidad?
La totalidad de la experiencia en este momento.
¿Los sueños son realidad?
Sí, claro. Hay diferentes niveles de experiencias: hechos, emociones, sueños, etcétera. Experimentamos la realidad a diferentes niveles en cada momento.
¿Dios es real?
Ni creo en él ni dejo de creer. Solo vivo y observo.
¿Podemos estar enfermos sin tener ningún síntoma físico?
Por supuesto que sí. Si no eliminamos la falsa percepción de la realidad que tenemos encerrada dentro de nosotros, tarde o temprano eso provocará una enfermedad. Por eso la homeopatía puede tratar al paciente sin que tenga síntomas evidentes.
¿Cómo lo trata?
Con cualquier sustancia de la naturaleza animal, mineral o vegetal que tenga la imagen exacta de lo que el paciente expresa.
La homeopatía se basa en el principio de similitud.
Sí. La misma sustancia que produce unos determinados síntomas en una persona sana es capaz de curarlos en una enferma. Es más fácil de entender si pensamos en el mecanismo de acción de las vacunas, en las que se administra al paciente la misma sustancia que provoca la enfermedad.
¿Tiene efectos secundarios?
No, si el tratamiento está bien llevado. No solo no tiene ningún efecto secundario, sino que es compatible con otros tratamientos.
¿Por qué la homeopatía es tan lenta?
Eso no es cierto. A veces actúa muy rápido. Lo que lleva tiempo es tratar enfermedades crónicas. La única limitación de la homeopatía es que depende mucho de las habilidades del médico para explorar y conocer a la persona. Conocer al paciente profundamente es una tarea que requiere tiempo.
Ustedes los homeópatas son un poco psicólogos.
En cierto modo vamos más allá de la psicología, porque, si nos limitamos a decirle al paciente que deje de preocuparse, no funciona. Nuestra percepción de la realidad no se puede cambiar solo con la voluntad. La homeopatía remueve esta percepción de la realidad, y esto hace que la enfermedad se disuelva.